Música

23 de Agosto de 2021 12:27

Se recuperó de su adicción a las drogas y encontró en el trap una terapia: la vida de Luca Flow Flow

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Luca Flow Flow lleva más de una década recuperado de su adicción y se define como "un sobreviviente".

Comenzó a consumir desde chico y llegó a estar preso por robo. Hasta que, luego de una larga internación en una comunidad terapéutica, se recuperó. La música, dice, es la clave para mantenerse “limpio”. La historia de uno de los principales artistas del trap marplatense.

Entre los 13 y los 17 años, Luca Messina vivió en el infierno: había empezado a consumir drogas desde chico -pastillas y todo lo que se le cruzara, reconoce- y pronto encontró en el delito un medio para sostener su adicción. Tras caer varias veces detenido por robo e, incluso, atravesar internaciones en neuropsiquiátricos, dijo “basta” y se alojó en el centro juvenil Esperanza, en Almagro. Allí no sólo inició su camino hacia la recuperación sino que, además, descubrió en la música una terapia en la cual apoyarse.

Hoy, a los 32 y con 13 años “limpio”, Luca Flow Flow es uno de los principales representantes del trap de Mar del Plata, produce a artistas callejeros y el 18 de septiembre presentará en el teatro ReFaSi (Luro 2320) “Top boys”, su primer disco, que también estará disponible en plataformas digitales.  

"Tiempo perdí ahora volví más fuerte que el café ya se sabe, aceptando diferencias en en la convivencia, ideas locas desenfocan tu rutina diaria, pensar ¿cómo estas? ¿Cómo estoy ? Es el día hoy, me mantengo firme dónde estoy". Muchas de las letras de Luca Flow Flow hablan del sufrimiento, la oscuridad y su permanente esfuerzo por mantenerse lejos de la droga, de la calle. Es que si hay algo que tiene claro es que un adicto no se cura, sino que se recupera y esa es una pelea que dura toda la vida. De hecho, ese es el mensaje que busca trasladar a los pacientes que realizan tratamiento en la Posada del Inti -propiedad de su papá, Fabián Messina-, en donde trabaja como operador socio terapéutico. “Soy un sobreviviente”, se define.

Su primer acercamiento a la música fue en la época en la que estuvo internado en la comunidad de Buenos Aires. “Me costó entenderlo, pensar que realmente podía porque afuera había una vida más linda. Ahí empecé a hacer rimas, de a poco”, recuerda. Fueron años de mucha soledad: por los costos que implicaba el viaje, su familia lo visitaba cada 15 días. “Fui laburando un montón en actitudes pero la música me sacó de todo”, resume.

De nuevo en Mar del Plata, Luca se alejó de su grupo de amigos -”muchos se murieron por la droga o siguen perdidos, con esquizofrenia o en silla de ruedas”, asegura- y trató de buscar nuevos vínculos. Pero tampoco fue fácil. “Empecé a jugar al fútbol, era bastante bueno, pero me discriminaban”, dice. Entonces, una vez más, la música fue su refugio; ahora, el definitivo.

Con la ayuda de su familia, el artista se compró sus primeros equipos de grabación y cámaras para realizar videos musicales. Así nacía The world's kings, su productora, en la que hoy trabajan 14 personas; entre ellas, Florencia Arcuri, su novia, “el bocho de todo”. Al mismo tiempo, en la Posada del Inti ya organizaba talleres de composición con Marino Coliqueo (excantante del grupo folclórico Che Joven), convencido de que el arte puede sacar a cualquier persona de la peor de las profundidades.

Por su productora pasaron en este tiempo cantantes de cumbia, rap y trap, que de otra forma no habrían podido iniciar sus carreras: en la mayoría de los casos, son jóvenes sin recursos, algunos, también sobrevivientes de la droga. Luca Flow Flow también se vincula con comedores barriales y otras organizaciones que asisten a chicos de bajos recursos, a quienes les comparte su experiencia y los alienta a explorar y profundizar sus costados artísticos.     

El próximo 18 de septiembre será la primera vez que el trapero marplatense se suba a un escenario para presentar oficialmente su disco, un compendio de 14 temas escritos y producidos junto sus compañeros de la productora. Ese día, ante 150 personas, mostrará el resultado de años de trabajo intenso y podrá, al fin, compartir con quienes lo quieren eso que tantas veces se repitió así mismo: llegar hasta acá valió la pena. 

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