La debacle del frigorífico marplatense que reabrió con la esperanza de exportar: después de 3 años, cerró definitivamente y despidió a todos sus empleados
El establecimiento funcionaba desde enero de 2023 en la planta del histórico frigorífico Sadowa. A los 10 despidos registrados en junio se suman ahora otros 30 trabajadores, que esperan el envío de los telegramas.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El frigorífico San Telmo, que desde enero de 2023 funcionaba en la planta del histórico frigorífico Sadowa de Mar del Plata, cerró definitivamente sus puertas y dejó a otros 30 trabajadores sin empleo.
Fuentes consultadas por 0223 confirmaron que este viernes los empleados se presentaron en el establecimiento ubicado sobre avenida Constitución al 10.300, pero no pudieron ingresar. "Los trabajadores se presentaron, pero no los dejaron entrar. Están esperando el envío de los telegramas, pero es un hecho", señalaron.
De esta manera, son 30 los nuevos despidos que se suman a los 10 trabajadores que habían sido desvinculados a principios de junio y que todavía esperan el pago correspondiente a sus indemnizaciones.
El cierre definitivo representa el final de un proceso que estuvo marcado por distintas dificultades desde la reapertura de la planta. A cargo del empresario ítalo-argentino Eugenio Sangregorio, San Telmo atravesó durante estos años diferentes períodos de crisis, con suspensiones y despidos que se volvieron una constante.
El final de un frigorífico histórico de Mar del Plata
La planta de avenida Constitución fue durante décadas una de las instalaciones frigoríficas más importantes de la región. El establecimiento llegó a faenar unos 7.000 animales por mes y durante la década del 90 logró exportar carne a destinos como Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Brasil y Chile.
Sin embargo, el brote de fiebre aftosa provocó el cierre de los mercados internacionales para la carne argentina y marcó el comienzo de una larga etapa de dificultades para el frigorífico.
Con el paso de los años, la planta continuó funcionando bajo el esquema de una cooperativa, aunque nunca logró recuperar el nivel de actividad que había alcanzado en su época de mayor esplendor.
El empresario Sangregorio compró el frigorífico en quiebra en 2011, pero la provincia de Buenos Aires se lo expropió. Después de cinco años, se lo restituyeron y a partir de entonces comenzó a ponerlo en condiciones a través de una inversión de cuatro millones de dólares. Si bien mantuvo algunas reuniones con el ex intendente Carlos Fernando Arroyo, la irrupción de la pandemia de coronavirus dilató su reapertura que finalmente se concretó a mediados de enero de 2023
Finalmente, el establecimiento volvió a abrir sus puertas bajo el nombre de Frigorífico San Telmo, con un proyecto que apuntaba a recuperar progresivamente la actividad y el empleo y comenzar a exportar a Europa y a terceros países de Asia y África Central.
El proyecto que no logró despegar
En aquel momento, los objetivos planteados eran comenzar con unos 40 trabajadores y aumentar paulatinamente la cantidad de empleados a medida que creciera la producción.
La intención de la empresa era avanzar hacia la exportación y acceder a mercados internacionales mediante la Cuota Hilton, con la expectativa de recuperar parte del protagonismo que la planta había tenido décadas atrás. Incluso se había proyectado alcanzar nuevamente una dotación cercana a los 300 trabajadores.
Pero ese crecimiento nunca llegó a concretarse. Por el contrario, durante los poco más de tres años de funcionamiento de San Telmo se sucedieron los períodos de menor actividad, suspensiones y desvinculaciones hasta desembocar ahora en el cierre definitivo de la planta.
Con los 30 despidos confirmados y los 10 trabajadores desvinculados previamente, el cierre vuelve a golpear al sector industrial de Mar del Plata y pone punto final, por ahora, a la historia de una de las plantas frigoríficas más emblemáticas de la ciudad.
Leé también
Temas

