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Dejó el hockey, cambió su identidad de género y se animó a volver a jugar: la historia de Facundo Álvarez

Dejó el hockey, cambió su identidad de género y se animó a volver a jugar: la historia de Facundo Álvarez

Por Javier López Ezcurra

El arquero de Libertad dialogó con 0223 y repasó su periplo por llegar a ser el hombre que hoy es. Cuándo inició el tratamiento y cómo vive dentro y fuera de la cancha. ¿Qué dicen las leyes del deporte? ¿Se puede competir en igualdad de condiciones?

Florencia Álvarez jugó toda su vida al hockey. Después de probar entre tantos deportes, finalmente se decidió por el palo y la bocha. Arquera, defendía los tres palos de Unión del Sur. De hecho, era tan buena que llegó a jugar una temporada en un club de Francia. Sin embargo, una carga emocional pesaba sobre ella.

“En junio de 2015 volví por dos meses de vacaciones. Tenía todo arreglado para volver a Francia, pero sentía un vacío de tristeza que no lo podía llenar con nada. El hockey era mi vida. Me pagaban por hacer lo que quería, pero no era feliz. Se me cruzó por la cabeza que podía ser mi identidad de género y averigüé”, cuenta cuatro años después Facundo Álvarez, jugador de hockey transgénero que ataja para el club Libertad de Mar del Plata, equipo con el cual disputa el torneo de la Asociación Amateur Marplatense de Hockey.

A sus 25 años, sentado en el banco de suplentes del Estadio Panamericano, le cuenta a 0223 cómo fue su proceso de cambio de identidad y el largo camino de lucha que hoy transita por la igualdad, dentro y fuera de la cancha.

Fue de un día para el otro, no recuerdo bien el momento. Es un proceso. El 90% del cambio tiene que ver con el apoyo”, dice. En ese sentido, Facundo no tuvo inconvenientes a la hora de encontrar un respaldo dentro de su núcleo familiar, al igual que con sus amigos y hasta en los ámbitos de la facultad y el deporte. “El apoyo fue total, no me puedo quejar, tuve mucha suerte”, se sincera sobre el proceso que llevó a cabo para modificar su identidad de género.

Luego de asesorarse, tras volver de su paso por Francia mientras cursaba la carrera de kinesiología en una universidad privada de Mar del Plata, Facundo comenzó en abril de 2016 con el tratamiento hormonal en el Hospital Gutiérrez de La Plata. Menos de un año después, se realizó la mastectomía bilateral para extirparse el tejido mamario. Ahora, a sus 25 años, busca someterse a la cirugía que le permita reafirmar el género.

Jugar mi último partido como mujer me dolió mucho. Me costó volver a una cancha de hockey. Tenía bronca porque tenía que decidir entre una cosa y la otra”, explica en referencia a su partido despedida bajo los tres palos en noviembre de 2015, previo al proceso al que se sometió.

Sin embargo, en abril pasado, Facundo retornó al deporte de sus amores, después de un poco más de tres años alejado del sintético de agua. Por pedido expreso de un viejo amigo, a la semana de volver de work and travel de Estados Unidos, Facundo se animó y se puso de nuevo el equipo de arquero para defender el arco de Libertad en la derrota 5-2 ante MDQ 06. “Ese día se me movió el piso, no entendía lo que pasaba", recuerda.

Es que volver a jugar al hockey, cabe señalar entre tantas barreras burocráticas, no fue un impedimento. “Por parte de la Asociación no hubo ningún problema. Solo tuvieron que hacer el pase de Unión del Sur a Libertad. Todas las partes hicieron lo posible para tratar de solucionar el conflicto. Me ayudaron un montón”, asegura. Sin embargo, regresar a un equipo no fue nada sencillo. “El hombre trans pasa disimulado, no te das cuenta, esa es la diferencia con la mujer. Fue complicado entrar al vestuario, tuve que aceptar un montón de cosas, pero pasa por una cuestión de confianza con uno mismo, sacarse el miedo”, manifiesta en referencia al calor de las miradas juzgadoras, aunque reconoce, sus compañeros son “buena gente”.

Abrirse, expresarse al respecto, no es fácil en estos casos. Si bien forma parte del grupo hace más de un mes, no todos sus compañeros estaban al tanto de su historia al momento de la entrevista. "Denme unos días. Me gustaría que se enteren de mi boca", había pedido Facundo. Y finalmente lo hizo. "Fue como lo esperaba. Todos súper bien. Se me llenaron los ojos de lágrimas, fue muy emotivo la verdad", admite.

La verdad que tuve mucha suerte”, asegura mientras centra su mirada en el césped. “Hay muchos casos en los que les ponen trabas. Cuando me hice el cambio de nombre solo tardó un mes y medio, fue todo muy rápido”, agrega. “Dejar el hockey a los 20 años me dolió, para mí es mi vida. Ahora no quiero perder más tiempo, quiero entrenar, estar bien. Volver a jugar es un sueño hecho realidad. Estoy contento”, reconoce Facundo.

