Duro informe de crisis en la pesca: impuestos y costos “artificiales” vuelven inviable al sector
Se trata de un sector que exporta cerca del 95% de su producción y genera divisas genuinas, pero que enfrenta crecientes dificultades para sostener su estructura.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El sector pesquero argentino encendió una fuerte señal de alarma al advertir que atraviesa una situación crítica de viabilidad, impulsada (según sostienen) por el peso de los impuestos, regulaciones y costos que consideran “artificiales”.
Desde la Cámara Pesquera Argentina (Capear-Alfa) remarcan que la flota pesquera y las plantas en tierra no son inviables por naturaleza, sino que se ven afectadas por un esquema que distorsiona su funcionamiento. Se trata de un sector que exporta cerca del 95% de su producción y genera divisas genuinas, pero que enfrenta crecientes dificultades para sostener su estructura.
Uno de los puntos centrales es el precio de la merluza en muelle, que ronda los $1.100 por kilo y no logra cubrir costos debido a la carga impositiva y las retenciones. A esto se suma el impacto del petróleo y sus derivados, que atraviesan toda la cadena productiva (desde el combustible hasta insumos como redes, envases, refrigerantes y lubricantes) multiplicando los costos operativos.
También cuestionan la retención del IVA y los derechos de exportación, a los que consideran un castigo directo a quienes generan dólares. En paralelo, advierten que más de 15 gremios intervienen en la cadena, lo que (en un esquema dolarizado) encarece aún más la actividad debido a las paritarias en pesos.
Propuestas del sector
Frente a este escenario, desde la actividad plantean una serie de medidas para recuperar competitividad:
Eliminar impuestos distorsivos, como DEX, DUE, IVA en primera venta y tasas provinciales y municipales.
Desregular normativas obsoletas que encarecen la operatoria, como exigencias rígidas o trámites duplicados.
Liberar la importación de insumos y maquinaria que no se producen en el país, para modernizar flota y plantas.
Permitir seguros internacionales y esquemas de ART más competitivos.
Además, proponen medidas concretas como quitar el IVA al combustible para buques y eliminar el IVA del pescado destinado a exportación, junto con la eliminación de los derechos de exportación.
Un sistema bajo presión
El diagnóstico incluye también la complejidad de un ecosistema laboral amplio. A esto se suma el peso estructural del petróleo, que influye en prácticamente todos los insumos: transporte, energía, hielo, embalajes, redes, cables, refrigeración y mantenimiento. Cada variación en el precio internacional del crudo repercute en toda la cadena productiva, erosionando la rentabilidad.
Desde el sector aseguran que no buscan subsidios, sino reglas claras y alivio impositivo para poder competir en igualdad de condiciones con otros países.
“Si queremos que la pesca argentina sea un motor de divisas, debemos quitarle el peso muerto del Estado”, señalan. Y concluyen con una consigna clara: no piden asistencia, sino que los dejen producir.
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