Le negaron el arresto domiciliario al enfermero que atacó a una paciente en el geriátrico
Lo resolvió el Juzgado de Garantías N°1 que entendió como razonable el plazo de detención. Gastón Nicolás Cichero está alojado en la Unidad Penal N°44 de Batán desde el 31 de julio.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La Justicia de Garantías rechazó el pedido de morigeración de la prisión preventiva que cumple el enfermero que agredió a una paciente en un geriátrico y amenazó a otra empleada del lugar por lo que continuará alojado en el complejo penitenciario de Batán mientras avanza la causa a cargo del fiscal Carlos Russo.
La defensa de oficial de Gastón Nicolás Cichero había solicitado la medida por las condiciones actuales de las cárceles del país al señalar que el sistema penitenciario no brindaba alojamiento seguro y digno para los internos y ofreció la posibilidad de tener arresto domiciliario en la casa de su madre.
El Juez de Garantías Daniel De Marco recordó que el imputado está detenido desde el 31 de julio pasado, lo que da como razonable el plazo de detención teniendo en cuenta el monto de la pena prevista para el delito de lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas.
“La mera solicitud de morigeración bajo la modalidad de arresto domiciliario no resulta garantía suficiente para neutralizar los indicadores de peligrosidad procesal oportunamente valorados, parámetro que es en definitiva la razón de toda medida de coerción”, sostuvo el magistrado.
En la resolución a la que accedió 0223, De Marco dijo que no surgieron elementos que indiquen que el cumplimiento de la prisión preventiva en la cárcel “afecte o agrave de manera particular la situación del encausado, más allá de los padecimientos que toda privación de libertad de por sí acarrea”. El propio imputado manifestó el 11 de agosto pasado la paz y tranquilidad que había en el pabellón donde estaba alojado.
El 14 de agosto pasado la Cámara de Apelación y Garantías rechazó su excarcelación en los mismos términos que el Juez de Garantías Daniel De Marco y ratificó el riesgo de obstrucción del proceso mediante la sospecha verificada de que Cichero había intentado influir en testigos.
En tal sentido recordaron los mensajes amenazantes recibidos por la trabajadora del geriátrico que fue la primera en descubrir las consecuencias de los hechos al atender a una de las víctimas en la madrugada del día 28 de julio pasado, observando su boca lastimada con dos paletas colgando de la encía y dando aviso a la dueña para que mire las cámaras de la residencia.
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