"Fue hermoso mientras duró": cierra un emblemático restaurante de que se definía como peronista
El proyecto culinario funcionaba desde septiembre de 2018.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El emblemático restaurante y bar Santa Evita de Palermo anunció el cierre definitivo de sus puertas a través de sus redes sociales tras ocho años de actividad ininterrumpida. El establecimiento gastronómico, ubicado en la calle Julián Álvarez 1479 y caracterizado por su estética fuertemente peronista, dejará de prestar servicio el próximo 30 de septiembre. La noticia sobre la persiana que se baja causó una amplia repercusión en la escena porteña, impulsada por la despedida anunciada por sus dueños bajo la emotiva frase: “Fue hermoso mientras duró”.
Por qué se producirá el cierre del restaurante Santa Evita
El proyecto culinario funcionaba desde septiembre de 2018 bajo la conducción de la dupla compuesta por Gonzalo Alderete Pagés y Florencia Barrientos Paz. En la publicación difundida en la red social X, los responsables se dirigieron directamente a su clientela habitual bajo el encabezado “compañeros, compañeras” para agradecer el apoyo constante del público. Al repasar la trayectoria recorrida por el emprendimiento en el barrio porteño, los fundadores definieron este período como “8 años difíciles pero hermosos”.
Durante todo el mes de septiembre, los propietarios ofrecerán una grilla con diversas actividades especiales en las instalaciones del local para acompañar el retiro. El cronograma incluirá espectáculos en vivo del ciclo “Santa Cultural”, además de la venta de minutas icónicas y platos para llevar como su clásico locro casero. Sobre el futuro de la marca comercial, los titulares manifestaron que ya están evaluando la forma de reeditar la propuesta a futuro, aunque aclararon que por el momento no tienen plazos ni fechas definidas.
La propuesta del espacio construyó su popularidad combinando la gastronomía tradicional argentina con símbolos y nombres alusivos a la historia política nacional. La estética del menú utilizaba divisiones como “El Ritual”, “La Resistencia” y “La Juntada”, acompañadas por una amplia coctelería de autor con tragos bautizados como Descamisado, Abanderada y Justicialista. A su vez, el lugar contaba con una línea de vinos tintos de etiqueta propia elaborada exclusivamente para acompañar la carta de la casa.
Hasta la fecha fijada para el cese definitivo de la atención, el comercio gastronómico mantendrá sus puertas abiertas en su horario habitual en pleno corazón de Palermo. La intención de los emprendedores es permitir que los comensales frecuentes puedan acercarse para degustar por última vez los clásicos del menú antes de la clausura final. De esta manera, el barrio perderá a uno de sus gastronómicos más temáticos y singulares de la última década.
Leé también
Temas
Lo más
leído

