¿Es posible conocer la historia de Mar del Plata a través de sus monumentos?
En diálogo con 0223, la directora de Restauración de Monumentos Históricos, Constanza Addiechi hizo un repaso de las obras emblemáticas de Mar del Plata.
Este martes, Mar del Plata celebra su 152 aniversario. Fundada en 1874, la ciudad pasó por varias transformaciones y un gran crecimiento. Sinónimo de turismo, desde sus inicios la ciudad se destacó por su arquitectura y diseño urbanístico. Aún hoy se puede conocer su historia, haciendo una visita por los monumentos que marcaron una época en la ciudad.
En diálogo con 0223, la directora de Restauración de Monumentos Históricos, Constanza Addiechi explicó que, si bien en la capilla de Santa Cecilia hay una placa de la época de la fundación de la ciudad, el primer monumento que tuvo Mar del Plata fue el de Cristóbal Colón.
“El primer registro que hay de la ciudad está en la capilla de Santa Cecilia, que se construyó un año antes de la fundación”, dice mientras recuerda que fue a fines del siglo XIX que la ciudad comenzó a imponerse como el sitio de veraneo elegido por la clase alta argentina y empezaron a construirse las primeras residencias familiares, diseñadas por reconocidos arquitectos “extranjeros y porteños.
En esta línea, en su tesis “Una propuesta de gestión para la preservación del patrimonio escultórico en Mar del Plata”, Addiechi señala que “durante las dos primeras décadas del siglo XX la ciudad alcanzó un notable desarrollo urbano, situación surgida dentro del amplio marco de progreso general de la Argentina durante los años de la República Conservadora”, explica.
Para hacer un recorrido histórico, debemos comenzar por la capilla de Santa Cecilia y después continuar con el Monumento a Cristóbal Colón, que fue la primer pieza escultórica que tuvo Mar del Plata. “Cristóbal Colón fue el primer monumento conmemorativo de la ciudad. Ubicado en el eje central de Plaza Colón, su piedra fundamental fue colocada el 12 de octubre de 1892 en homenaje a los 400 años del descubrimiento de América”, explica la funcionaria.
“La obra, realizada en mármol, fue traída de Italia para ocupar el lugar que aún hoy conserva. Realizada por el escultor florentino Cesare Lapini (1848-1910) destacado artista de su época por el virtuosismo en el manejo del material. No es habitual encontrar piezas de Lapini en espacios públicos, la mayoría han sido adquiridas por colecciones privadas. Está emplazada sobre un importante pedestal de piedra martelinada, de casi 4 metros de altura, que conserva su placa original. Se inauguró el 18 de febrero de 1900 ante una multitudinaria concurrencia”, indica.
El primer gran grupo de esculturas y mobiliario llegó a Mar del Plata para la ornamentación del Paseo General Paz. “Hoy queda la escalera imperial, de lo que fue el paseo”, dice la mujer encargada de la puesta en valor de la pieza mientras recuerda que aquel paseo, que fue una postal de época fue diseñado e inaugurado en 1903 por el prestigioso paisajista francés Carlos Thays. Se trataba de un parque público de cuatro hectáreas que acompañaba el camino costero en el tramo céntrico de la ciudad, desde el Bristol Hotel (actual calle Rivadavia y el Boulevard Marítimo) hasta la Playa de los Pescadores (actual Torreón del Monje a partir de 1904), que también integraba a la Plaza Colón. De aquel paseo queda en pie la escalera imperial.
Algunos años más tarde, en 1909, se construyó la Explanada Sud, sector costero que se extendía desde el Torreón hacia Cabo Corrientes en su primera etapa, diseñada también por Thays. Al año siguiente se habilitó la estación de ferrocarril Mar del Plata Sud, que funcionaba solamente en temporada veraniega.
“El impulsor de los paseos costeros de principios del 1900 fue el banquero Ernesto Tornquist que junto a otros miembros que integraban la Comisión Pro Mar del Plata, propietarios de importantes residencias en la ciudad, convocaron al paisajista francés Carlos Thays para el proyecto que abarcase la actual Plaza Colón, el Paseo General Paz, la Explanada Sud y, posteriormente, la Explanada del Centenario o Norte que conformaban un cordón costero que unía Plaza España con el Golf Club”
Así, a Mar del Plata llegaron dos grandes grupos de piezas provenientes de la Galleria Bazzanti de la ciudad de Florencia Italia, todas ellas realizadas en mármol de Carrara para ser parte del Paseo General Paz, y desde la Fundición de Arte de Val D´Osne ubicada en París, Francia, un grupo escultórico y mobiliario urbano en hierro fundido destinados a ornamentar la Explanada Sud, en 1909.
