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Judiciales

10 de Junio de 2019 18:33

“Cuando se escapó me dijo que me quedara tranquila y me mandó una carita feliz”

Lo dijo una de las denunciantes de Daniel Viglione. Junto a su madre y una hermana entregaron casi treinta mil dólares al “analista de mercados a futuro”.

Apenas una hora duró la jornada más breve del juicio que se le sigue a Daniel Viglione y María Larsen por 87 casos de estafa por un monto cercano a los cuatro millones de dólares y que tuvo el protagonismo de una mujer y sus dos hijas que entregaron el dinero producto de la venta de una casa y otros ahorros familiares. La única de las víctimas que pudo comunicarse con el imputado cuando éste abandonó la ciudad dijo que le mandó un mensaje pidiéndole que se quedara tranquila y el emoticón de una carita feliz.

Tras el descanso del viernes pasado, el debate que se desarrolla en el Juzgado en lo Correccional 2 retomó su actividad minutos después de las nueve de la mañana con la presencia de Norma Aurelio y sus hijas Edith y Paola Taboada. En apenas cincuenta minutos las tres mujeres respondieron las preguntas que, en primer término efectuaron, el fiscal Carlos David Bruna y el abogado Julio Razona.

Tal como sostuvo en su denuncia original, Aurelio señaló que vendieron en 25 mil dólares una casa que tenían para invertir en Forex ya que iban a abrirle una cuenta en el American Bank. “Enviaban la plata a Estados Unidos y nosotros chequeábamos en una computadora los intereses que ganábamos”, señaló.

Si bien la mujer logró retirar en un momento cerca de 15 mil dólares, poco después volvió a hacer un depósito por 7 mil y no volvió a tener contacto con Viglione.

En el mismo sentido declararon sus hijas que hicieron entregas significativamente menores a la de su madre aprovechando una especie de plan para “pequeños inversores” que anunció Viglione. No es la primera vez en el debate que aparecen damnificados que entregaron cifras menores a los 10 mil dólares originales que exigía el periodista.

La jornada se cerró con el testimonio de Paola Taboada que fue la persona que intentó comunicarse con Viglione cuando surgieron los rumores de que había inconvenientes para recuperar el dinero y las víctimas comenzaron a reunirse entre ellas.  “Me comuniqué con él porque necesitaba dinero de manera urgente ya que mi papá estaba enfermo y me dijo que me quedara tranquila y me mando una carita feliz”, recordó.

Ante la ausencia del resto de los testigos programados para la jornada, la actividad se cerró y la Jueza Ana Fernández dispuso con las partes un cuarto intermedio hasta el martes por la mañana.