Chinches de agua invaden Buenos Aires: qué son y por qué aparecen en balcones y patios

Vecinos del AMBA reportan la presencia masiva de chinches de agua, un fenómeno natural relacionado con la humedad y el calor que no representa peligro sanitario.

Invasión de chinches de agua en Buenos Aires

16 de Diciembre de 2025 14:52

Por Redacción 0223

PARA 0223

En las últimas jornadas, residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) han observado un aumento notable de chinches de agua en espacios abiertos como balcones, patios y veredas. Este fenómeno responde a un proceso conocido como “explosión demográfica”, provocado por condiciones climáticas específicas que favorecen su desplazamiento y visibilidad.

Desde la Subsecretaría de Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires aclararon que estas chinches, pertenecientes a la familia Belostomatidae, forman parte del ecosistema local y no representan una invasión ni un riesgo sanitario. Explicaron que el aumento en su presencia se debe a las altas temperaturas, la humedad constante y las lluvias recientes, factores que promueven que estos insectos se acerquen a zonas urbanas.

Las chinches de agua, que pueden superar los 12 centímetros de longitud en sus especies más grandes, suelen habitar en cuerpos de agua dulce poco profundos, como lagunas, arroyos y estanques. Su cuerpo robusto y aplanado, junto con su color marrón y forma ovalada, les permite camuflarse fácilmente en su entorno natural, donde permanecen ocultas bajo vegetación o sustratos sumergidos.

Chinches de agua llegan a balcones y patios de Buenos Aires por clima

Sin embargo, cuando cambian las condiciones ambientales, estas chinches pueden volar y son atraídas por las luces artificiales, lo que explica su presencia en balcones, patios e incluso piletas de las viviendas. Expertos señalan que estos episodios disminuirán una vez que el clima se estabilice.

En cuanto a su peligro para las personas, las autoridades sanitarias explicaron que no son insectos peligrosos. Aunque pueden provocar una mordedura dolorosa si se las manipula o se sienten amenazadas, no poseen veneno. Su función ecológica es importante, ya que contribuyen a controlar poblaciones de otros insectos y pequeños animales acuáticos, manteniendo así el equilibrio de los ecosistemas donde habitan.