Golpe a la gastronomía: un famoso restaurante duró menos de un año y rematan todo
Los habituales clientes y vecinos de la zona lamentaron el final del restó.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un fuerte impacto sacudió la oferta comercial del barrio de San Telmo tras conocerse un imprevisto cierre en el sector. Este duro golpe a la gastronomía se confirmó cuando un famoso restaurante duró menos de un año abierto en la zona y ahora rematan todo el salón. La propuesta dedicada a la cocina de autor debió apagar sus hornos de manera definitiva tras operar apenas durante nueve meses. La rápida decisión de bajar la persiana dejó al descubierto la compleja situación que atraviesan los comercios gastronómicos porteños.
La subasta incluyó todos los productos tras solo nueve meses
Como explicaron los organizadores de la subasta al anunciar el remate de las instalaciones, el remate incluye "todo instalado, nueve meses de uso". La liquidación pública abarca la venta total de la cocina, el mobiliario del salón, vajilla, cristalería, blanquería y maquinaria profesional de última tecnología. Quienes participan del remate buscan adquirir insumos en excelente estado para equipar otros emprendimientos del rubro: se espera que algún comprador pueda reabrir el histórico local bajo un nuevo concepto comercial en el corto plazo.
La brevedad del proyecto puso de manifiesto los profundos desafíos que enfrenta la actividad gastronómica en la actualidad. La marcada retracción en el consumo de los clientes redujo de forma drástica el volumen diario de cubiertos vendidos. A este escenario se le sumó el constante incremento de los costos fijos, el valor de los alquileres comerciales y las tarifas de servicios. Dicha combinación de factores económicos terminó por volver inviable la permanencia del espacio culinario en ese sector de la Ciudad de Buenos Aires.
La noticia del cierre generó sorpresa entre los comensales habituales y los vecinos que frecuentaban el polo turístico bonaerense. Quienes visitaban el establecimiento solían destacar la elaboración de sus platos de autor y el ambiente cuidado del salón. El repentino cese de operaciones interrumpió una apuesta gastronómica que buscaba consolidarse dentro de la ruta gastronómica del casco histórico. Ahora, la expectativa de los comerciantes gastronómicos de la zona está puesta en la llegada de un nuevo emprendimiento que ocupe el espacio vacante.
La subasta de todo el equipamiento marca el cierre definitivo de esta corta experiencia gastronómica en la zona sur porteña. El evento comercial atrajo la atención de numerosos gastronómicos e inversores interesados en adquirir mobiliario casi sin uso a precios de oportunidad. Mientras se completan los lotes de la venta, la propiedad queda a la espera de un nuevo inquilino que reactive el movimiento del lugar.
Leé también
Temas

