Trabajadoras sexuales de la Zona Roja: "Los vecinos nos quieren hacer quedar como el último vagón del tren"

Durante la audiencia pública en el Concejo Deliberante, desde el colectivo Mujeres Trans Migrantes respondieron las críticas vecinales y pidieron poner un freno a la violencia. "Las calles son libres y nadie va a violentar las casas", apuntaron.

"Esto no se resuelve con una ordenanza", advirtieron en el recinto. Foto ilustrativa: archivo 0223.

15 de Octubre de 2021 18:50

Por Redacción 0223

PARA 0223

Representantes de las trabajadoras sexuales de la denominada Zona Roja repudiaron los planteos que hicieron este viernes los vecinos durante la audiencia pública que se celebró en el Concejo Deliberante e insistieron con la necesidad de poner un freno a la "violencia" que acusan permanentemente en las calles.

En el mismo encuentro que fue convocado a partir de un pedido del concejal de Crear Juntos Nicolas Lauría, desde el colectivo Mujeres Trans Migrantes no callaron su voz frente a los cuestionamientos de las personas del barrio Don Bosco e insistieron en que las "calles son libres" para ejercer cualquier actividad.

"Yo escucho cada relato de los vecinos donde nos hacen sentir lo peor cuando somos seres humanos y personas. Si yo tendría que decir las cosas que hacen ellos con nosotras, que salen todos los días a violentarnos con la policía, a tirarnos contra los patrulleros... hay que tener un poco más de consciencia cuando se habla de estos temas", sostuvo Naomi Preta, en representación de las trabajadoras del lugar.

La referenta del colectivo local también reclamó a los vecinos "hablar con pruebas". "Hasta ahora no he visto a nadie que tire las pruebas de todo lo que están diciendo por los profilácticos en las calles y otras cosas. Con las compañeras tenemos un grupo de whatsapp donde hablamos de los cuidados que hay que tener en las calles", señaló.

"Nos quieren hacer quedar como el último vagón del tren cuando somos sobrevivientes de un Estado que no está presente", enfatizó la trabajadora, quien insistió en que sus pares "salen a buscar el plato de comida" a través del ejercicio de la prostitución: "Escucho muchos relatos de gente que dice 'yo pago mis impuestos' pero yo también los pago y tengo los mismos derechos".

Preta citó la Constitución Nacional y recordó que la Carta Magna establece que las calles son de "libre tránsito" por lo que pidió que pueda ser la actividad sexual en el barrio Don Bosco e inmediaciones. "Las calles son libres. Nadie va a violentar las casas. Dejen de violentarnos. Basta de violencia hacia las mujeres trans", concluyó.

"La ley antitrata nos arrojó a la calle"

Victoria Di Salvo, de la Red Nacional por el Reconocimiento del Trabajo Sexual, destacó el espacio de la audiencia para poner en la mesa del debate un "tema totalmente invisiblizado" sobre una problemática "muy compleja" y que, a su entender, involucra a "muchos actores sociales".

"Están los mal llamados 'fisuras' que estaría bueno pensarlos como personas con consumo problemático y no como enemigos socailes, y sucede lo mismo con prostitutas: nosotras estamos deshumanizadas cuando también somos vecinas y ciudadanas", dijo la trabajadora.

La representante del sector pidió a los concejales y autoridades abordar el conflicto con un "enfoque integral" que tenga en cuenta "la falta de oportunidades, la exclusión social, la feminización de la pobreza y los procesos migratorios".

"No negamos que existe el narcomenudeo pero somos victimas de un sistema que nos excluye y que no nos deja otra salida. Hace falta una asistencia integral de adicciones. Esperamos que haya un trabajo a futuro y que no quede todo esto solo una reunión", manifestó la integrante de la red.

Di Salvo insistió en la necesidad de que el Estado intervenga con un "trabajo duro y sostenido" y advirtió que la problemática "no se resuelve con una sola ordenanza". "Hoy el mayor problema es la prohibición; la ley antitrata mezcla trabajo sexual con la trata de personas y nos arrojó a la calle. Antes ejercíamos puertas adentro pero esta ley nos prohibió todos los espacios a ejercer", explicó, y reclamó: "Necesitamos derechos".

La posibilidad de desarrollo de esta audiencia pública - que solo era a titulo consultivo y no tiene carácter vinculante - en el Concejo fue el resultado del pedido que tramitó en la Comisión de Políticas de Género, Mujeres y Diversidad el concejal Lauría, después de que obtuviera un contundente rechazo el proyecto de su autoría con el que pretendía "mudar" la Zona Roja a las inmediaciones del estadio José María Minella.

La Zona Roja involucra a 120 trabajadoras sexuales que suelen encontrarse en el sector delimitado por Jara, Champagnat, Luro y la calle Belgrano, donde históricamente convive el narcomenudeo con una fuerte actividad que despierta malestar y temor en los vecinos.

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