Nueva york

10 de Abril de 2019 19:15

Epidemia de sarampión en Nueva York

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El alcalde de Nueva York declaró la emergencia sanitaria y obligó a la comunidad judía ortodoxa a vacunarse. Por el momento, hay contabilizados 495 casos en 19 Estados en 2019.

El alcalde de Nueva York, Bil de Blasio, declaró la emergencia pública de salud a partir de un  brote sarampión detectado en octubre del año pasado. El anuncio oficial fue realizado bajo la campaña  "no esperes, vacúnate" y fue dirigido a las comunidades judías ortodoxas que viven en Brooklyn y son reticentes a la vacunación.

En ese marco, la acaldía obligará a la vacunación y en caso de oponerse se le aplicarán multas que podrían alcanzar los mil dólares. Según publicaron medios internacionales, las autoridades sanitarias neoyorquinas identificaron el primer caso en octubre con un niño que regresaba de un viaje a Israel. Desde entonces, el brote se ha hecho fuerte, con una mayoría de infectados entre los menores de 18 años que no estaban inmunizados.

Hasta el momento se han contabilizado en la ciudad 280 afectados, de un total de 495 en EE UU. De Blasio dijo que "es un problema urgente que debe abordarse de inmediato" y planteó que contempla  cerrar las Yeshivas si los niños judíos ortodoxos que atienden estas escuelas no se vacunan. Nueva York intensificó en febrero una campaña para informar a los vecinos de Williamsburg y Borough Park sobre la necesidad de inmunizarse. "Es la única manera de pararla", insiste.

El Departamento de Salud de la ciudad va a proceder a revisar todos los registros de vacunación de los vecinos que pudieran haber estado en contacto con afectados por el brote.

La vacuna de sarampión, las paperas y la rubeola es obligatoria para los niños en edad escolar. Las familias ultraortodoxas, sin embargo, se acogen a razones religiosas para evitarla. Las autoridades sanitarias han mantenido desde noviembre reuniones con sus líderes religiosos y los pediatras para concientizarlos.

Las comunidades ortodoxas viven aisladas y rechazan cualquier intromisión externa en sus reglas. La decisión del alcalde, como señalan desde la organización Agudath Israel, crea tensión. Pero hay líderes menos extremos que están aconsejando a los miembros de sus congregaciones seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Gary Schlesinger señala que "el sarampión no hace distinciones entre religiones" y por eso considera que "todo el mundo debe vacunarse".

 Nueva York no es la única afectada pese a que el sarampión se dio por erradicado en EE UU en el año 2000. El país vive el segundo brote más importante desde entonces. El Centro para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) lleva contabilizados 495 casos en 19 Estados este año. De ese total, un centenar fueron durante la última semana.