Rosas del Mar: superaron el cáncer de mama y ahora llevarán el nombre de Mar del Plata al mundo en una competencia de bote dragón

El grupo marplatense, integrado por mujeres que atravesaron o atraviesan un cáncer de mama, se prepara para representar por primera vez a la Argentina con un bote dragón completo en un encuentro internacional que reunirá a unas 4.500 palistas de todo el mundo.

Rosas del Mar: superaron el cáncer de mama y ahora llevarán el nombre de Mar del Plata al mundo en una competencia de bote dragón

18 de Agosto de 2026 15:28

Por Redacción 0223

PARA 0223

Lo que comenzó hace cinco años como un grupo de mujeres que buscaban recuperarse física y emocionalmente después de atravesar un cáncer de mama se transformó en una verdadera comunidad. Rosas del Mar reúne actualmente 40 mujeres que encontraron en el bote dragón una herramienta para volver a ponerse en movimiento, compartir experiencias y mirar hacia adelante.

Ahora, el grupo se prepara para un nuevo desafío: representar por primera vez a la Argentina con un bote dragón completo en un encuentro internacional que reunirá a unas 4.500 palistas de distintos lugares del mundo.

“Rosas del Mar es un grupo de mujeres que han padecido cáncer de mama. Algunas lo están atravesando y otras ya hemos atravesado los tratamientos”, explicó Karina Arias, referente de la entidad en la sede del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EmturyC).

Las integrantes de Rosas del Mar entrenan durante todo el año en la Laguna de los Padres.

La actividad que realizan en la Laguna de los Padres no es simplemente una práctica deportiva. El tipo de remada que se utiliza en el bote dragón fue estudiado por el doctor McKenzie, especialista en medicina deportiva, quien investigó sus beneficios, entre ellos, la posibilidad de prevenir o mejorar el linfedema, una de las complicaciones que pueden aparecer después de determinadas intervenciones quirúrgicas.

Cinco años de remo y acompañamiento

Rosas del Mar en enero celebrará un nuevo aniversario. Desde entonces, el grupo no dejó de crecer. “Ahora somos cerca de entre 30 y 40 mujeres”, contó.

Uno de los aspectos que más destacan es que muchas de las integrantes llegan sin haber practicado ningún deporte anteriormente.  “Lo admirable es que vienen porque se enteran, porque alguien les cuenta o porque lo vieron en la tele, pero vienen sin ninguna experiencia deportiva. Algunas no saben nadar, así que es todo un desafío”, señalaron.

Cada entrenamiento es también un espacio de encuentro y acompañamiento entre las integrantes del grupo.

Por eso, una parte fundamental del trabajo de Rosas del Mar consiste en acompañar a cada mujer que llega por primera vez y transmitirle seguridad. “Tienen chalecos salvavidas y vamos a estar ahí para ayudarlas”, explicaron.

En ese proceso también tiene un papel central el entrenador del grupo, Román Palet. “Es un capo, es nuestro entrenador y el que nos aguanta”, bromeó entre risas.

Pero detrás del humor hay un trabajo cuidadoso para que cada nueva integrante pueda adaptarse a la actividad y, sobre todo, sentirse acompañada. “Cada cuerpo es distinto, pero se sale. Tratamos de aconsejar y decirles que va a estar todo bien”, remarcó.

Las palistas se preparan para compartir la experiencia con mujeres de distintos países.

Del diagnóstico al renacer

Para las integrantes de Rosas del Mar, llegar hasta este punto tiene un significado que excede ampliamente lo deportivo. Después de atravesar una enfermedad como el cáncer de mama, subirse a un bote y prepararse para viajar al otro lado del mundo representa una nueva oportunidad.

“Parece impensado que después de haber atravesado una situación tan tremenda como un cáncer exista esta posibilidad de resurgir. Es como un renacer”, expresó Claudia Polinessi, una de las palistas.

Y ese renacer ahora las llevará a un encuentro internacional en el que participarán mujeres de distintos países. Los botes que utilizarán durante la competencia estarán disponibles en el lugar, ya que trasladar una embarcación desde Mar del Plata hasta el destino internacional implicaría un costo demasiado elevado.

