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Larga la campaña: qué estrategia tiene cada partido

Larga la campaña: qué estrategia tiene cada partido

Mariano Suárez

Formalmente, este viernes comienza la campaña de cara a las Paso del 13 de agosto. Y cada partido tiene un mes para desarrollar la estrategia que le permita consolidar los votos que ya tienen y “pescar” los de los indecisos, que no son pocos.

En Cambiemos todo indica que la campaña pasará por no hacer campaña. María Eugenia Vidal, la figura más importante en la provincia de Buenos Aires, ya bajó línea a todos sus funcionarios: hay que seguir gestionando, las elecciones no importan (o al menos que eso parezca).

En Mar del Plata esa idea cuenta con el guiño de los votos: todos los sondeos muestran que Vilma Baragiola lidera, cómoda, en intención de voto. Esos análisis no dicen que la todavía secretaria de Desarrollo Social no tiene demasiado margen para crecer, por lo que una campaña intensa le traerá más dolores de cabeza que beneficios.

Baragiola es, por lejos, la dirigente con mayor nivel de conocimiento de todos los que se postulan en estas elecciones legislativas. Todos lo saben y por eso será el blanco predilecto de la campaña. La oposición tiene como meta trasladarle a Baragiola algo de la mala imagen que hoy tiene el intendente Carlos Arroyo. A pesar de que forman parte del mismo gobierno, la dirigente radical no tiene, ni por asomo, esos niveles de rechazo.

El objetivo del oficialismo, entonces, es preservarla de esa lucha en el barro y para ello nada mejor que reducir al máximo posible su exposición. “Para nosotros, la campaña tiene que ser corta. Abordaremos algunos ejes, pero no nos vamos a exponer, ni meter en las peleas de la oposición”, coincidieron dos operadores del oficialismo. Para ello, la gobernadora Vidal ya designó al diputado Maximiliano Abad como jefe de campaña.

Abad y Baragiola no son amigos. Por el contrario, podrían definirse como rivales políticos dentro del radicalismo, pero en cierto punto hoy se necesitan mutuamente.

¿Cuál será el rol de Arroyo? A juzgar por el salvaje ninguneo que le destinaron las autoridades nacionales y provinciales en el acto del regreso del tren a Mar del Plata, su participación en la campaña será menor, casi nula. “Si entiende el mensaje puede salir beneficiado, porque hay buenas chances de que Cambiemos gane y aunque él no tenga ningún mérito después se puede adjudicar la victoria”, razonó un dirigente de la ciudad. Sin embargo, rápidamente aclaró: “Pero con este hombre nunca se sabe, puede salir para cualquier lado…”

En Unidad Ciudadana el cierre de listas provocó una fuerte polémica. Cuando muchos reclamaban una Paso amplia que permita sumar la mayor cantidad de votos posibles para Cristina Kirchner, se tomó la decisión de que solo compita la que encabeza Marcos Gutiérrez. Todas las críticas le apuntaron a la diputada nacional Fernanda Raverta, que lidera ese espacio, a quien acusaron de proscribir a las demás listas.

Finalmente, la Junta Electoral de Unidad Ciudadana admitió otra nómina: Aldo Albarracín podrá presentarse, pero con una boleta corta. Parece un gesto demasiado tímido para espantar la sensación de que el resto de las listas fueron bajadas a dedo.

Por estas horas, aquellas broncas quedaron relegadas con la confirmación de que Cristina Kirchner lanzará este viernes la campaña de Unidad Ciudadana desde Mar del Plata, acompañada por los candidatos de toda la provincia. El que también pretende asumir un rol fuerte en la ciudad es el exgobernador Daniel Scioli, quien tiene una especial afinidad por Mar del Plata.

En las últimas horas, Scioli compartió en las redes sociales una recorrida que realizó hace algunos días por la cooperativa Nuevo Amanecer y una charla con Domingo Robles, presidente de Peñarol.

La estrategia de los candidatos a concejales será mantenerse apegados a las figuras nacionales, como Cristina y Scioli, y profundizar la necesidad de ponerle un freno a las políticas económicas que impulsa el gobierno de Mauricio Macri. De hecho, los candidatos locales replican la idea de exhibir los problemas que viven día a día los ciudadanos y comparten videos en los que charlan con jubilados, trabajadores o empresarios. A pesar del perfil histórico de Mar del Plata como ciudad “antiperonista”, los candidatos no buscarán “despegarse” de las máximas figuras del kirchnerismo para captar votos de otros sectores.     

Pese a los intentos por bajar la lista de Juan Rey, el pultismo no tuvo éxito y por primera vez en la historia Acción Marplatense tendrá que enfrentar una interna. Marcelo Artime, el candidato impulsado por el exintendente, competirá con el fundador de la ONG Hazmerreír, avalado por el concejal Santiago Bonifatti.

