"No maté a mi hijo": la madre de Ángel López asegura que no fue un crimen y denunció violencia en la pareja

Mariela Altamirano, acusada por la muerte de su hijo en Comodoro Rivadavia, afirmó que protegió al niño y relató la difícil situación que vivió con el padre del menor.

“Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, dijo la mujer.

10 de Abril de 2026 10:42

Por Redacción 0223

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Mariela Altamirano, mamá de Ángel López, el niño que falleció en Comodoro Rivadavia y por cuya muerte se la acusa, habló públicamente y aseguró con firmeza: “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”.

La mujer relató cómo transcurrió la mañana del domingo en que encontraron al menor en estado grave. Comentó que decidieron despertarlo para ir al baño debido a que el niño dormía muchas horas seguidas. "Dormía por lo menos de las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño. Entonces lo hicimos levantarlo al baño y vimos que ya se había hecho pis", explicó. Luego indicó que su marido lo bajó y lo acostó con ella porque la cama del niño estaba mojada.

Altamirano agregó que Ángel parecía estar dormido y hasta roncaba, pero al revisarlo nuevamente su esposo advirtió que “no respira”. Fue entonces cuando ella comenzó a realizarle RCP y llamó a la ambulancia de inmediato. “Salimos a la calle gritando con Ángel en brazos, pero cuando llegamos al hospital nos dijeron que tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”, recordó.

La mujer negó cualquier tipo de maltrato hacia Ángel y defendió su accionar: “Nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que estén conmigo”.

En relación a Luis López, padre del niño, Mariela contó que lo conoció en 2020 cuando se mudó a Comodoro Rivadavia y que desde el embarazo sufrió violencia por parte de él. “A los seis meses de que nació, él ya empezaba a tomar, se dedicaba a las drogas, al alcohol, se iba de fiesta, volvía después de dos o tres días, nos hacía pasar necesidades. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más la situación”, afirmó.

Según la información obtenida, el hombre la echó y ella volvió a Córdoba. Sin embargo, regresó a Comodoro Rivadavia en los últimos meses para ver a su hijo, y él le pidió que se presentara en el Poder Judicial.

Por último, Mariela se refirió a una imagen viralizada donde se la ve ausente en el velatorio y huyendo en taxi. Explicó que tanto ella como su familia reciben amenazas y que teme por la seguridad de su hija de seis meses. "Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija", concluyó.