Llamados al Garrahan y mensajes a Adrián Suar: la exdocente detrás de las 30 amenazas de bomba

Los mensajes exigían la retirada inmediata de cartelera de distintas producciones.

El rostro del productor aparecía recortado en diversos afiches.

22 de Agosto de 2026 11:38

Por Redacción 0223

PARA 0223

Una exdocente de 57 años fue detenida por la Policía Federal Argentina tras ser acusada de realizar 30 amenazas de bomba contra salas de cine, teatros, la Sociedad Argentina de Actores y el Hospital Garrahan. El operativo fue encabezado por el Departamento Federal de Investigaciones luego de una serie de correos electrónicos intimidatorios enviados al Poder Judicial. La mujer residía en el barrio porteño de Versalles y contaba con un historial laboral como maestra de Lengua y Literatura en escuelas públicas hasta 2019.

Cómo fueron las amenazas de bomba de la exdocente

Las intimidaciones digitales eran firmadas bajo la sigla "CATYCEM", una supuesta agrupación en contra de las corporaciones del espectáculo y los medios de comunicación. En los mensajes exigían la retirada inmediata de cartelera de distintas producciones cinematográficas y obras teatrales bajo la amenaza de activar artefactos explosivos. La gravedad de las advertencias obligó a desplegar brigadas de explosivos para inspeccionar 30 establecimientos distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y el interior del país.

La mujer había enviado correos intimidatorios al Poder Judicial.

Durante el allanamiento en la vivienda de la imputada, los efectivos policiales secuestraron el teléfono celular utilizado para administrar las cuentas de correo electrónico. Un detalle llamativo hallado en la propiedad fue un afiche promocional de la nueva película interpretada por Natalia Oreiro y Adrián Suar donde el rostro del productor estaba recortado. Los peritos tecnológicos lograron ubicar la geolocalización de las transmisiones mediante el rastreo IP de los dispositivos móviles en uso.

El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°3 dispuso la inmediata detención de la mujer bajo la carátula de intimidación pública. Las fuerzas de seguridad confirmaron que ninguna de las inspecciones realizadas en las salas teatrales y centros sanitarios arrojó la presencia de material explosivo real. Los investigadores analizan el material informático incautado para determinar si la acusada actuó de forma solitaria o contó con complicidad de terceros.

La causa judicial avanza con la toma de declaraciones indagatorias mientras la detenida permanece a disposición de la justicia federal en el marco de las actuaciones procesales. Las autoridades destacaron la celeridad en la identificación de la sospechosa gracias al trabajo conjunto entre las divisiones de ciberdelito y los cuerpos de bomberos. El caso generó enorme repercusión en la comunidad educativa y en la industria del entretenimiento nacional.

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