Colombia define su futuro en un balotaje atravesado por la polarización y la violencia
Más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar este domingo en una elección que enfrenta dos proyectos antagónicos: la continuidad del ciclo de Gustavo Petro o un giro hacia la derecha encabezado por Abelardo de la Espriella.
Por Redacción 0223
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Colombia vive este domingo una de las jornadas electorales más trascendentes de los últimos años. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para participar de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país entre 2026 y 2030.
La disputa enfrenta a dos figuras ubicadas en extremos opuestos del escenario político. Por un lado, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, referente de la derecha y ganador de la primera vuelta. Del otro, el senador y filósofo Iván Cepeda, heredero político del actual presidente, Gustavo Petro, y representante del oficialismo.
La elección llega en medio de un clima de fuerte polarización política, con una sociedad dividida entre quienes respaldan la continuidad de las reformas impulsadas por Petro y quienes reclaman un cambio de rumbo, especialmente en materia de seguridad.
Una diferencia ajustada en la primera vuelta
De la Espriella llegó al balotaje con ventaja tras imponerse en la primera vuelta con más de 10,3 millones de votos, mientras que Cepeda reunió cerca de 9,7 millones. La diferencia fue menor a los tres puntos porcentuales y anticipó una definición abierta.
Durante la campaña, el candidato de derecha reforzó un discurso centrado en la lucha contra el narcotráfico, la reducción del tamaño del Estado y el endurecimiento de las políticas de seguridad. Entre sus propuestas figuran la dolarización de la economía, el impulso al fracking y una fuerte reforma del aparato estatal.
Cepeda, en tanto, apostó por defender buena parte de la agenda social impulsada por Petro, aunque buscó acercarse a sectores moderados con planteos vinculados a la seguridad y la estabilidad económica. También reivindicó la necesidad de profundizar las políticas de inclusión y desarrollo social.
La seguridad, en el centro del debate
La votación se desarrolla en un contexto marcado por el recrudecimiento de la violencia. El deterioro de la situación de seguridad y las dificultades para consolidar los acuerdos de paz se convirtieron en uno de los temas centrales de la campaña.
Mientras De la Espriella promete abandonar la estrategia de negociación con grupos armados y avanzar con una política de confrontación directa, Cepeda sostiene la necesidad de preservar los procesos de diálogo y evitar una escalada del conflicto.
El resultado de este domingo no solo definirá al próximo presidente colombiano. También marcará si el proyecto político inaugurado por Petro logra consolidarse o si Colombia emprende un giro hacia una agenda más conservadora y de mano dura, en una elección observada de cerca por toda la región.
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