Artime está decidido a hacer una campaña ruidosa. Eligió llamar la atención de los vecinos con comunicados tras comunicados y videos en las redes sociales. Todos con duros conceptos contra la gestión del intendente, y particularmente contra su figura. “Arroyo, despiértese”, repitió varias veces, con la idea de elevar su nivel de conocimiento. A eso le suma promesas que, bien sabe Artime, son más propias de una elección ejecutiva que de una legislativa.

Rey, en cambio, eligió un tono menos confrontativo. El librero que llegó a la función pública luego de una cadena nacional en la que Cristina Kirchner, entonces presidenta, elogió su actitud de negarse a aumentar los precios, trata de llegar a los barrios con su perfil de ciudadano común, que convirtió una tragedia personal en un proyecto colectivo. Hasta  el momento, el expresidente del Club Unión se mantiene alejado de las chicanas que le lanzó Artime cuando la Justicia Electoral autorizó la lista de Rey. Parece difícil cambie esa estrategia.

1País tendrá en Mar del Plata una sola lista. Cuando todo indicaba que, enojado por no tener el lugar que esperaba, Pablo Farías sostenía la lista en la que lo acompañaba su esposa Valeria Crespo, las máximas autoridades partidarias lo convencieron de bajarla. Así, Crespo será cuarta en la nómina y desplazó a la mujer de Cristian Azcona.

Solucionadas las asperezas internas (o al menos controladas), Ariel Ciano sigue su campaña fundamentalmente apoyado con las figuras nacionales del espacio que vienen con bastante asiduidad a Mar del Plata. Esas charlas le sirven, además, para despegar su imagen de Acción Marplatense.

Con un buen nivel de conocimiento, el expresidente del Concejo Deliberante sabe que su performance electoral dependerá en buena parte de que la figura de Sergio Massa no sea “devorada” por la polarización. También es consciente de que eso no depende de lo que él pueda hacer, por lo que mientras tanto recorre algunos barrios y trata de bajar a Mar del Plata las principales propuestas de los dirigentes nacionales.  

En el randazzismo, luego de plantear la necesidad de una Paso con Cristina Kirchner, se decidió admitir a todos los postulantes en los distritos. Así, habrá seis listas, tres que irán con Florencio Randazzo y otras tres que llevarán a Mario Ishii al tope de la lista.  Sin embargo, el exconcejal Fernando Maraude parece tener el mayor respaldo para afrontar la elección del mes próximo.

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Larga la campaña: qué estrategia tiene cada partido

Formalmente, este viernes comienza la campaña de cara a las Paso del 13 de agosto. Y cada partido tiene un mes para desarrollar la estrategia que le permita consolidar los votos que ya tienen y “pescar” los de los indecisos, que no son pocos.

En Cambiemos todo indica que la campaña pasará por no hacer campaña. María Eugenia Vidal, la figura más importante en la provincia de Buenos Aires, ya bajó línea a todos sus funcionarios: hay que seguir gestionando, las elecciones no importan (o al menos que eso parezca).

En Mar del Plata esa idea cuenta con el guiño de los votos: todos los sondeos muestran que Vilma Baragiola lidera, cómoda, en intención de voto. Esos análisis no dicen que la todavía secretaria de Desarrollo Social no tiene demasiado margen para crecer, por lo que una campaña intensa le traerá más dolores de cabeza que beneficios.

Baragiola es, por lejos, la dirigente con mayor nivel de conocimiento de todos los que se postulan en estas elecciones legislativas. Todos lo saben y por eso será el blanco predilecto de la campaña. La oposición tiene como meta trasladarle a Baragiola algo de la mala imagen que hoy tiene el intendente Carlos Arroyo. A pesar de que forman parte del mismo gobierno, la dirigente radical no tiene, ni por asomo, esos niveles de rechazo.

El objetivo del oficialismo, entonces, es preservarla de esa lucha en el barro y para ello nada mejor que reducir al máximo posible su exposición. “Para nosotros, la campaña tiene que ser corta. Abordaremos algunos ejes, pero no nos vamos a exponer, ni meter en las peleas de la oposición”, coincidieron dos operadores del oficialismo. Para ello, la gobernadora Vidal ya designó al diputado Maximiliano Abad como jefe de campaña.

Abad y Baragiola no son amigos. Por el contrario, podrían definirse como rivales políticos dentro del radicalismo, pero en cierto punto hoy se necesitan mutuamente.

