“No es suficiente que los jueces crean o intuyan que la acusada es culpable; hay que probarlo certeramente” | 0223

“No es suficiente que los jueces crean o intuyan que la acusada es culpable; hay que probarlo certeramente”

Antes de revelar la sentencia del segundo juicio a una docente del Colegio Gianelli, el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 leyó un mensaje dirigido a las víctimas y sus papás, en el que explicó los motivos de su fallo.

El TOC 2 condenó a la maestra de música del colegio Gianelli a 10 años de prisión por delitos sexuales contra menores.

6 de Enero de 2023 11:09

Por Redacción 0223

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Previo a la lectura del fallo del segundo juicio contra la docente Analía Schwartz por abuso sexual y corrupción de menores, el juez Néstor Conti, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal N°2, se tomó unos minutos para compartir un mensaje dirigido a las víctimas de los delitos atribuidos a la maestra y sus padres en el que, en líneas generales, señaló que el veredicto no tiene que ver con que si creyeron o no en los testimonios, sino con el material aportado por las partes probar las acusaciones.  

“Luego de dos meses de debate ha llegado el momento en el que los jueces que integramos este tribunal debemos llevar adelante la difícil tarea de resolver el caso. La gran mayoría de todos ustedes ha tenido que pasar por la cámara Gesell, donde algunos pudieron hablar y otros no, mientras que los dichos de casi todos fueron traídos a este tribunal a través de sus padres. Dicho esto, es importante que puedan entender cómo funciona o cómo es la labor de los jueces en un juicio oral. Los abogados que acusan (la fiscal y lo que han elegido algunos de sus padres) han venido a juicio a intentar demostrar que la imputada llevó a cabo las conductas por muchos de ustedes contadas. Mientras que la defensa siempre sostuvo que se trató de algún malentendido porque su defendida no habría hecho nada de todo aquello de lo que se la acusa”, explicó el magistrado. 

En ese sentido, dijo, “la labor de los jueces no pasa por creerles o no a los chicos, ni a los padres, ni a los maestros, ni a nadie. No pasa por creer o no creer lo que se diga durante un juicio. Nuestra labor está basada en escuchar, analizar y valorar las pruebas que los abogados traen al juicio y a partir de allí llegar a la conclusión, dándole razón total o parcialmente a alguna de las hipótesis planteadas por ellos”. 

“Esta explicación tiene que ver con que muchos de los padres que vinieron al debate nos han dicho que sus hijos preguntaban porqué los jueces no querían o no podían creerles. Por eso es muy importante explicarles que no se trata de creerles o no; se trata de que los abogados debían traer al juicio las pruebas que respalden cada uno de los dichos de ustedes y de sus padres. Mientras que la defensa debía traer prueba de todo lo contrario o, al menos, pruebas que pusieran en duda la versión de la acusación. Todo eso se debe a que para condenar a una persona por el delito que sea, los jueces deben tener frente a sí la prueba certera de que los hechos ocurrieron en ese sentido, ya que si alguna duda tienen al respecto, tienen la obligación que les impone la ley de no condenar a la persona que se está acusando; aún en los casos en que los jueces creamos que los ustedes nos han contado sea cierto”, subrayó Conti.  

A continuación, Conti reparó en que “este principio o estándar probatorio, más allá de toda duda razonable, es obligatorio en el Derecho argentino para decidir el caso”. “La duda razonable es la que se encuentra basada en la razón y el sentido común; es la duda que se basa en las pruebas, en la falta de pruebas o en la contradicción entre las pruebas. No es suficiente que los jueces crean o intuyan que la acusada es culpable. Además, de estar convencido de ello, deben poder probarlo certeramente”, puntualizó. 

“Hemos quedado convencidos de que en todo este tiempo han sufrido una enorme angustia, ya que muchas de las personas referentes en su formación no les han creído. En definitiva, esperamos que ahora sí entiendan cómo funciona este sistema y cómo hemos llevado a cabo nuestra labor. Es todo lo que está a nuestro alcance poder hacer ya que la angustia y el dolor que seguramente han sufrido, sólo el transcurso del tiempo y la contención de sus seres queridos harán que vayan disminuyendo hasta desaparecer”, concluyó.