Trabajadores del exfrigorífico Sadowa reclaman el pago de indemnizaciones: “Venimos de mentira tras mentira”
Son 30 las familias que esperan cobrar las indemnizaciones tras los despidos. Desde el Sindicato de la Carne denunciaron promesas incumplidas y anticiparon que podrían cortar la ruta si no obtienen respuestas.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Los trabajadores del exfrigorífico Sadowa se manifestaron en la puerta de la planta para reclamar el pago de las indemnizaciones correspondientes a los empleados despedidos durante los últimos días.
En este sentido, Diego Molina, delegado de los trabajadores, declaró en diálogo con 0223: “Son 30 familias que quedaron afuera y anteriormente despidieron a 15 chicos más que tampoco recibieron el pago. Queremos soluciones porque venimos de mentira tras mentira”. Los empleados también reclaman los extras de “los feriados atrasados y vacaciones”.
Por este motivo, la planta se encuentra totalmente paralizada. “Nunca la quisieron trabajar. Les ofrecían animales, venían posibles usuarios y nunca llegaban a un arreglo. San Gregorio no quiso funcionar, es la verdad”, señaló Molina.
En la misma línea, Walter Verón, secretario gremial del Sindicato de la Carne de Mar del Plata, indicó en conversaciones con 0223: “Hemos hecho audiencias en el Ministerio prácticamente todas las semanas. El dueño de la empresa es Eugenio San Gregorio y nunca dio la cara, no habló por teléfono, nunca se preocupó”.
El viernes a las 9.30 tendrán una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires para intentar obtener una respuesta respecto de las deudas económicas que la empresa ha acumulado. “Con la gente estamos en asamblea permanente. Estamos evaluando si llegamos a cortar la ruta o no; eso lo tenemos que evaluar con los compañeros y, después del viernes, veremos cómo continuamos”, explicó Verón.
Desde el sindicato afirmaron que “el 31 de julio despidieron a todos y mandaron los telegramas. El problema es que no pagan. Venimos con promesas incumplidas desde hace tiempo”.
Consultado sobre el impacto emocional que genera el cierre de un establecimiento histórico para la ciudad, Verón reconoció que la situación “da pena” y recordó sus propios años como trabajador del frigorífico. “Yo entré a trabajar acá en este frigorífico en el ’86, imaginate si pasé de todo. Y ahora esta empresa nunca quiso trabajar".
"La última faena fue en enero y anteriormente en septiembre, con una inauguración que hizo hace dos años, con bombos y platillos, donde convocó que iba a tomar 300 trabajadores y exportar a todas partes del mundo. Nunca produjo nada. Todo fue mentira, como las promesas que Eugenio San Gregorio nos viene haciendo desde el principio”, concluyó.
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