A mediados de la década del 30, los antiguos paseos de Thays dieron lugar a la transformación que propuso la Provincia a través del plan de urbanización de la Bahía Bristol del Arq. Alejandro Bustillo que imponía la demolición de la anterior Rambla. Se resolvió también el proyecto de Playa Grande y “nuevas normativas como la Ley de Playas y Riberas de 1937, obras de vialidad, etc. que constituirían dispositivos destinados a satisfacer las nuevas demandas de la actividad del ocio marítimo en vistas a la instauración del mencionado modelo turístico”
"Por otra parte y desde el ámbito municipal se proponía la intervención de los espacios públicos y fundamentalmente las plazas de la traza fundacional. Al modificarse el diseño del paisaje costero, el mismo gobernador M.A. Fresco ofreció “en donación a la Municipalidad de General Pueyrredon los motivos ornamentales que existían en el Paseo General Paz y en las Explanadas Sud…de Mar del Plata, aprobándose su entrega por la Administración de la Rambla Bristol”", indica la funcionaria.
De este modo las esculturas y mobiliario urbano que formaban parte de estos sectores fueron retiradas siendo la Dirección de Plazas y Paseos del municipio a través de la figura de Primavesi, quien se ocupara de rediseñar las plazas históricas y reubicar estas piezas que, hasta ese momento, habían jerarquizado la ribera marplatense desde inicios del 1900.
Las obras que no te podés perder
Copón Medici: Obra en mármol de Carrara macizo que fuese ubicada originalmente en los jardines del Paseo General Paz y trasladada, en 1938, a Plaza San Martín Está ornamentado con bajorrelieves que narran mitos de la cultura griega, reproducción del “Vaso Medici” que se encuentra en Galleria degli Uffizzi, Florencia, Italia. Su original, del siglo I a. C, fue realizado durante el período Neoático en Atenas, desde donde se proveían esculturas a los coleccionistas romanos más exigentes. En 1598 fue inventariado dentro de las piezas escultóricas que se encontraban en la Villa de los Medici en Roma hasta que en 1780 fuese trasladado a Florencia. Se trata de una obra muy admirada y
reproducida en varios materiales.
Bañista: La Bañista es una escultura realizada en mármol de Carrara que encontramos en Plaza Colón. Reproducción en escala, de la reconocida obra “Baigneuse” de Étienne Maurice Falconet (1716-1791), uno de los escultores más importantes del estilo rococó francés cuyo mecenas fue Madame de Pompadour.(Museo del Louvre, París- Francia, 2019). Traída de Florencia, Italia en los inicios del 1900, ubicada originalmente de espaldas al mar y frente al inconcluso Hotel Saint James en la Explanada Sud (Boulevard Marítimo y Gral. Paz, frente a la actual Playa Varese). En la década del ´20 se la trasladó a los jardines del Paseo General Paz, a la altura de Sarmiento y el Boulevard, y ya desde el año ´40 la encontramos en su actual emplazamiento con una pequeña fuente a sus pies. El original, de 82 cm de altura, se conserva hoy en el Museo del Louvre de París, Francia.
Perro Moloso, llegó de Florencia para ubicarse sobre los jardines cercanos al Torreón y a la conocida escalera imperial, luego en la Explanada Sud sobre un basamento octogonal de espaldas al mar (Boletín Municipal, 1928 año 2º Bimestre. Portada). Hoy en Plaza San Martín, frente a la escuela Nº 1. Esta escultura responde a cuatro originales del siglo I A.C. del arte romano. Realizados en mármol pentélico, una variedad de mármol procedente del Monte Pentélico que, por su cercanía a Atenas en Grecia, fue el más utilizado en esa ciudad en las obras la de época clásica. El Partenón fue construido en este material y en la actualidad la cantera, considerada un bien cultural protegido, sólo se utiliza para las obras de restauración de la Acrópolis.
