Milagro tras el terremoto en Venezuela: rescataron con vida a un hombre que pasó ocho días bajo los escombros
Hernán Alberto Gil Flores tiene 43 años y trabajaba como vigilante privado en un centro comercial de Catia La Mar cuando el edificio colapsó por los terremotos.
Por Redacción 0223
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En medio de la tragedia que dejaron los devastadores terremotos en Venezuela, una historia de supervivencia conmueve al mundo. Hernán Alberto Gil Flores, un vigilante privado de 43 años, fue rescatado con vida después de permanecer ocho días atrapado bajo los escombros de un centro comercial que colapsó en la ciudad costera de Catia La Mar.
El hombre se encontraba trabajando en la garita de seguridad del shopping cuando el edificio se derrumbó a raíz del doble sismo registrado el pasado 24 de junio. Desde entonces, un equipo integrado por rescatistas de siete países llevó adelante una compleja operación para intentar encontrar sobrevivientes.
"Tras más de 70 horas de trabajo y luego de ocho días de los terremotos que azotaron a Venezuela, el equipo USAR de Bomberos de Chile rescató con vida a Hernán, quien se encuentra en buenas condiciones y ya fue trasladado a un centro asistencial", informó la institución chilena a través de sus canales oficiales.
El operativo requirió cavar túneles paralelos para poder acceder al lugar donde se encontraba atrapado el hombre, ubicado en un subsuelo del edificio.
Uno de los médicos rescatistas que participó del operativo, Vicenzo Bosnia, aseguró que se trató de "uno de los cinco rescates más complejos" de su carrera. Explicó que primero lograron detectar auditivamente a la víctima y luego introdujeron una cámara entre los escombros para verificar su estado de salud.
Una vez localizado, los equipos consiguieron mantenerlo con vida durante varios días. "Con una manguera de cocina pudimos hidratarlo, pasarle agua y hacer que pudiese tener soporte durante las 96 horas que hicimos el rescate", explicó el profesional en declaraciones.
Respecto de su estado de salud, Bosnia señaló que Gil llegó estable al hospital y destacó que no sufrió una falla renal, una de las complicaciones más frecuentes en este tipo de situaciones. "Le pasamos 11 litros de líquido y orinó 18 veces, lo que indicaba que sus riñones estaban funcionando correctamente", precisó.
Mientras continúan las tareas de búsqueda entre los escombros y el balance de víctimas sigue en aumento, la historia de Hernán Gil se convirtió en uno de los pocos finales esperanzadores que dejó la catástrofe.
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