El sindicato naval rechazó la incorporación de 18 buques poteros y pidió priorizar la industria nacional
El Sindicato Argentino de Obreros Navales cuestionó la decisión del Consejo Federal Pesquero de habilitar 18 nuevos permisos para la pesca de calamar y advirtió que la incorporación de buques importados pone en riesgo la sustentabilidad del recurso y profundiza el deterioro de la industria naval argentina.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Industria Naval de la República Argentina (Saonsinra) manifestó su rechazo a la decisión del Consejo Federal Pesquero (CFP) de incorporar 18 nuevos barcos poteros al caladero para la pesca de calamar, junto con el otorgamiento de permisos de pesca mediante un procedimiento que la organización calificó de "exprés".
A través de un comunicado, la Comisión Directiva Nacional y el Cuerpo de Delegados Regionales del sindicato cuestionaron además el informe del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) que sirvió de sustento para la medida, al considerarlo "poco conocido y fugaz". Según la organización, la decisión pone en riesgo la sustentabilidad del recurso y, al mismo tiempo, "no considera a la Industria Naval Argentina", pese a su capacidad para construir nuevas embarcaciones.
Desde el gremio señalaron que el CFP "habilitó estos 18 nuevos permisos" que permitirían ampliar la cantidad de buques destinados a explotar durante entre 15 y 24 años una especie que actualmente se encuentra entre las más rentables de la actividad pesquera. En ese contexto, denunciaron que el Gobierno "habilita una vez más la importación de barcos pesqueros", lo que, según su interpretación, perjudica directamente a los astilleros nacionales.
El reclamo por construir en astilleros argentinos
Uno de los principales puntos del reclamo está relacionado con el destino de las nuevas embarcaciones. Para Saonsinra, la renovación de la flota pesquera debería convertirse en una oportunidad para fortalecer la producción local.
Las instituciones de la Comunidad de la Industria Naval, las cámaras empresariales y el sindicato habían solicitado al Consejo Federal Pesquero una prórroga "por un plazo no inferior a 180 días", con el objetivo de que las empresas beneficiarias pudieran presentar proyectos para construir los nuevos buques en astilleros nacionales.
Sin embargo, según denunció el gremio, el CFP no trató el pedido. La única oposición dentro del organismo provino de la provincia de Buenos Aires, que cuestionó "la falta de tiempo mínimo razonable de análisis que se requiere para el tenor de la medida".
El sindicato sostuvo que el resto del Consejo aprobó finalmente la resolución que permite el ingreso de buques importados y advirtió que esto "configura la destrucción del entramado productivo naval, como lo fueron las políticas neoliberales de los '90".
Trabajo argentino y desarrollo industrial
Saonsinra recordó que la industria naval argentina realizó inversiones en infraestructura y en la formación de técnicos, profesionales y trabajadores especializados con el objetivo de participar en la renovación de la flota pesquera.
En ese sentido, el gremio afirmó que el país cuenta con "sobrada capacidad en términos de calidad y competitividad" para llevar adelante la construcción de las embarcaciones. Por eso, consideró que la incorporación de buques extranjeros representa una oportunidad perdida para generar empleo y valor agregado dentro del país.
"Tenemos una matriz industrial con capacidad para poder construir estos buques pesqueros", sostuvo la organización, que reclamó que el Estado proteja el empleo y la producción nacionales.
El sindicato también cuestionó que se permita utilizar recursos del caladero argentino mediante embarcaciones construidas en el exterior. Para la organización, la riqueza generada por la actividad pesquera debería contribuir al desarrollo de la estructura productiva nacional.
El gremio planteó que el conflicto no se limita a la actividad pesquera, sino que involucra una discusión más amplia sobre el modelo productivo del país. "Una nación con industria es una nación fuerte", afirmó el sindicato al defender la participación de los astilleros argentinos en la renovación de la flota.
En ese marco, la organización solicitó "la anulación de estos permisos" y exigió que se contemple a la Industria Naval Argentina, a la que definió como un sector capaz de "generar valor agregado, trabajo para los argentinos".
El sindicato insistió en que la construcción local de los buques permitiría transformar la explotación del recurso pesquero en una fuente de actividad para múltiples sectores de la economía. "Esto significa salario, trabajo, producción y desarrollo para los argentinos", remarcó.
El comunicado concluyó con una consigna que sintetiza la posición del gremio frente a la resolución del Consejo Federal Pesquero: "Sin industria no hay Nación", acompañada por un contundente reclamo: "Basta con las importaciones que están destruyendo a la industria nacional".
Leé también
Temas
Lo más
leído