Argentina es pionera en materia de derechos de igualdad para la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Ponerse en los zapatos del otro es necesario para comprender una etapa de la vida bastante compleja, de muchos cambios y nuevas experiencias. En tal sentido, Facundo reconoce que nuestra sociedad “está bien encaminada”, pero hace falta mayor acceso a la información. “Las jornadas de Educación Sexual Integral son muy importantes. No solo se habla de cómo cuidarse y tener relaciones sexuales. Somos muy ignorantes en algunos temas. Las jornadas abarcan un montón de temas de género, como mi experiencia de vida”, concluye. Sabe bien Facundo, queda un largo camino por recorrer. Con la misma firmeza que la de sus convicciones, ataja todas las bochas llenas de prejuicios y discriminación. En la cancha, los obstáculos quedan de lado.

 

¿Qué dicen las leyes del deporte?

Médicos, científicos, abogados y fisiólogos se reunieron en noviembre de 2015 en Lausana, Suiza, convocados por la Comisión Médica y Científica del Comité Olímpico Internacional (COI) para redactar nuevas reglas que les permitieran competir a los atletas transexuales.

Las reglas varían según el género. En definitiva, los hombres trans pueden practicar deporte sin necesidad de someterse a una cirugía. Por su parte, aquellas mujeres trans que quieran competir con mujeres deben tener un nivel de testosterona inferior a 10 nanogramos por mililitro de sangre en los 12 meses previo a la competencia. Para ello, deben someterse a tratamientos con estrógenos que frenen la producción de testosterona, la hormona masculina.

Mientras tanto, la Confederación Argentina de Hockey debe acatar lo que manifiesta la Federación Internacional de Hockey, que a su vez, esta misma debe cumplir lo establecido por el COI, según la Circular Nº 33-2017 de la propia CAH. Por lo tanto, las entidades afiliadas a dicha confederación, es el caso de la Asociación Amateur Marplatense de Hockey, deben respetar lo establecido por el máximo ente mencionado anteriormente.

 

¿Se puede competir en igualdad de condiciones?

En líneas generales, dependiendo del caso, el tratamiento consiste en frenar o en estimular la producción de testosterona, la hormona de la que dependen los caracteres sexuales secundarios masculinos. En tal manera, se supone que a la larga las personas habrán desarrollado o suspendido estos mismos. Pero el debate está instalado. Una mujer transexual que quiere jugar con el género con el que se identifica, ¿puede sacar ventaja de su condición física? En el caso inverso, ¿existe una condición de desventaja? 0223 charló con dos profesionales de la salud que aportaron su punto de vista al respecto.

Claudia Moya (Matricula Nacional 94.261), endocrinóloga del Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata, aseguró que "médicamente hay una diferencia". "No sé si se puede sacar ventaja, pero la situación va a ser diferente. Van a tener el estatus hormonal de un hombre o una mujer, respectivamente. Es como ir en contra de la biología y llegar a valores aceptables de rango medio. Una mujer trans va a tener una envergadura física mayor a la de las mujeres. No quiere decir que los pacientes buscan sacar ventaja,sino que se sienten identificados con otro género", indicó.

Por su parte, Juan Manuel Herbella, ex jugador profesional de fútbol de Vélez, Quilmes y Argentinos Juniors, entre otros equipos, y médico especializado en deporte explicó que, mientras en los hombres los niveles de testosterona pueden ir de 10 a 35 nanogramos, el índice femenino promedia entre 1 y 2.43 nanogramos por litro. Aunque existen casos de mujeres que su cuerpo, de forma natural, produce un nivel que supera el umbral establecido, lo que se conoce como hiperandrogenismo.

Y agregó: "Actualmente se puede decir que hay dos puntos claros y un millón de aspectos discutibles. Se sabe que quien posee un mayor nivel de testosterona, tendrá más masa muscular y menos grasa, y por ende será más fuerte y más veloz: con la consecuente ventaja competitiva. Se sabe, también, que el hiperandrogenismo es 140 veces más frecuente en las atletas de élite que en el resto de la población femenina. Ventajas naturales como esta, supuestamente 'injustas', también son la envergadura de los brazos del nadador Michael Phelps o la longitud de piernas de Usain Bolt pero a esas nadie las pondría en discusión. El derecho de los transgéneros y la exigencia social de integrarlos, en las competiciones, enfrenta y vulnera gravemente el derecho de la mujer en el deporte".

"A mí me resulta inverosímil creer que un deportista que nació hombre y que se desarrolló madurativamente competiendo contra varones pierda esa ventaja simplemente por el hecho de permanecer un año con menos de 10 nanogramos de testosterona", concluyó Herbella.

