Casi 50 años después de Reutemann: el piloto argentino que puede cumplir el sueño de manejar una Ferrari de F1

El piloto de 27 años trabaja en el simulador de Ferrari en Maranello y reconoció que sus chances de probar un monoplaza de Fórmula 1 son cada vez mayores.

El piloto de 27 años trabaja en el simulador de Ferrari en Maranello y reconoció que sus chances de probar un monoplaza de Fórmula 1 son cada vez mayores.

9 de Septiembre de 2026 10:03

Por Redacción 0223

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El automovilismo argentino podría estar ante una oportunidad histórica. Sacha Fenestraz se incorporó a Ferrari y actualmente trabaja en el simulador de la Scuderia en Maranello, una experiencia que podría desembocar en algo todavía más importante: manejar un Fórmula 1 real. El piloto de 27 años reconoció que las posibilidades existen y, si finalmente se concreta una prueba, un argentino volvería a subirse a una Ferrari de Fórmula 1 después de casi medio siglo. El último fue Carlos “Lole” Reutemann, quien compitió para la casa italiana entre 1976 y 1978.

La historia de Reutemann con Ferrari dejó una huella enorme. En 1978, el santafesino fue el primer piloto de la Scuderia y terminó tercero en el campeonato, por detrás de los Lotus de Mario Andretti y Ronnie Peterson. Además, consiguió cuatro victorias durante aquella temporada, tres de ellas al volante de la Ferrari 312 T3: Long Beach, Brands Hatch y Watkins Glen, mientras que también había ganado en Brasil con la T2.

Ahora, casi 50 años después, Fenestraz aparece como el protagonista de una posibilidad que genera ilusión entre los fanáticos argentinos. Nacido en Francia y criado en Córdoba, el piloto ya había trabajado durante tres años con Mercedes en tareas de simulación y desarrollo. Su experiencia en la Fórmula E, sumada a su actualidad en Japón con Toyota en la Súper Fórmula y el Súper GT, fueron fundamentales para su llegada a Maranello. “Creo que una de las razones por las que me agarró Ferrari fue también por eso y por la experiencia en Fórmula E, con la gestión de energía y esas cosas”, explicó.

El propio Fenestraz fue quien encendió la ilusión al hablar de sus posibilidades de pasar del simulador a un monoplaza real. “Con Ferrari la posibilidad es mucho más alta. No te digo que está confirmado, pero las probabilidades son mucho más altas”, aseguró. Y agregó un dato que alimenta todavía más la expectativa: “Me lo dijeron ellos y les creo mucho más porque veo que los pilotos de simulador que tienen actualmente hacen esas pruebas”. En otras palabras, el argentino sabe que existe un camino concreto dentro de la estructura italiana.

La oportunidad tendría además un peso histórico que excedería por completo una simple prueba. Reutemann fue el último argentino en disputar Grandes Premios con Ferrari y también el último compatriota en ganar para la Scuderia. En 1978, su última temporada con el equipo, consiguió cuatro triunfos y cerró el Mundial en el tercer puesto. Fenestraz todavía no tiene confirmada una participación en pista, pero su llegada al simulador y el reconocimiento de Ferrari sobre sus posibilidades abren una puerta que durante décadas permaneció cerrada.

Por eso, si finalmente Sacha Fenestraz recibe la oportunidad de manejar una Ferrari de Fórmula 1, el hecho tendrá una dimensión especial para el automovilismo argentino: volvería a haber un piloto nacido o formado en el país al volante de un monoplaza de Maranello después de casi medio siglo. El último capítulo lo escribió el inolvidable Lole Reutemann en 1978; ahora, Fenestraz trabaja en silencio en Maranello y espera que el simulador sea apenas el primer paso hacia una oportunidad que podría convertirse en una de las grandes noticias del automovilismo argentino.

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