Tuberculosis en Mar del Plata: cómo detectar los síntomas

Un caso fue detectado en un colegio de la ciudad y se encendieron las alarmas. Cuáles son los protocolos de prevención. 

Un caso de tuberculosis pulmonar fue detectado en el Instituto Galileo Galilei

23 de Abril de 2026 16:30

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un caso de tuberculosis pulmonar fue detectado en el Instituto Galileo Galilei, ubicado en Irala al 9800, y las autoridades debieron activar un protocolo sanitario para disminuir los riesgos de contagio.

Al respecto, la Licenciada Carla Lorea, referente regional en Zona Sanitaria VIII, declaró: “Este evento viene a reflejar algo que está ocurriendo habitualmente en esta época del año, el aumento de las infecciones respiratorias”.

El caso puso en foco las medidas preventivas y de cuidado, con el objetivo de generar mayor conciencia, ya que esta enfermedad ha cambiado su perfil epidemiológico. “Antes estaba más asociada a sectores vulnerables, con condiciones de mayor riesgo. Hoy, cualquier persona puede contraer esta afección”, explicó.

La tuberculosis es una enfermedad causada por una bacteria que, según advirtió Lorea, “está siendo diagnosticada cada vez más tarde”. En muchos casos, ante la aparición de síntomas, primero se descartan otras patologías como pulmonías o neumonías, y recién cuando no hay respuesta a esos tratamientos se comienzan a realizar estudios específicos para detectar tuberculosis.

En ese sentido, aclaró que “la tuberculosis forma parte de las enfermedades que se abordan desde la atención primaria de la salud, por lo que ante cualquier síntoma es fundamental acudir, en primera instancia, al centro de salud más cercano al domicilio”.

El diagnóstico se realiza a partir de tres estudios complementarios: el PPD, análisis de esputo y una radiografía de tórax, que permiten confirmar la enfermedad. Además, en algunos casos, no se presenta únicamente en los pulmones, sino que puede afectar otras partes del organismo.

Una vez confirmado el diagnóstico, se inicia un tratamiento con antibióticos. Sin embargo, la especialista advirtió que “como los síntomas desaparecen rápidamente con la medicación, muchas personas tienden a abandonar el tratamiento. Ese es el principal error, ya que luego es necesario reiniciar el proceso diagnóstico y evaluar si la bacteria desarrolló resistencia”.

El tratamiento puede durar entre seis y nueve meses, según la evolución del paciente, y los síntomas suelen ser similares a los de una gripe o neumonía. No obstante, la enfermedad presenta algunas características particulares, como fatiga crónica, falta de apetito, sudoración nocturna, fiebre por la noche, expectoración y, en casos avanzados, expectoración con sangre.

En cuanto a la prevención, Lorea destacó: “La vacunación sigue siendo nuestro principal pilar para hacer frente a esta situación”.

Por último, aclaró que, para prevenir la tuberculosis, “el uso de alcohol en gel no resulta efectivo. Es fundamental mantener la limpieza con lavandina, ventilar los espacios y garantizar una buena exposición a la luz solar”.