Librerías en crisis: "La derogación de esta ley sería una estocada final para que desaparezcamos del sistema"

La iniciativa impulsada por el Ministerio de Desregulación propone que cada comercio pueda fijar libremente el precio de los libros. Desde las librerías independientes advierten que la medida romperá las condiciones de competencia y pondrá en riesgo la supervivencia del sector.

Librerías en crisis: "La derogación de esta ley sería una estocada final para que desaparezcamos del sistema"

10 de Agosto de 2026 14:11

Por Redacción 0223

PARA 0223

El intento del Gobierno nacional de derogar la Ley 25.542, conocida como Ley de Defensa de la Actividad Librera, encendió las alarmas en toda la cadena del libro. La normativa, vigente desde 2001, establece que los editores o importadores deben fijar un precio uniforme de venta al público (PVP) para cada ejemplar, que debe respetarse en todos los comercios del país.

La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone eliminar ese esquema para que cada librería pueda establecer libremente el precio de los libros y aplicar descuentos. Desde el oficialismo sostienen que la medida fomentará la competencia, facilitará la liquidación de stock y permitirá que los lectores accedan a libros más baratos.

Sin embargo, desde el sector editorial y librero advierten que la eliminación del precio único pondría en riesgo la supervivencia de las librerías independientes y afectaría la diversidad editorial.

La iniciativa impulsada por el Ministerio de Desregulación propone que cada comercio pueda fijar libremente el precio de los libros.

La presidenta de la Cámara de Libreros y Editores Independientes (Caledin), María Eugenia Zicavo, explicó en diálogo con Extra (102.1) que el sistema actual garantiza condiciones de competencia similares para todos los comercios, ya que "el editor, que hace el libro, pone un precio de venta de tapa y se fija a nivel nacional", por lo que "todos los lugares lo venden al mismo precio". En ese sentido, advirtió que, si la ley se elimina, "cualquiera pueda vender a cualquier valor".

Según Zicavo, la principal consecuencia sería la pérdida de competitividad de las librerías de barrio frente a grandes cadenas y plataformas. Como ejemplo, señaló que "los supermercados, que tienen otra capacidad de venta y otros artículos, podrían venderlo a un valor muchísimo más bajo únicamente para atraer consumidores".

A su entender, esa estrategia generaría una baja transitoria de precios, aunque solo en algunos títulos y con un fuerte costo para el sector. "En un tiempo va a haber libros más baratos, limitados, no la variedad que hoy tenés en las librerías independientes", afirmó, y advirtió que la concentración de las ventas en los títulos más comerciales hará que "la librería independiente empiece a desaparecer".

La dirigente también alertó sobre el impacto que tendría la medida en la llamada bibliodiversidad. En ese sentido, sostuvo que "las pequeñas editoriales, que son las que se presentan a través de las librerías, no tendrían lugar de exhibición y también desaparecerían".

Desde Caledin cuestionan además la falta de diálogo con el Gobierno nacional durante la elaboración de la propuesta. Zicavo aseguró que "desde el Ministerio de Sturzenegger nunca se sentaron con nosotros a charlar ni pidieron a alguien de alguna cámara para preguntarle los beneficios y perjuicios", pese a que las entidades presentaron petitorios conjuntos para explicar que el sistema actual funciona. "No tenemos respuestas del Gobierno", resumió.

Desde las librerías independientes advierten que la medida romperá las condiciones de competencia y pondrá en riesgo la supervivencia del sector.

La presidenta de la cámara también apeló a la experiencia internacional para defender la vigencia del precio único. Según indicó, "hay antecedentes en otros países donde han derogado esta ley": si bien "al principio el precio baja", ese efecto "dura un tiempo" y luego "empiezan a desaparecer las librerías".

En esa línea, afirmó que sin la protección de la norma "más del 40% de las librerías tienden a desaparecer", porque "un local de barrio no puede competir con una gran superficie que lo único que le interesa es atraer al cliente a través de un artículo más".

En un contexto de caída del consumo, Zicavo aseguró que el sector ya atraviesa una situación delicada. "El libro no es un artículo de primera necesidad, así que somos uno de los más perjudicados", afirmó, y concluyó que "la derogación de esta ley sería una estocada final para que desaparezcamos del sistema".

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