Los diez mejores lugares de Mar del Plata para tomar mate con vista al mar

Desde los más concurridos hasta los que solo conocen los que viven acá todo el año. Un recorrido por los mejores puntos de la ciudad para hacer una pausa, mirar el horizonte y cebar.

Los diez mejores lugares de Mar del Plata para tomar mate con vista al mar

19 de Abril de 2026 10:29

Por Redacción 0223

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Mar del Plata tiene algo que pocas ciudades del mundo pueden ofrecer: la posibilidad de tomar mate con vista al mar en docenas de rincones distintos, cada uno con su propia personalidad. Algunos son céntricos y bulliciosos, otros requieren un poco más de esfuerzo para llegar pero recompensan con creces. Esta es la lista de los diez mejores, para marplatenses de todo el año y para quienes conocen la ciudad más allá de la temporada.

1. Acantilados del sur El lugar más impactante de la lista y, paradójicamente, el menos frecuentado por los turistas. Ubicado en el extremo sur de la ciudad, los Acantilados ofrecen una vista al mar que corta el aliento: el océano abierto, las formaciones rocosas y el viento que llega sin que nada lo frene. Es el tipo de lugar que los marplatenses de toda la vida guardan como un secreto bien custodiado. Hay que llegar en auto, no tiene la infraestructura de otros puntos de la costa, pero precisamente eso es lo que lo hace único. Para los que buscan mate sin ruido y con horizonte puro, este es el lugar.

El rincón más salvaje de Mar del Plata, donde el océano se muestra sin filtros.

2. Monumento a Alfonsina Storni — La Perla Hay algo poético en tomar mate frente al monumento de la poeta que le escribió al mar como nadie. El rincón de La Perla donde se erige la figura de Alfonsina Storni es uno de esos lugares que sorprenden por su tranquilidad a pesar de estar relativamente cerca del centro. La vista es abierta, el mar está ahí mismo y la presencia del monumento le da al momento una dimensión que va más allá del paisaje. Es, junto a los Acantilados, el lugar que más enamora de toda la lista.

Frente al mar que la poeta le cantó como nadie.

3. Playa Las Toscas Una de las playas más particulares de Mar del Plata. Las Toscas tiene una personalidad propia que la diferencia de las playas de arena más convencionales de la ciudad. Tomar mate ahí, con las escolleras en primer plano y el mar de fondo, es una experiencia que los marplatenses frecuentan pero que los turistas suelen pasar por alto.

Las rocas, el agua y la calma de una playa que los turistas suelen pasar de largo.

4. Playa Varese Céntrica, con buena accesibilidad y una vista limpia al mar. Varese es una de las playas más queridas por los que viven en la ciudad todo el año, precisamente porque en temporada baja recupera una calma que en enero resulta imposible imaginar. El mate ahí, fuera de la temporada alta, tiene el plus de una ciudad que vuelve a ser de sus habitantes.

Una de las más queridas por los que viven en Mar del Plata todo el año.

5. Parque Camet El pulmón verde del norte de la ciudad tiene algo que los parques más céntricos no tienen: amplitud. Los espacios son generosos, hay sombra cuando el sol aprieta y la atmósfera es más de parque que de paseo costero. No tiene vista directa al mar desde todos sus puntos, pero en sus sectores más altos el horizonte aparece y la combinación de verde y azul es difícil de superar.

Verde, amplio y con horizonte. El norte de la ciudad en su mejor versión.

6. Playa Grande Emblemática, inevitable. Playa Grande es quizás la postal más reconocible de Mar del Plata y tomar mate ahí tiene algo de ritual colectivo. En temporada baja, con las sombrillas guardadas y el espacio recuperado, es un lugar completamente distinto al de enero. La vista al mar es perfecta y la arquitectura del entorno — el Golf, el Yacht Club — le da un marco que pocas playas argentinas tienen.

La postal más icónica de Mar del Plata, distinta y silenciosa fuera de temporada.

7. Parque Primavesi Uno de los parques más queridos por los marplatenses que viven en la zona sur de la ciudad. Tiene historia, tiene árboles grandes y tiene rincones que invitan a quedarse. Aunque estrictamente no está sobre la costa, su cercanía con el mar y la dantesca Base Naval. La atmósfera es la de un lugar que el tiempo parece haber preservado de cierta manera.

Árboles grandes, historia y rincones que el tiempo parece haber preservado.

8. Plaza España En pleno centro pero con una identidad propia que la distingue de otras plazas. Plaza España tiene una arquitectura y una decoración que la hacen reconocible y que generan un contexto particular para el mate. Con vista directa al mar, su atmósfera es la de un lugar donde la gente va específicamente a quedarse, no a pasar.

En pleno centro pero con una identidad propia que invita a quedarse.

9. Escollera Sur Hay lugares donde el mate sabe diferente porque el contexto es imposible de replicar. La Escollera Sur es uno de ellos. Se entra por el puerto, se camina entre el movimiento de los barcos pesqueros, los lobos marinos y el olor a mar concentrado, y de repente el horizonte se abre de una manera que pocas ciudades del mundo pueden ofrecer. El océano a un lado, la actividad portuaria al otro, y el viento que no pide permiso. No es el lugar más cómodo de la lista ni el más accesible, pero tiene una autenticidad que los lugares turísticos pulidos no pueden comprar. Es uno de esos rincones que los marplatenses sienten profundamente suyos.

Entre los barcos y el océano abierto, uno de los lugares más auténticos de la ciudad.

10. Parque San Martín El más clásico de todos. Parque San Martín es parte del ADN de la ciudad y tiene la virtud de funcionar en cualquier estación y en cualquier momento del día. No tiene la vista más impactante de la lista, pero tiene algo que los otros no tienen en la misma medida: es el lugar donde Mar del Plata se encuentra consigo misma. Familias, jubilados, jóvenes, perros. El mate ahí es el más marplatense de todos.

El más clásico de todos, donde Mar del Plata se encuentra consigo misma.

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