No es una película de terror: la mansión abandonada que aterroriza a los vecinos de Mar del Plata

Aseguran que hay presencias invisibles que caminan por los techos y se escuchan susurros.

La casona fue declarada de interés patrimonial allá por 1995.

24 de Abril de 2026 12:32

Por Redacción 0223

PARA 0223

En la Loma de Santa Cecilia, una construcción histórica del siglo XIX se destaca por sus impresionantes historias paranormales y los relatos sobrenaturales que suceden en sus cuartos. El chalet fue edificado en 1888 sobre la misma manzana donde antiguamente funcionaba el primer cementerio de la ciudad de Mar del Plata. No es una película de terror, pero los secretos de la mansión abandonada aterrorizan a los vecinos, quienes aseguran que los espíritus de los difuntos nunca abandonaron el lugar.

La leyenda cuenta que tras el traslado de las tumbas a otras tierras, las entidades encontraron refugio en los pasillos y habitaciones de esta imponente residencia, conocida como Villa Titito. Quienes visitan el inmueble reportaron experiencias sensoriales únicas, desde cambios repentinos de temperatura hasta la percepción de presencias invisibles que caminan por los techos. Los susurros de voces milagrosas y el crujir delicado de los pisos de madera dan vida a una atmósfera sobrenatural que se intensifica notablemente al caer la noche.

Villa Titito también fue la sede de un pub.

Qué dicen los empleados de la mansión sobre las apariciones

Actualmente, parte de la estructura funciona como un espacio gastronómico donde los empleados afirman que las copas de champagne trinan solas en la medianoche del fin de año. Equipos de expertos en fenómenos sobrenaturales utilizaron cámaras infrarrojas y medidores electromagnéticos para capturar evidencia de sombras misteriosas que se mueven entre los ventanales. Los investigadores aseguran que se trata de energía residual atrapada en las paredes, alimentando aún más la intriga de quienes se acercan a observar la fachada desde la calle.

Declarada de interés patrimonial en 1995, la mansión ofrece un encuentro directo con lo desconocido a través de recorridos nocturnos que atraen a buscadores de misterios de todo el país. Se dice que el espíritu de la antigua propietaria todavía vaga por los jardines y salones, manifestándose mediante la fragancia sutil de un perfume floral que aparece de la nada. La respuesta a si realmente habitan fantasmas en este rincón de la costa yace entre los susurros del pasado que aún resuenan en cada rincón del histórico edificio.