A una hora de Mar del Plata: el solitario pueblo de nombre enigmático y estación de tren abandonada

La actividad del paraje se paró en la década del 70, debido al cierre del ramal.

Apenas unas pocas familias habitan el pequeño poblado.

22 de Octubre de 2026 10:48

Por Redacción 0223

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A solo una hora de viaje desde Mar del Plata se esconde Nahuel Rucá, un solitario pueblo rural perteneciente al partido de Mar Chiquita que parece haber quedado detenido en el tiempo. Su denominación proviene de la lengua mapuche y significa "casa del yaguareté", un detalle que refleja la atmósfera de esta pequeña localidad bonaerense donde hoy apenas habitan unas pocas familias rodeadas por un entorno de silencio, vegetación autóctona y conectividad casi nula.

Cómo es y dónde queda Nahuel Rucá

El nacimiento del poblado tuvo lugar en octubre del año 1912 impulsado por la inauguración de su estación ferroviaria, la cual funcionó como motor productivo hasta el cese del ramal durante la década del 70. Actualmente, el histórico edificio de arquitectura clásica conserva sus antiguos nomencladores de hierro y su cisterna de agua, formando parte de un proyecto de preservación cultural para transformar el predio abandonado en un espacio dedicado al ecoturismo.

La presencia de la vegetación autóctona llama la atención.

Uno de los principales rincones emblemáticos del lugar es su viejo almacén de ramos generales, un establecimiento atendido históricamente por vecinos tradicionales que mantiene intacta la fisonomía de las antiguas pulperías. El sitio funciona como punto de encuentro obligatorio para los pocos habitantes locales y suele recibir a viajeros que realizan travesías de cicloturismo o buscan disfrutar de un almuerzo campero en medio del campo bonaerense.

El paraje alberga además la estancia familiar Nahuel Rucá, un predio de 400 hectáreas que protege una laguna homónima y uno de los últimos bosques nativos de tala de la provincia. En este reservorio natural se realizan jornadas de avistaje de fauna silvestre como carpinchos y flamencos, junto con caminatas guiadas y cabalgatas por los caminos de tierra delimitados por antiguos puentes de madera y arcos formados por espesos montes de árboles.

El poblado se puede recorrer en un solo fin de semana.

Para acceder desde el centro marplatense se deben recorrer 59 kilómetros conduciendo por la Ruta Provincial 11 hasta la altura del kilómetro 475, cerca de la albufera de Mar Chiquita. Desde ese punto se toma un camino vecinal no pavimentado de 14 kilómetros hacia el interior rural, el cual permite completar el trayecto en vehículo en poco más de una hora de viaje para disfrutar de una escapada tranquila durante el fin de semana.

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