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Dejó el hockey, cambió su identidad de género y se animó a volver a jugar: la historia de Facundo Álvarez

El arquero de Libertad dialogó con 0223 y repasó su periplo por llegar a ser el hombre que hoy es. Cuándo inició el tratamiento y cómo vive dentro y fuera de la cancha. ¿Qué dicen las leyes del deporte? ¿Se puede competir en igualdad de condiciones?

Florencia Álvarez jugó toda su vida al hockey. Después de probar entre tantos deportes, finalmente se decidió por el palo y la bocha. Arquera, defendía los tres palos de Unión del Sur. De hecho, era tan buena que llegó a jugar una temporada en un club de Francia. Sin embargo, una carga emocional pesaba sobre ella.

“En junio de 2015 volví por dos meses de vacaciones. Tenía todo arreglado para volver a Francia, pero sentía un vacío de tristeza que no lo podía llenar con nada. El hockey era mi vida. Me pagaban por hacer lo que quería, pero no era feliz. Se me cruzó por la cabeza que podía ser mi identidad de género y averigüé”, cuenta cuatro años después Facundo Álvarez, jugador de hockey transgénero que ataja para el club Libertad de Mar del Plata, equipo con el cual disputa el torneo de la Asociación Amateur Marplatense de Hockey.

A sus 25 años, sentado en el banco de suplentes del Estadio Panamericano, le cuenta a 0223 cómo fue su proceso de cambio de identidad y el largo camino de lucha que hoy transita por la igualdad, dentro y fuera de la cancha.

Fue de un día para el otro, no recuerdo bien el momento. Es un proceso. El 90% del cambio tiene que ver con el apoyo”, dice. En ese sentido, Facundo no tuvo inconvenientes a la hora de encontrar un respaldo dentro de su núcleo familiar, al igual que con sus amigos y hasta en los ámbitos de la facultad y el deporte. “El apoyo fue total, no me puedo quejar, tuve mucha suerte”, se sincera sobre el proceso que llevó a cabo para modificar su identidad de género.

Luego de asesorarse, tras volver de su paso por Francia mientras cursaba la carrera de kinesiología en una universidad privada de Mar del Plata, Facundo comenzó en abril de 2016 con el tratamiento hormonal en el Hospital Gutiérrez de La Plata. Menos de un año después, se realizó la mastectomía bilateral para extirparse el tejido mamario. Ahora, a sus 25 años, busca someterse a la cirugía que le permita reafirmar el género.

Jugar mi último partido como mujer me dolió mucho. Me costó volver a una cancha de hockey. Tenía bronca porque tenía que decidir entre una cosa y la otra”, explica en referencia a su partido despedida bajo los tres palos en noviembre de 2015, previo al proceso al que se sometió.

Sin embargo, en abril pasado, Facundo retornó al deporte de sus amores, después de un poco más de tres años alejado del sintético de agua. Por pedido expreso de un viejo amigo, a la semana de volver de work and travel de Estados Unidos, Facundo se animó y se puso de nuevo el equipo de arquero para defender el arco de Libertad en la derrota 5-2 ante MDQ 06. “Ese día se me movió el piso, no entendía lo que pasaba", recuerda.

Es que volver a jugar al hockey, cabe señalar entre tantas barreras burocráticas, no fue un impedimento. “Por parte de la Asociación no hubo ningún problema. Solo tuvieron que hacer el pase de Unión del Sur a Libertad. Todas las partes hicieron lo posible para tratar de solucionar el conflicto. Me ayudaron un montón”, asegura. Sin embargo, regresar a un equipo no fue nada sencillo. “El hombre trans pasa disimulado, no te das cuenta, esa es la diferencia con la mujer. Fue complicado entrar al vestuario, tuve que aceptar un montón de cosas, pero pasa por una cuestión de confianza con uno mismo, sacarse el miedo”, manifiesta en referencia al calor de las miradas juzgadoras, aunque reconoce, sus compañeros son “buena gente”.

Abrirse, expresarse al respecto, no es fácil en estos casos. Si bien forma parte del grupo hace más de un mes, no todos sus compañeros estaban al tanto de su historia al momento de la entrevista. "Denme unos días. Me gustaría que se enteren de mi boca", había pedido Facundo. Y finalmente lo hizo. "Fue como lo esperaba. Todos súper bien. Se me llenaron los ojos de lágrimas, fue muy emotivo la verdad", admite.

La verdad que tuve mucha suerte”, asegura mientras centra su mirada en el césped. “Hay muchos casos en los que les ponen trabas. Cuando me hice el cambio de nombre solo tardó un mes y medio, fue todo muy rápido”, agrega. “Dejar el hockey a los 20 años me dolió, para mí es mi vida. Ahora no quiero perder más tiempo, quiero entrenar, estar bien. Volver a jugar es un sueño hecho realidad. Estoy contento”, reconoce Facundo.

