La trampa del carril derecho: el detalle que pocos ven en la Ruta 2 y que te puede costar una fortuna

Muchos conductores creen que circular a baja velocidad garantiza una mayor protección.

Las maniobras de sobrepaso inesperadas pueden terminar de la peor manera.

28 de Abril de 2026 09:10

Por Redacción 0223

PARA 0223

La ley de tránsito establece que en autovías y autopistas la velocidad mínima debe ser equivalente a la mitad de la máxima permitida para ese tramo específico. En la Ruta 2, donde el límite suele ser de 120 kilómetros por hora, circular por debajo de los 60 puede representar un riesgo para la seguridad vial. Los radares y cámaras de fotomultas están configurados para detectar a estos vehículos que obstaculizan el flujo normal del tránsito vehicular.

Muchos conductores eligen el carril derecho bajo la creencia de que circular a baja velocidad garantiza una mayor protección y evita cualquier tipo de sanción legal. Sin embargo, los dispositivos de control electrónico actuales captan con precisión el tiempo de paso entre puntos para calcular si se está cumpliendo con el piso reglamentario. En 2026, los montos por estas infracciones se actualizaron y pueden alcanzar cifras millonarias según la gravedad de la falta.

Las multas son más altas según la gravedad de la falta.

Cuál es el peligro de circular muy despacio en las rutas

El peligro de circular excesivamente despacio radica en la diferencia de velocidad con el resto de los autos, lo que genera maniobras de sobrepaso inesperadas y frenadas bruscas. Según los expertos en seguridad vial, un vehículo lento en el carril derecho obliga a los camiones y micros a desviarse hacia la izquierda de forma constante. Esta situación es una de las causas principales de choques por alcance y accidentes en cadena durante los cambios de carril.

Para evitar sorpresas económicas y garantizar un viaje seguro hacia y desde la Costa Atlántica, es fundamental mantener un ritmo constante dentro del rango permitido por la señalización oficial. Se recomienda verificar el estado del velocímetro y evitar distracciones que puedan reducir la marcha de manera inconsciente durante el trayecto. El cumplimiento de esta norma menos conocida ayuda a mantener la fluidez de la ruta y previene sanciones que pueden arruinar el presupuesto.