Laguna, sierras y paz: la escapada perfecta a menos de una hora de Mar del Plata
El paisaje evoca a los mejores paisajes patagónicos.
Por Redacción 0223
PARA 0223
A tan solo 40 kilómetros del centro de Mar del Plata, un rincón serrano propone una pausa perfecta frente a la vorágine habitual de las playas. Sobre el kilómetro 40 de la Ruta Nacional 226, la Laguna La Brava despliega más de 400 hectáreas de agua enmarcadas por el cordón de Tandilia. El viaje en auto demanda poco más de media hora y conecta el paisaje con una panorámica verde que evoca los postales patagónicas. Su cercanía la convirtió en el destino predilecto para excursiones por el día y escapadas de fin de semana.
Cómo es la Laguna La Brava y dónde queda
El espejo de agua con forma de riñón y profundidad promedio de seis metros debe su nombre a las históricas ráfagas de viento que agitan su superficie. El entorno natural resulta ideal para quienes buscan realizar deportes al aire libre en un ambiente de calma absoluta. Los visitantes pueden practicar pesca deportiva de pejerrey, remar en kayak, recorrer senderos serranos o realizar caminatas por las laderas del cerro. La combinación de aire puro y tranquilidad atrae tanto a los deportistas más experimentados como a las familias curiosas de la zona que buscan recorrer un lugar bien distinto.
En la orilla norte se asienta la pintoresca localidad de Villa Laguna La Brava, un poblado preparado para recibir visitantes durante todo el año. El sector cuenta con áreas públicas destinadas a pícnic, complejos de campings con servicios completos, alquiler de embarcaciones e instalaciones de cabañas. Lugares emblemáticos como Ruca Lauquen albergan a quienes buscan pasar una jornada a la sombra de los árboles. Además, la completa infraestructura del lugar permite resolver el almuerzo o la merienda sin alejarse de la naturaleza.
El vínculo entre este enclave y la Costa Atlántica trasciende la proximidad geográfica para adentrarse en la historia y la geología. Ocurre que la Sierra Brava forma parte del mismo cordón de Tandilia que finaliza abruptamente sobre el mar en sectores como Cabo Corrientes. Al mismo tiempo, el reconocido arquitecto Alejandro Bustillo, proyectista de la Rambla y el Casino de Mar del Plata, dejó su sello en la zona al diseñar una imponente estancia en 1916. Aquel chalet impulsó a la aristocracia veraniega a adoptar la laguna como su refugio de campo.
Llevar a cabo el trayecto que une ambos lugares representa una experiencia ,uy accesible para cualquier presupuesto. Para quienes planean un día a todo trapo, se recomienda salir temprano para aprovechar la luz solar y llevar abrigo liviano ante las brisas de la mañana. La Laguna La Brava reafirma su lugar como la joya serrana más próxima para desconectarse de la rutina.
Leé también
Temas
Lo más
leído

