“No son los números esperados”: las reservas para el finde largo que preocupan a los hoteleros
El sector turístico busca estrategias para mantener el movimiento en un contexto de caída de consumo. Cómo está la situación en Mar del Plata.
Por Redacción 0223
PARA 0223
En la antesala de uno de los descansos más esperados del año, como lo es el Día del Trabajador, la ciudad entró en modo fin de semana largo con un ánimo cauteloso: reservas moderadas, bajas expectativas y un sector turístico que afina estrategias para sostener el movimiento.
Al respecto, Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, señaló en diálogo con 0223 que “la oferta es más chica en comparación a unos meses atrás y, sobre ese número, estamos en un 35% de ocupación”.
“Obviamente que nos gustaría dar mejores noticias, las necesitamos, pero esta es la realidad: son números que, para un fin de semana largo, no son los esperados”, agregó.
Este panorama profundiza la crisis del consumo interno, que impacta de lleno en la hotelería, la gastronomía y el comercio en general. Algunos alojamientos optaron por no abrir durante esta fecha y priorizar otros feriados con mejores perspectivas.
En la misma línea, Szkrohal remarcó que “hubo tres años de caída consecutiva, donde abril se posiciona como el peor mes hasta el momento”. Y aclaró: “No es un problema exclusivo de Mar del Plata; la caída del consumo pone en peligro un montón de puestos de trabajo”.
Frente a este escenario, el sector busca adaptarse. “Se está viendo cómo reformular la gastronomía. El formato de salón tradicional ya no es redituable porque la gente utiliza más aplicaciones de delivery. Hoy tenés que encontrar un canal nuevo donde, con muy poca rentabilidad, puedas sostener un establecimiento”, explicó.
Consultado sobre la posibilidad de ampliar líneas de asistencia estatal, sostuvo que “no se puede hablar de una rebaja de impuestos ni de cambios tributarios en positivo”. Además, "los financiamientos de la Provincia o el Municipio no llegan a cubrir los gastos frente a la caída de la actividad y la falta de recursos por coparticipación”.
De modo que “estamos en un cuello de botella. Los economistas afirman que, por los próximos dos años, no va a haber reformas en la parte impositiva. Eso genera una alarma muy grande, frustración y la posibilidad de que los establecimientos hoteleros y gastronómicos dejen de funcionar”, continuó.
En ese marco, describió una situación límite: “Se piden préstamos en los bancos para pagar los sueldos. Es un panorama similar o peor que el de la pandemia. Hoy tenés alquileres altos, caída del consumo y costos laborales que, al cierre del mes, terminan en pérdida”.
De cara al fin de semana largo, el sector mantiene la cautela y apuesta a que el turista de último momento logre mejorar los números. Sin embargo, la incertidumbre seguirá marcando los pasos de una de las principales industrias de la ciudad.
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