Gremiales

8 de Julio de 2020 12:54

Un conflicto en Palmar produce desabastecimiento de ladrillos en Mar del Plata

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Trabajadores denuncian que la empresa quiere reducirles el 30% del sueldo a pesar de tener subsidios del gobierno y no abre desde el 20 de marzo. Niegan que la firma esté en crisis.

Trabajadores de la tradicional empresa Palmar, se concentraron este miércoles frente a la puerta de la firma -en la calle 18 entre 1 y 7 de Estación Chapadmalal- denunciando que la ladrillera desde el 20 de marzo con la pandemia, se mantiene cerrada y los obliga a reducirse un 30% del salario como única condición para reabrir.

“Hace un mes que podría haber abierto pero la empresa se niega a hacerlo y pone como única condición a que resignemos el premio de producción, que es un 30% del salario. Los trabajadores decidimos bajarnos un poco el sueldo pero no tanto: en diciembre acordamos en el Ministerio acortarnos un 35% el sueldo. Pero parece que no se conforman y quieren ir por todo”, explicó a 0223, Alcides Paredes, secretario general del gremio de Ceramistas.

Por su parte, Carlos Flores, delegado del gremio en Palmar, explicó que desde la pandemia, “los 57 operarios solo cobramos el ATP del gobierno y la empresa no pagó ni el 10% del resto”.

“La empresa no está en crisis sino que tiene mucha demanda porque es la única fábrica grande de ladrillos huecos grandes de toda la región a un radio de 400 kilómetros. Hay algunas pero son chicas y no cubren la demanda. Y el ladrillo hueco grande de 12 por 18, desde marzo, se fue de 18 a 40 pesos. Apenas abran, van a sacar 40 camiones por día. Facturan 50 millones de pesos por mes. Mientras nosotros estamos con deudas por culpa de ellos. Queremos trabajar”, afirmó.

Por último, el delegado del gremio Ceramista, sostuvo que en una audiencia virtual, el Ministerio de Trabajo bonaerense, obligó a la empresa a pagar el 100% del sueldo pero la firma lo desconoció.

“Hemos hecho un nuevo pedido de audiencia pero el Ministerio está tapado de reclamos y nos tiran una audiencia para mucho más adelante. Y nosotros no aguantamos más. No nos vamos a ir con las manos vacías”, concluyó Flores.

La decisión de la empresa de mantener cerrada sus puertas, motivó que los corralones de la zona solo vendan el stock, a precios en algunos casos, por encima del valor real.

“Si tenés un pallet de ladrillos, te conviene guardarlos en la caja de seguridad del banco, porque no hay ladrillos en la ciudad. Y los que lo tienen, lo vende un 100% más caro. Si sigue la situación así, va a repercutir en los costos de la construcción”, graficó el propietario de un corralón de Mar del Plata.

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