El equipo marplatense deberá coordinar cada movimiento para mantener el ritmo durante la competencia.

El encuentro será multitudinario, “es un festival muy importante porque reúne a todas las palistas del mundo”, destacó. Pero para el país habrá además un hecho histórico: esta será la primera vez que el país participe con un bote dragón completo integrado por 20 personas. “En otros mundiales Argentina ha participado, pero con algunas palistas. Esta vez participa con un bote completo y eso es muy importante”, explicaron.

¿Qué es un bote dragón?

La embarcación que utilizan tiene una particularidad que la diferencia de otros tipos de remo. Se trata de un bote de aproximadamente 12 metros de largo, aunque existen distintas dimensiones según la cantidad de palistas.

El bote que Rosas del Mar utiliza habitualmente en la Laguna de los Padres tiene capacidad para 12 personas. Para la competencia internacional, en cambio, utilizarán una embarcación para 20 palistas.

Las mujeres se ubican en pares a lo largo del bote. Una timonel se encarga de mantener el rumbo, mientras que una drummer marca el ritmo de las paladas mediante un tambor.

Además de competir, las representantes argentinas participarán de actividades de intercambio cultural durante el encuentro.

Pero el bote también tiene un fuerte componente simbólico. “Cada parte del dragón tiene un significado”, explicaron. Las palas que avanzan al unísono representan los pies del dragón y simbolizan que, cuando todas trabajan juntas, la embarcación puede avanzar. Los ojos, en tanto, representan la capacidad de ver hacia dónde se dirige el grupo.

Antes de utilizar una embarcación nueva se realiza además una ceremonia denominada “despertar del dragón”, una especie de bautismo destinado a darle vida simbólica al bote. “Es para que nos guíe y tengamos la buena comunicación para poder seguir adelante y llegar al destino”, explicó. 

Embajadoras de Mar del Plata

El viaje tendrá además otra responsabilidad: “Representar a Argentina por primera vez en estos encuentros ya es algo que nos inquietó desde el primer momento”, reconoció.

Muchas de las integrantes ya habían participado de otros encuentros internacionales, pero en esas oportunidades completaban equipos de otros países o embarcaciones que no contaban con todas sus palistas.

“Este año dijimos: después del Mundial de fútbol, donde tenemos un alto grado de pertenencia a nivel mundial en lo deportivo, no podemos hacer papelones y menos ahora que vamos representando no solo a Argentina sino a nuestra ciudad”, señalaron.

La intención es convertirse también en embajadoras turísticas de Mar del Plata, llevando parte de la identidad de la ciudad y mostrando el lugar del que provienen.

El bote dragón combina coordinación y trabajo en equipo para avanzar al ritmo de todas sus palistas.

“Después del cáncer hay vida”

Uno de los mensajes más fuertes que buscan transmitir desde Rosas del Mar está dirigido a aquellas personas que reciben un diagnóstico de cáncer de mama o que todavía están atravesando el tratamiento. En los últimos años, el grupo acompañó a mujeres que tuvieron que interrumpir su participación porque todavía no habían terminado sus tratamientos. Otras lograron finalizar esa etapa y pudieron continuar con el proyecto.

“Después del cáncer hay vida”, remarcaron. Y agregaron: “Cuando uno es diagnosticado, la cabeza maneja mucho. Cuando me diagnosticaron, pensé: o elegís la cama y te tirás deprimida a llorar, o salís adelante y ves cómo lo podés afrontar”. Para ellas, el remo es precisamente una de esas maneras de afrontar la adversidad.

Así, el viaje de Rosas del Mar no será solamente la llegada a una competencia internacional. Será la historia de un grupo de mujeres que, después de atravesar una de las etapas más difíciles de sus vidas, encontró en una embarcación, en la Laguna de los Padres y en el compañerismo una nueva forma de avanzar. Palada a palada, ahora llevarán el nombre de Mar del Plata al mundo.

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