Estilo de vida y espiritualidad: la comunidad Hare Krishna de Mar del Plata

Hace más de tres décadas llegaron a Mar del Plata profesando el respeto individual y la pureza del alma. No tienen templo, sino una sede de encuentro: la comunidad de Conciencia Krishna local no cuenta con sacerdotes. Historia de una religión con bases milenarias. 

Un grupo de jóvenes vestidos de naranja que recitan mantras y tocan diferentes instrumentos musicales en el Paseo Jesús de Galíndez cualquier día de verano atraen las miradas de marplatenses y turistas que caminan por el lugar. Hare Krishna Hare Krishna // Krishna Krishna Hare Hare //Hare Rama Hare Rama // Rama Rama Hare Hare repiten y a pesar de que a su alrededor el movimiento no cesa, jamás se distraen. 

Los devotos de Hare Krishna durante décadas fueron vistos como integrantes de una secta. Si bien con el paso del tiempo se naturalizó la presencia de los practicantes del Movimiento para la conciencia Krishna (Iskon por su sigla en inglés), aún hay cierto grado de curiosidad respecto a los integrantes de la comunidad fundada en 1966 en Estados Unidos por Su Divina Gracia AC Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

Bhaktivedanta Swami Prabhupada no fue un gurú, sino un erudito filósofo y embajador cultural. “Era un verdadero santo (sädhu) de una sensibilidad profundamente intelectual y espiritual con una honda preocupación y compasión hacia la sociedad carente de una verdadera dimensión espiritual”, aseguran sus seguidores.

 

Pocos practicantes, muchos curiosos

Govinda -término sánscrito con el que los devotos de Krishna reconocen a Dios como "quien otorga placer a los sentidos"- es, a simple vista, un caserón más de la zona de Güemes. Nada hace suponer que el lugar es la única sede de Iskon en Mar del Plata. Un hombre alto, rapado con una colita nos da la bienvenida  al lugar en el que el aroma a palo santo se impregna en la nariz.

-Pónganse cómodas. Yo me voy a sacar los zapatos pero si ustedes prefieren quedarse en zapatillas, no hay problema-, dice Alfredo Di Florio, responsable de la sede Govinda.

En Mar del Plata, los primeros registros de devotos de la comunidad Krishna se remontan a la década del ‘70, explica Alfredo. También advierte que la única sede avalada por la comunidad internacional cuenta con un espacio físico hace tres años, aunque hace 15 que realizan actividades. Antes, se reunían en casas particulares a orar y recitar mantras.

“Cada ciudad importante del mundo tiene su sede. Sólo hay un templo en Capital Federal", precisa. Eso, dice, tiene un fundamento: "No apuntamos a la formación de monjes sino a acercarnos a profesionales y trabajadores”. Según Di Florio, actualmente Hare Krishna Mar del Plata cuenta con 40 devotos practicantes estables, pese a que “son cientos los curiosos que llegan a la sede o nos contactan para participar de las actividades que hacemos”. La cifra parece insignificante para una ciudad que ronda el millón de habitantes, pero es equivalente a lo que ocurre a nivel nacional: sobre un total de 40 millones de habitantes, apenas 3000 profesan la Conciencia Krishna.

 

Hacia la búsqueda espiritual

El Movimiento para la conciencia Krishna trata de dar existencia espiritual a la humanidad en general. “Krishna es una ciencia de autorrealización para el mundo moderno y la vida en general. En nuestra conciencia material actual estamos apegados al concepto material y sensual de la vida pero este concepto puede eliminarse de inmediato mediante el servicio devocional de Krishna y el proceso de conciencia”, explica Di Florio, hombre criado en el seno de una familia católica practicante y que comenzó su búsqueda espiritual en la adolescencia. Fue en 1999 cuando, luego de hacer una entrevista con un músico capitalino en el programa de radio que tenía por aquel entonces, llegó a Iskon.
 
Los devotos de Hare Krishna son monoteístas y basan sus creencias en la literatura Védica, los cuatro textos más antiguos de la India que dan origen a la religión. Para ellos, todas las personas son atraídas a Dios positiva o negativamente e intentan conectar con el amor de Dios a través del servicio devocional.

“Krishna es uno de los nombres que se le da a Dios. Somos monoteístas pero reconocemos a Dios en diferentes formas”, aclara Di Florio al tiempo que explica que para la comunidad hay cuatro prácticas básicas: alimentación vegana vegetariana, práctica de la  sinceridad, la no violencia y la limpieza. "Además oramos y practicamos mantras y asanas. Pero somos como cualquier otra persona. Trabajamos, pagamos alquiler, usamos jeans y zapatillas", dice.

Los mantras son “instrumentos” sonoros por los que los devotos de conciencia Krishna trabajan a nivel mental, con el fin de desarrollar actitudes positivas, a nivel psicológico y espiritual. ”La palabra 'mantra' proviene del sánscrito y puede dividirse en dos partes: man, que se puede traducir como 'mente', y tra, que significa 'liberación'”, dice.

El canto del mantra Hare Krishna es uno de los métodos que recomiendan los sabios y escrituras védicas para comprender nuestra naturaleza eterna y espiritual. “Krishna y Rama son términos que se utilizan en las escrituras védicas para referirse Dios como “aquel que es plenamente atractivo” y como 'el origen de todos los placeres'. Por otra parte, Hare invoca la energía divina de Dios”, explica Di Florio.

“Si tenemos que poner el dedo en el mapa el Hare Krishna nace en la india pero es universal. No somos hinduistas entendemos que el hinduismo tiene mas que ver con un fervor nacionalista por lo que nos parece falso representarnos étnicamente como tal”, asegura el responsable de Govinda, aunque hinduistas y krishnas coinciden en que las personas son entidades no materiales, de naturaleza espiritual.

La meta de los hare krishna es desarrollar una relación amorosa con Krisna a través del bhakti yoga para categorizarlo junto con el karma yoga, el jñana yoga o el hatha yoga. “En occidente lo que más se conoce es el yoga físico, que tiene que ver con las posiciones del cuerpo, las asanas. El Bhatki yoga es espiritual”, dice.

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