A menos de dos horas de Mar del Plata: el pueblo de acantilados y playas infinitas ideal para descansar

Es un lugar ideal para practicar deportes náuticos como surf, bodyboard y kayak.

El paraje ofrece un entorno completamente natural.

10 de Octubre de 2026 11:18

Por Redacción 0223

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A menos de dos horas de Mar del Plata, la localidad balnearia de Quequén se posiciona como uno de los destinos más atractivos para realizar una escapada de fin de semana. Ubicada a 129 kilómetros al suroeste de la ciudad, el pintoresco pueblo ofrece un entorno natural caracterizado por playas extensas de arena gruesa, formaciones rocosas y acantilados imponentes. El trayecto demanda apenas una hora y 45 minutos de viaje directo en auto saliendo por la Avenida Champagnat y tomando la Ruta Provincial 88 hasta el acceso por la Avenida 542.

Cómo es y dónde queda Quequén

El principal atractivo del lugar reside en la amplitud y serenidad de su franja marítima, donde destacan la Bahía de los Vientos y el sector de los acantilados con la tradicional Gruta de la Virgen. La geografía combina dunas con afloramientos rocosos, convirtiendo a la zona en el escenario ideal para practicar deportes náuticos como surf, bodyboard y kayak. Además, sobre la orilla reposan los restos visibles del buque mercante Monte Pasubio, un barco encallado que constituye uno de los puntos fotográficos y miradores más icónicos para los visitantes.

Quequén está repleto de historia y cultura.

La propuesta patrimonial de la localidad incluye hitos históricos de gran valor arquitectónico y cultural distribuidos a lo largo del trazado. En el frente resalta el Faro de Quequén, una estructura inaugurada el 1 de noviembre de 1921 que alcanza casi 30 metros de altura y proyecta un alcance lumínico de 45 kilómetros. Asimismo, el Municipio alberga el Monumento a la Gesta de Malvinas, una imponente mole de cemento de 36 metros dedicada a rendir homenaje a los caídos durante el conflicto bélico de 1982.

El entorno fluvial y portuario ofrece alternativas recreativas variadas conectadas por el cauce del Río Quequén Grande. En la Escollera Norte funciona un mirador público para observar las maniobras de remolcadores y el tránsito constante de buques cerealeros. A la vera del cauce se despliega el Paseo de la Ribera, ideal para actividades de pesca deportiva, bajada de embarcaciones y paseos familiares, junto al histórico Puente Colgante Hipólito Yrigoyen que une las márgenes de la ciudad.

El paraje tiene cada vez más visitantes en primavera y en verano.

El destino cuenta además con una oferta de turismo educativo e histórico con la Estación Hidrobiológica de Puerto Quequén y el Museo Casa del Faro. Quienes eligen viajar en transporte público disponen de frecuencias diarias en ómnibus de larga distancia que parten de la Terminal de Mar del Plata hacia el sector portuario. Con sus paisajes tranquilos, su rica historia marítima y su excelente conectividad, el rincón se consolida como una alternativa perfecta para descansar.

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