Tensión en la pesca: el Somu acusa a las empresas de imponer condiciones económicas inviables

Desde el sindicato rechazaron la propuesta empresarial y pidieron postergar la discusión al 6 de mayo. El Secretario General advirtió que no se trata de una paritaria, sino de una modificación “regresiva” del convenio colectivo.

Las partes se reunirán en el Ministerio de Trabajo el 6 de mayo.

30 de Abril de 2026 08:09

Por Redacción 0223

PARA 0223

En medio del conflicto por la situación de las flotas pesqueras, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) respondió a los dichos de las cámaras empresariales respecto de la paralización del trabajo durante la temporada de langostino.

El comunicado de los empresarios se emitió tras la última reunión en el Ministerio de Trabajo, donde el gremio solicitó trasladar la discusión al 6 de mayo luego de rechazar la propuesta planteada por los empresarios.

Al respecto, Oscar Bravo, secretario general del SOMU, explicó en diálogo con 0223: “Ellos sostienen que, por falta de rentabilidad, la pesca de langostino es inviable con los valores actuales. El problema radica en que hoy no estamos discutiendo un acuerdo paritario, sino la modificación de un convenio colectivo de trabajo —que tiene fuerza de ley— en términos regresivos. Es totalmente inviable y por eso nos resistimos”.

En esa línea, remarcó que “las pretensiones son muy altas; el salto que buscan imponer en términos negativos es considerable. Como representantes de los trabajadores, no podemos firmar algo así”.

Por otro lado, sobre la paralización de 100 buques pesqueros, afirmó que los empresarios “empujan desde la necesidad de la gente. Nosotros estamos negociando y dialogando, pero ellos tampoco están dispuestos a ceder en sus pretensiones”.

Desde el último acuerdo presentado a fines del año pasado varias reuniones de carácter informal para plantear las posturas de las partes. "En la audiencia pretendían que otorgáramos validez formal a una negociación cuando no existía una propuesta legal, sino únicamente mediática. Esas son las desprolijidades que debemos corregir; si la situación fuese a la inversa, ellos actuarían del mismo modo”.

El sistema presentado por las cámaras propone establecer una escala por tablas según el valor del pescado a lo largo de la temporada -en función de los registros de la aduana y otros organismos gubernamentales vinculados a la industria- con actualizaciones trimestrales.

El principal inconveniente, según el gremio, es que cuando el pescado alcanza su mayor valor, la temporada de pesca ya ha finalizado.

En este sentido, la propuesta divide los valores en tres rangos: un primer tramo por debajo de los 6 dólares; un segundo entre 6 y 8 dólares; y un tercero por encima de los 8 dólares, “al cual nunca accedemos”, sentenció Bravo.

Por lo expuesto, las cámaras sostienen que no es posible operar con el plan vigente, que contemplaba una reducción del 9% en la remuneración por marea para los trabajadores: “Ellos afirman que no alcanza y que el sistema de tablas es imprescindible”.

Sin embargo, “esto implicaría una reforma del convenio colectivo de trabajo y debería revisarse en su totalidad, no solo la parte que, supuestamente, favorece al sector empresario”, concluyó.