La costa

24 de Diciembre de 2020 09:39

En lo que va del año hallaron 35 delfines franciscanas varados en playas bonaerenses

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Uno de los delfines bebé hallados en el último tiempo en la costa atlántica bonaerense.

El número preocupa a los especialistas que participan de una red internacional para la conservación de ese cetáceo. ¿Qué hacer en caso de encontrar un ejemplar vivo?

Durante el último mes y medio fueron rescatados tres cachorros vivos de Delfín Franciscana (Pontoporia blainvillei) o Delfín Del Plata en las localidades balnearias de Nueva Atlantis, Las Toninas y Cariló.

En los dos primeros casos, ocurridos durante el mes de noviembre, la Fundación Mundo Marino asistió luego del llamado de vecinos que se encontraron con el animal varado en playa, mientras que en el caso de Cariló, ocurrido a principios de esta esta semana, la Fundación Ecológica Pinamar le brindó los primeros auxilios hasta que la Fundación Mundo Marino arribó y trasladó al delfín a su centro de rehabilitación.

Sólo en este último caso el delfín permanece aún con vida, aunque por experiencias previas, su posibilidad de supervivencia es sumamente baja.

Según los especialistas, el hecho de que la mayoría de los animales encontrados varados vivos sean cachorros recién nacidos hace que su tasa de supervivencia sea bajísima. De hecho, ningún centro de rescate en la región ha podido mantener un recién nacido de la especie vivo durante más que un par de semanas.

"La hipótesis más aceptada sobre la razón de porqué aparecen animales cachorros varados tiene que ver con la posibilidad de que las madres de estos cetáceos lactantes mueran enmalladas en redes de pesca, lo que obliga a la separación física de ambos. El cachorro comienza con un desplazamiento errático y termina varado en la playa. De hecho el hallazgo de hembras adultas muertas en redes de pesca con capacidad lactante y con su útero ensanchado refuerza esta hipótesis", explica Pablo Denuncio, doctor en ciencias biológicas e investigador de la Universidad Nacional de Mar del Plata y del Conicet.

¿Qué hacer si se encuentra un delfín franciscana?

Ante esa situación hay que comunicarse de manera urgente con personal idóneo. El número de teléfono del Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino ante urgencias es el (02252) 43-0300 o se puede contactar a la Prefectura Naval Argentina al 106.

Tratar siempre de mantener al animal en poca agua, con su espiráculo (orificio por el cual respiran ubicado en su cabeza) fuera del agua. No hay que intentar reintroducirlo al mar porque el animal que se vara está débil y por esa razón puede ingresar agua en sus pulmones agravando aún más su situación.

Siempre que el animal esté vivo es necesario alejar a la gente para que no se estrese, y con la asistencia de 1 ó 2 personas debe mantenérselo húmedo. Para discernir si el animal se encuentra vivo hay que observar que el espiráculo no se mantenga cerrado, ya que es a través de ese orificio por donde realiza el intercambio de gases con los pulmones.

En caso de encontrarse muerto, no acercarse por el riesgo sanitario que puede implicar.

Sobre el delfín franciscana

La franciscana es un cetáceo que sólo habita en las costas del sur de Brasil, Uruguay y Argentina hasta el norte de la provincia de Chubut. Se lo considera el cetáceo más amenazado de la costa atlántica de América del Sur y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera como “vulnerable” su estado de conversación.

Lamentablemente fue noticia en el verano de febrero de 2016 cuando unos turistas tomaron un ejemplar de su especie de la playa para tomarse una selfie, ocasionando la muerte del animal. Lo mismo sucedió un año después, en enero de 2017, pero en las playas de San Bernardo.

Su vulnerabilidad se debe a que es un cetáceo de comportamiento costero que elige aguas de no más de 30 a 35 metros de profundidad y suelen vivir a una distancia muy cercana a la costa, casi detrás de la rompiente de olas.

Esta característica hace que sea una especie amenazada tanto por la pesca incidental y el tráfico marítimo como por la contaminación química y acústica. Sólo en la Provincia de Buenos Aires se calcula que mueren anualmente entre 500 a 800 ejemplares por quedar atrapados en redes de pesca.

Esta especie es residente de la costa de la provincia de Buenos Aires por lo que puede ser vista a lo largo de todo el año. Su nombre vulgar “franciscana” se inspira en el color pardo amarillento de la vestimenta de los sacerdotes franciscanos.

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