El clásico

10 de Octubre de 2018 10:08

Las mejores fotos de un inolvidable Peñarol-Quilmes

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Si bien es por el Súper 20, no hubo tanto público como otros encuentros, el primer cruce de la temporada estuvo cargado de emoción y la gente aportó su color desde las tribunas.

Se hizo tarde. El horario de comienzo de las 22 ya generó algún descontento en los hinchas que iban a ir al Polideportivo, porque el encuentro terminaría pasada la medianoche, había paro de colectivos en Mar del Plata y al otro día había que madrugar para estudiar y/o trabajar. Sin embargo, cuando salieron alrededor de la 1 de la mañana de la cancha, la sensación de alegría o tristeza era únicamente por el resultado: la felicidad de los de Peñarol, la desazón de los de Quilmes. El resto era anecdótico, la adrenalina de un partido inolvidable los hizo olvidar del horario y el poco tiempo que les quedaba para dormir.

De entrada, hubo emociones en el Poli. Porque los clubes reconocieron a los dos campeones olímpicos que están en nuestra ciudad de forma permanente y que son representativos de los clubes. Leo Gutiérrez, técnico del "milrayitas", y Rubén Wolkowyski, ídolo "cervecero", recibieron una distinción y fueron ovacionados en el centro del campo de juego por lo hecho y logrado con la camiseta de la Selección Argentina. También ambos equipos posaron con familiares de los tripulantes del ARA San Juan, el submarino desaparecido, y pidieron que continúe la búsqueda.

En el juego, hubo de todo, un arranque favorable a Peñarol, una acumulación rápida de faltas de Quilmes que le complicaron el resto del partido, pero sobre todo un amor propio y ganas de ganar de los dos, con personalidad en muchos juveniles que tuvieron que tomar decisiones en su primer clásico y demostraron estar a la altura. Más allá del resultado final, los dos se fueron con conclusiones positivas y buenas expectativas de cara al futuro.

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