Estuvo en el Azteca cuando Maradona hizo los dos goles a Inglaterra en el 86 y ahora revive la épica: "Una sensación inolvidable"

Mario Malatini viajó desde Mar del Plata a México 86 con dos amigos y fue testigo presencial de los dos goles de Maradona a Inglaterra en el Azteca. Cuatro décadas después, con Argentina nuevamente ante los ingleses en una semifinal del Mundial, recuerda cada detalle de aquel día con la misma emoción.

Diego Armando Maradona, forever (Getty Images).

14 de Julio de 2026 20:59

Por Redacción 0223

PARA 0223

Eran otros tiempos. Por estos días podés scrollear en las redes sociales con tu celular y ver influencers que viajaron al Mundial, conocidos, hasta un amigo o un marplatense que ubicás de algún lado. A México ´86 viajó un grupo menor de argentinos. Entre ellos, Mario.

Mario Abel Malatini vivía en Mar del Plata a principio de los ochenta. Su trabajo en el Banco Provincia lo llevó por diferentes lugares de residencia, incluso con vuelta a La Feliz en los noventa. En 1986, decidió ir a ver a la Selección que dirigía Carlos Salvador Bilardo con dos amigos, pese a la poca confianza del público con la que contaba el combinado albiceleste. El que no viajó fue su hijo, a la postre amigo de los jugadores campeones del mundo, quien recuerda y reclama: "¡a mi no me llevó!". 

"Es verdad que fuimos con dos amigos a ver el Mundial, pero sólo con uno de ellos contra Inglaterra. Estábamos ubicados en el medio del estadio Azteca", le cuenta a 0223 Mario. El calor, la altura y el smog condicionaban el ambiente natural, pero había otro factor.

"La cancha era un hervidero. Los mexicanos estaban a favor de Inglaterra y en contra de Argentina", rememora Malatini.

Cinco minutos maradoneanos: el gol con la mano y el mejor de los mundiales

Cerca del meridiano de la cancha, Mario y su amigo observaban el correr de los minutos con nerviosismo. La tensión de un partido de cuartos de final, la violencia que traía el partido entre ambos seleccionados desde 1966 cuando los ingleses llamaron animales a los argentinos, y la mirada de Diego: compenetrado en su propia revancha luego de la Guerra de Malvinas. 

"No nos dimos cuenta, cuando Maradona hace el primer gol, que fue con la mano. En el hotel, con las repeticiones, recién lo vimos", describe Mario. Coincidiendo con el propio Diego que salió a festejar porque no se había percatado el árbitro, La Mano de Dios fue el robo al ladrón tan perfecto que pocos se dieron cuenta en ese instante.

Pero, minutos después, Maradona terminó la épica. "Cuando Héctor El Negro Enrique le hace el pase al Diego, en el mediocampo, le dije a mi amigo ´esto es gol del Diego´. Pasó a uno, a otro y nos hizo abrazar. Gritamos y lloramos. El mejor gol de todos los tiempos: imborrable", se emociona al recordar Mario.

Foto del archivo de La Nación.

Enfrentamientos en las tribunas y un nuevo cruce con Inglaterra

Las imágenes de aquel choque muestran peleas de puño en las gradas, insultos a Maradona luego de sus pinceladas y dan pie a las anécdotas. En la inmensidad del Azteca pasó de todo. Goles que se descubrieron luego, barras defendiendo sus banderas, ingleses rebajando latinoamericanos y mexicanos hinchando por ellos. "Hubo pelea con los ingleses pero nosotros no estuvimos. Sé que La 12 tuvo encontronazos con los ingleses", afirma Mario.

Pistola Gámez, barra y luego presidente de Vélez, peleando. Getty Images.

Junto a sus dos amigos, se quedó en el Mundial hasta la final. Argentina superaría a Bélgica y a Alemania después de eliminar a Inglaterra. "Fue un regalo del cielo haber estado en ese triunfo. Esperemos que utilicemos la misma camiseta porque los ingleses le tienen respeto", detalló Mario. ¿Volveremos otra vez?

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