Coronavirus

24 de Septiembre de 2020 08:51

Qué piensa una persona que tiene un familiar o allegado con coronavirus

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Voluntarios de la Facultad de Psicología brindan asistencia y acompañamiento emocional a personas que fueron contacto estrecho de un caso positivo y ahora deben cumplir aislamiento estricto, a la espera de su propio resultado.

Ansiedad frente a la espera del resultado de un hisopado, temor a contagiar a familiares y preocupación sobre el futuro laboral, son algunas de las inquietudes que plantean aquellas personas que fueron contacto estrecho de casos positivos de coronavirus y aguardan la confirmación de si contrajeron la enfermedad o no. Así surge del trabajo que realizan más de 40 voluntarios de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata que brindan asistencia psicológica a personas que deben cumplir aislamiento estricto.  

La iniciativa, que empezó a implementarse hace un mes, surge a partir de una convocatoria del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y de la Subsecretaría de Salud Mental bonaerense con la creación de los centros de telemedicina (Cetec-U), a la que se sumó la casa de altos estudios local. En concreto, 8 graduados y 35 estudiantes avanzados de Psicología realizan llamadas personas cercanas a quienes ya fueron diagnosticadas con la enfermedad para otorgarles “acompañamiento emocional y promover la Salud Mental en este contexto tan complejo, detectando también necesidades sociales que pudieran obturar la indicación de aislamiento para generar la articulación pertinente con otros efectores del estado”, precisó la decana de la Facultad de Psicología, Ana María Hermosilla.

De esta manera, los voluntarios -que reciben capacitación permanente y son supervisados- hacen recomendaciones de cuidados durante el aislamiento estricto y, a su vez, detectan de manera precoz los casos sospechosos. Además, sugieren la derivación a Salud Mental en aquellos casos que sea necesario.

Los operadores advierten que el malestar se agudiza en personas que han atravesado algún tipo de duelo. Otro tema que se plantea con frecuencia es la incertidumbre, no sólo de los trabajadores informales, sino también de quienes están en relación de dependencia y reciben presiones por parte de sus empleadores. En estos casos, los voluntarios del Cetec-U gestionan certificados de trabajo para que las personas puedan aislarse el tiempo que sea necesario. También aparecen trastornos del sueño o insomnio y consumo de alcohol y estupefacientes.

“Además, se realiza el acompañamiento y contención de los operadores voluntarios, que son gente muy joven y a veces en la demanda, no sólo la persona plantea su situación frente al Covid-19 y cuestiones psicológicas, sino también de temas ambientales, carencias y demás”, remarcó Hermosilla. Además, la información relevante se envía al Observatorio de la Subsecretaría de Salud Mental de la provincia, espacio que aporta datos para la elaboración de políticas públicas. “Esto será importante para la pospandemia”, advirtió la decana. 

El centro funciona de lunes a viernes de 9 a 18 y los voluntarios trabajan cuatro horas semanales y durante otras cuatro horas reciben capacitación. En la mayoría de los casos y con el propósito de evitar las grandes concentraciones de personas, la mayoría realiza los seguimientos desde su propia casa.

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