Argentina es pionera en materia de derechos de igualdad para la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Ponerse en los zapatos del otro es necesario para comprender una etapa de la vida bastante compleja, de muchos cambios y nuevas experiencias. En tal sentido, Facundo reconoce que nuestra sociedad “está bien encaminada”, pero hace falta mayor acceso a la información. “Las jornadas de Educación Sexual Integral son muy importantes. No solo se habla de cómo cuidarse y tener relaciones sexuales. Somos muy ignorantes en algunos temas. Las jornadas abarcan un montón de temas de género, como mi experiencia de vida”, concluye. Sabe bien Facundo, queda un largo camino por recorrer. Con la misma firmeza que la de sus convicciones, ataja todas las bochas llenas de prejuicios y discriminación. En la cancha, los obstáculos quedan de lado.

 

¿Qué dicen las leyes del deporte?

Médicos, científicos, abogados y fisiólogos se reunieron en noviembre de 2015 en Lausana, Suiza, convocados por la Comisión Médica y Científica del Comité Olímpico Internacional (COI) para redactar nuevas reglas que les permitieran competir a los atletas transexuales.

Las reglas varían según el género. En definitiva, los hombres trans pueden practicar deporte sin necesidad de someterse a una cirugía. Por su parte, aquellas mujeres trans que quieran competir con mujeres deben tener un nivel de testosterona inferior a 10 nanogramos por mililitro de sangre en los 12 meses previo a la competencia. Para ello, deben someterse a tratamientos con estrógenos que frenen la producción de testosterona, la hormona masculina.

Mientras tanto, la Confederación Argentina de Hockey debe acatar lo que manifiesta la Federación Internacional de Hockey, que a su vez, esta misma debe cumplir lo establecido por el COI, según la Circular Nº 33-2017 de la propia CAH. Por lo tanto, las entidades afiliadas a dicha confederación, es el caso de la Asociación Amateur Marplatense de Hockey, deben respetar lo establecido por el máximo ente mencionado anteriormente.

 

¿Se puede competir en igualdad de condiciones?

En líneas generales, dependiendo del caso, el tratamiento consiste en frenar o en estimular la producción de testosterona, la hormona de la que dependen los caracteres sexuales secundarios masculinos. En tal manera, se supone que a la larga las personas habrán desarrollado o suspendido estos mismos. Pero el debate está instalado. Una mujer transexual que quiere jugar con el género con el que se identifica, ¿puede sacar ventaja de su condición física? En el caso inverso, ¿existe una condición de desventaja? 0223 charló con dos profesionales de la salud que aportaron su punto de vista al respecto.

Claudia Moya (Matricula Nacional 94.261), endocrinóloga del Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata, aseguró que "médicamente hay una diferencia". "No sé si se puede sacar ventaja, pero la situación va a ser diferente. Van a tener el estatus hormonal de un hombre o una mujer, respectivamente. Es como ir en contra de la biología y llegar a valores aceptables de rango medio. Una mujer trans va a tener una envergadura física mayor a la de las mujeres. No quiere decir que los pacientes buscan sacar ventaja,sino que se sienten identificados con otro género", indicó.

Por su parte, Juan Manuel Herbella, ex jugador profesional de fútbol de Vélez, Quilmes y Argentinos Juniors, entre otros equipos, y médico especializado en deporte explicó que, mientras en los hombres los niveles de testosterona pueden ir de 10 a 35 nanogramos, el índice femenino promedia entre 1 y 2.43 nanogramos por litro. Aunque existen casos de mujeres que su cuerpo, de forma natural, produce un nivel que supera el umbral establecido, lo que se conoce como hiperandrogenismo.

Y agregó: "Actualmente se puede decir que hay dos puntos claros y un millón de aspectos discutibles. Se sabe que quien posee un mayor nivel de testosterona, tendrá más masa muscular y menos grasa, y por ende será más fuerte y más veloz: con la consecuente ventaja competitiva. Se sabe, también, que el hiperandrogenismo es 140 veces más frecuente en las atletas de élite que en el resto de la población femenina. Ventajas naturales como esta, supuestamente 'injustas', también son la envergadura de los brazos del nadador Michael Phelps o la longitud de piernas de Usain Bolt pero a esas nadie las pondría en discusión. El derecho de los transgéneros y la exigencia social de integrarlos, en las competiciones, enfrenta y vulnera gravemente el derecho de la mujer en el deporte".

"A mí me resulta inverosímil creer que un deportista que nació hombre y que se desarrolló madurativamente competiendo contra varones pierda esa ventaja simplemente por el hecho de permanecer un año con menos de 10 nanogramos de testosterona", concluyó Herbella.

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