Crisis y desesperación: una empresa cerró de un día para otro y soldó los portones para que los empleados no pasen
Los trabajadores continúan reclamando el pago de las obligaciones laborales.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La empresa autopartista Crucianelli, ubicada en la ciudad de Córdoba, cerró de manera sorpresiva sus puertas y dejó sin trabajo a una veintena de empleados. Los operarios llegaron a cumplir con su jornada y encontraron los portones soldados, sin haber recibido ninguna notificación previa sobre el cese de actividades.
Según relataron los trabajadores, el viernes anterior habían desarrollado sus tareas con total normalidad y nada hacía prever el cierre de la planta. Al regresar el lunes, descubrieron que no podían ingresar y decidieron permanecer frente a la fábrica a la espera de una explicación por parte de los dueños.
Cuál era la situación económica de la empresa Crucianelli
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunciaron que la firma ya atravesaba una delicada situación económica y mantenía deudas por salarios, aguinaldos y otros conceptos laborales. También aseguraron que algunos empleados habían sido enviados de vacaciones sin percibir los pagos correspondientes.
Crucianelli se dedicaba a la fabricación de piezas para la industria automotriz y durante años trabajó para compañías como Renault, Iveco y Faurecia. Sin embargo, la pérdida de contratos, la baja producción y la falta de inversiones para modernizar sus procesos fueron deteriorando su actividad hasta volver inviable la continuidad.
El caso volvió a poner el foco sobre la crisis que enfrentan numerosas pymes autopartistas en Argentina, afectadas por el aumento de los costos y los cambios tecnológicos que exige el sector. Mientras tanto, los trabajadores continúan reclamando respuestas y el pago de las obligaciones laborales que, según denuncian, la empresa aún mantiene pendientes.
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