¿Cuál será el rol de Arroyo? A juzgar por el salvaje ninguneo que le destinaron las autoridades nacionales y provinciales en el acto del regreso del tren a Mar del Plata, su participación en la campaña será menor, casi nula. “Si entiende el mensaje puede salir beneficiado, porque hay buenas chances de que Cambiemos gane y aunque él no tenga ningún mérito después se puede adjudicar la victoria”, razonó un dirigente de la ciudad. Sin embargo, rápidamente aclaró: “Pero con este hombre nunca se sabe, puede salir para cualquier lado…”

En Unidad Ciudadana el cierre de listas provocó una fuerte polémica. Cuando muchos reclamaban una Paso amplia que permita sumar la mayor cantidad de votos posibles para Cristina Kirchner, se tomó la decisión de que solo compita la que encabeza Marcos Gutiérrez. Todas las críticas le apuntaron a la diputada nacional Fernanda Raverta, que lidera ese espacio, a quien acusaron de proscribir a las demás listas.

Finalmente, la Junta Electoral de Unidad Ciudadana admitió otra nómina: Aldo Albarracín podrá presentarse, pero con una boleta corta. Parece un gesto demasiado tímido para espantar la sensación de que el resto de las listas fueron bajadas a dedo.

Por estas horas, aquellas broncas quedaron relegadas con la confirmación de que Cristina Kirchner lanzará este viernes la campaña de Unidad Ciudadana desde Mar del Plata, acompañada por los candidatos de toda la provincia. El que también pretende asumir un rol fuerte en la ciudad es el exgobernador Daniel Scioli, quien tiene una especial afinidad por Mar del Plata.

En las últimas horas, Scioli compartió en las redes sociales una recorrida que realizó hace algunos días por la cooperativa Nuevo Amanecer y una charla con Domingo Robles, presidente de Peñarol.

La estrategia de los candidatos a concejales será mantenerse apegados a las figuras nacionales, como Cristina y Scioli, y profundizar la necesidad de ponerle un freno a las políticas económicas que impulsa el gobierno de Mauricio Macri. De hecho, los candidatos locales replican la idea de exhibir los problemas que viven día a día los ciudadanos y comparten videos en los que charlan con jubilados, trabajadores o empresarios. A pesar del perfil histórico de Mar del Plata como ciudad “antiperonista”, los candidatos no buscarán “despegarse” de las máximas figuras del kirchnerismo para captar votos de otros sectores.     

Pese a los intentos por bajar la lista de Juan Rey, el pultismo no tuvo éxito y por primera vez en la historia Acción Marplatense tendrá que enfrentar una interna. Marcelo Artime, el candidato impulsado por el exintendente, competirá con el fundador de la ONG Hazmerreír, avalado por el concejal Santiago Bonifatti.

Artime está decidido a hacer una campaña ruidosa. Eligió llamar la atención de los vecinos con comunicados tras comunicados y videos en las redes sociales. Todos con duros conceptos contra la gestión del intendente, y particularmente contra su figura. “Arroyo, despiértese”, repitió varias veces, con la idea de elevar su nivel de conocimiento. A eso le suma promesas que, bien sabe Artime, son más propias de una elección ejecutiva que de una legislativa.

Rey, en cambio, eligió un tono menos confrontativo. El librero que llegó a la función pública luego de una cadena nacional en la que Cristina Kirchner, entonces presidenta, elogió su actitud de negarse a aumentar los precios, trata de llegar a los barrios con su perfil de ciudadano común, que convirtió una tragedia personal en un proyecto colectivo. Hasta  el momento, el expresidente del Club Unión se mantiene alejado de las chicanas que le lanzó Artime cuando la Justicia Electoral autorizó la lista de Rey. Parece difícil cambie esa estrategia.

1País tendrá en Mar del Plata una sola lista. Cuando todo indicaba que, enojado por no tener el lugar que esperaba, Pablo Farías sostenía la lista en la que lo acompañaba su esposa Valeria Crespo, las máximas autoridades partidarias lo convencieron de bajarla. Así, Crespo será cuarta en la nómina y desplazó a la mujer de Cristian Azcona.

Solucionadas las asperezas internas (o al menos controladas), Ariel Ciano sigue su campaña fundamentalmente apoyado con las figuras nacionales del espacio que vienen con bastante asiduidad a Mar del Plata. Esas charlas le sirven, además, para despegar su imagen de Acción Marplatense.

Con un buen nivel de conocimiento, el expresidente del Concejo Deliberante sabe que su performance electoral dependerá en buena parte de que la figura de Sergio Massa no sea “devorada” por la polarización. También es consciente de que eso no depende de lo que él pueda hacer, por lo que mientras tanto recorre algunos barrios y trata de bajar a Mar del Plata las principales propuestas de los dirigentes nacionales.  

En el randazzismo, luego de plantear la necesidad de una Paso con Cristina Kirchner, se decidió admitir a todos los postulantes en los distritos. Así, habrá seis listas, tres que irán con Florencio Randazzo y otras tres que llevarán a Mario Ishii al tope de la lista.  Sin embargo, el exconcejal Fernando Maraude parece tener el mayor respaldo para afrontar la elección del mes próximo.

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