Sabías que en Mar del Plata Victoria Ocampo diseñó la primera casa cubista del país
Convertida en un hotel gremial, la obra proyectada por la afamada escritora Victoria Ocampo fue toda una revolución para la época y era considerada por los marplatenses “un adefesio”. Conocé su historia.
Por Redacción 0223
PARA 0223
En 1927, Victoria Ocampo diseñó en Mar del Plata una casa que escapaba a la estética de las grandes mansiones y villas de veraneo que predominaban en el paisaje urbanístico de la ciudad. Es que a vivienda tenía una clara referencia cubista, movimiento artístico que fue parte de la vanguardia europea.
La casa generó estupor entre los marplatenses que no daban crédito a la edificación que rompía con el paisaje y es considerada la primer construcción moderna del país. Hoy, convertido en un hotel. Para los marplatenses de la época, la casa era “una caja”.
Lo cierto es que la fundadora de Revista Sur diseño la vivienda en 1937 inspirándose en el arquitecto suizo Le Corbusier, considerado el “más influyente del siglo XX” y la construyó Pedro Botazzini. "Con un hombre de buena voluntad, constructor de galpones, hicimos una casa pelada: unos cubos”, contaba la escritora mientras detallaba que, en la esquina de las actuales Alberti y Pellegrini se edificó, “con sus ventanas por donde entraba una increíble cantidad de Atlántico”, decía la escritora.
La casa fue propiedad de Victoria Ocampo sólo un año, luego la escritora vendió el inmueble “para hacer otra en Buenos Aires”. De acuerdo a los registros oficiales, el inmueble perteneció entre 1928 y 1960 a la Familia Atucha.
Fue el propio Le Corbusier que, en su visita a Mar del Plata en octubre de 1929 quedó sorprendido por la vista que ofrecía la vivienda. El arquitecto había llegado a la ciudad invitado por Ocampo y la Asociación Amigos del Arte. Ávido por realizar obras en Sudamérica, el arquitecto pensó dos hoteles para la Costa Atlántica.
Según consta en la lista de probables trabajos elaborada por Le Corbusier con los amigos argentinos, que el arquitecto deja constancia en sus cartas, figuraba la construcción de un hotel en Mar del Plata, y la posibilidad de realizar otro en Miramar.
La noche del 25 de octubre, Le Corbusier llegó a la ciudad en tren, pasó un día en la ciudad para hacer una evaluación sobre un terreno ofrecido para el emprendimiento y regresó a Buenos Aires la noche siguiente. El día 28 Le Corbusier se reunió con Henry Walton, miembro de la Foundation Co de New York, para conseguir financiamiento para este y sus otros sus proyectos, sin embargo, en los meses subsiguientes no llegó ninguna otra noticia.
En diciembre de 1930, cuando Le Corbusier envió a Buenos Aires los planos de la casa para Julián Martínez, consultó sobre el estado de las negociaciones: “Cuando estuve en Buenos Aires parecía que iban a comenzarse grandes trabajos y que nuestra colaboración sería eficaz. Ninguna noticia suya hasta ahora, salvo su gentil telegrama. ¿Qué ha sido del hotel de Mar del Plata? Me gustaría mucho que este asunto se realice. Siempre estoy dispuesto a estudiar cualquier asunto algo importante; actualmente estoy muy preparado para esta clase de trabajo”. Le Corbusier nunca obtuvo respuesta.
Leé también
Temas