Estos perros eran conocidos por luchar en guerras. De constitución musculosa, mandíbula fuerte, cabeza robusta y hocico corto, eran ideales como guardianes y defensores. Fueron muy apreciados como animales de combate ya que no se desprendían de su presa una vez que era atrapada. Se dice que Alejandro Magno fue quien adoptó este perro descubierto en la conquista de Persia y lo llevó a
Grecia para utilizarlo en su ejército. En todas estas esculturas el “Perro Moloso” se representa en actitud de reposo, descansando sobre los cuartos traseros y plegando las piernas. Las líneas prominentes de las venas y tendones dan la impresión de fuerza y sugieren la temeridad que debían sentir los enemigos al enfrentarse a ellos
Además, la ciudad alberga 14 esculturas del Val D´Osne que fueron restauradas entendiendo la importancia histórica que representan. Todas ellas responden al período del Boulevard Voltaire y llegaron a la ciudad a fin de engalanar la Explanada Sud, en 1909. Las mencionadas piezas son: El Nacimiento de Venus (Fuente de Plaza Rocha), obra del escultor Mathurin Moreau; dos Sirenas (Fuente de Plaza Rocha), Venus de Milo (Plaza Colón); Diana La Cazadora (Plaza Mitre); Tritón (Plazoleta Borges); 5 Copones (Archivo Histórico Municipal, Villa Mitre; Plaza España y Museo José Hernández); Sirena del grupo escultórico de Cabo Corrientes (Plaza San Martín);
Sirena del grupo escultórico de Cabo Corrientes (Plazoleta de las Provincias); Águila (Plaza España). Las mismas fueron declaradas Patrimonio Histórico Municipal en diciembre de 2016 a través de la Ordenanza 22.907
El nacimiento de Venus: Obra de Mathurin Moreau, destacado escultor francés que se inspirara en la famosa obra de Boticelli (Galleria degli Uffizi, Florencia, Italia) para su realización. Fue la escultura que daba inicio a la Explanada Sud, presentándose a la altura del Torreón como cuerpo de una importante farola. En 1938 fue retirada y emplazada en Plaza España (Boletín Municipal, año 1938 4º Trimestre, pág. 268), en
ese período la encontramos sin la luminaria que la distinguía en su origen, probablemente a causa de la corrosión de su material. A fines del ´40 es ubicada como eje central del conjunto escultórico de la Fuente de Plaza Rocha
Sirenas: En 1909 estuvieron ubicadas a cada lado de una escalera en Cabo Corrientes. En 1938 fueron trasladadas a Plaza España cercanas al emplazamiento del Nacimiento de Venus, todavía allí funcionaban como piezas autónomas (Boletín Municipal, año 1938 4º Trimestre, pág. 268). Fue hacia fines del ´40 que se unieron en la Fuente de Plaza Rocha creando el conjunto escultórico que hoy las distingue.
Tritón: Desde 1909 estuvo ubicado en el sector de Cabo Corrientes acompañado por otras piezas de Val D´Osne. En 1938 fue retirado y trasladado a Plaza España donde se le construyó una pequeña fuente en torno a él. Hoy, también como eje central de una fuente, lo encontramos en Plazoleta Borges, San Martín y La Rioja. Águila: Originalmente fueron dos de similares características, montadas sobre
importantes columnas estriadas de cuatro luminarias. Formaban parte del grupo escultórico ubicado en Cabo Corrientes. Junto a las Sirenas estaban dispuestas en espejo. En 1938 fueron retiradas, una de ellas trasladada a la Base Naval y desaparecida en el tiempo. La otra ubicada en Plaza España donde actualmente la encontramos, hoy sin las cuatro luminarias que seguramente por falta de conservación
cedieron su estructura a causa de la corrosión generada por la cercanía al mar.
Diana la Cazadora, originalmente colocada sobre el Boulevard Marítimo a la altura de calle Viamonte. Desde 1940 en Plaza Mitre (PRIMAVESI, Manuscritos originales).
Perros Perdiceros: Reproducción en hierro fundido de su original en bronce del escultor Camille Gaté ubicado en una plaza en las afueras de París, Francia. Fue propiedad de Pedro Olegario Luro, quien la encargó a la reconocida Fundición de Arte francesa de Antoine Durenne en Sommovoire, para ornamentar los jardines de su residencia ubicada en la Av. Colón y Santiago del Estero.
En 1925 Pedro Olegario muere y, en 1937, la propiedad es vendida al Automóvil Club Argentino para la construcción de su sede en la ciudad. Ante la demolición de la casa, dicha escultura es ofrecida en donación al municipio34 que inmediatamente acepta35 y la coloca en Plaza Rocha36. En 1982 cede su lugar al Monumento al General Manuel Belgrano y es trasladada a su actual ubicación en Plaza San Martín.
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