Choque fatal: quién era el marplatense que murió en la ruta 76

El hombre falleció en el hospital producto de las serias lesiones. Iba en el mismo vehículo en que murieron las otras tres víctimas.

Las víctimas fatales eran médicos y venían de un casamiento.

4 de Mayo de 2026 11:36

Por Redacción 0223

PARA 0223

El brutal accidente ocurrido este domingo en la ruta 76, a la altura del sector conocido como “Abra de la Ventana”, dejó el lamentable saldo de cuatro personas fallecidas. Una de ellas era marplatense pero residía hace unos años en la Ciudad de Buenos Aires.

El trágico siniestro sucedió cerca de las 7.30 dentro del Parque Provincial Ernesto Tornquist, cuando un Citroën C3 –donde iban las cuatro víctimas fatales- ingresó a una zona de curva, perdió el control del vehículo, se pasó al otro carril y colisionó contra un Ford Focus. Producto del tremendo impacto, el Citroën terminó en un zanjón al costado de la ruta.

Las víctimas fatales eran médicos y venían de un casamiento.

Los fallecidos fueron identificados como Talía Araceli Mansilla (29), que vive en Lanús; Laura Camila Díaz Sandoval (26), de CABA; María de los Milagros Chirinos (28) y Ezequiel Agustín Quaglio (31), de Caballito. Este último, había nacido en Mar del Plata.

"Vivirán eternamente en cada recuerdo"

Ezequiel Agustín Quaglio (31), era marplatense pero vivía desde hace un tiempo en Caballito. El joven fue trasladado al Hospital Municipal de Tornquist pero a pesar del esfuerzo de los facultativos, murió producto de las severas heridas. Fue el único de los fallecidos que no murió en el lugar del siniestro.

Ezequiel fue el único de los fallecidos que no murió en el lugar del siniestro.
Ezequiel fue el único de los fallecidos que no murió en el lugar del siniestro.

Ezequiel era residente de la especialidad de Clínica Médica y cumplía funciones en la Clínica Médica del Sanatorio Dr Julio Méndez. El nosocomio escribió un emotivo mensaje en sus redes sociales, despidiendo a las cuatro víctimas, todos médicos del establecimiento.

Compañeros de guardias, amigos y colegas: Son innumerables las anécdotas compartidas, siempre marcadas por la alegría, las risas y el compañerismo que nos unió en cada momento vivido juntos. Todo ese tiempo permanecerá por siempre atesorado en nuestros corazones y en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de compartir sus días”, rememoraron.

Y agregaron: “Hoy nos toca despedirlos con un profundo dolor, pero también con el agradecimiento de haberlos conocido. Extrañaremos siempre a nuestros queridos Eche, Tali, Laurita y Mili, quienes vivirán eternamente en cada recuerdo, en cada historia y en cada rincón de nuestra residencia”.