Crisis e incertidumbre: una emblemática empresa cerró otra planta y crece el temor por despidos masivos

La firma paralizó por completo las instalaciones en su fábrica.

También hubo interrupciones en los complejos de Pilar y Río Cuarto.

3 de Septiembre de 2026 09:48

Por Redacción 0223

PARA 0223

Una profunda incertidumbre sacude a la industria alimenticia tras confirmarse que una emblemática empresa avícola cerró otra de sus instalaciones en la provincia de Buenos Aires. La firma paralizó por completo las operaciones en su planta bonaerense de Capitán Sarmiento argumentando fallas técnicas y la falta de suministro eléctrico. La sorpresiva decisión de Granja Tres Arroyos encendió las alarmas operativas y derivó en un creciente temor por despidos masivos entre el personal.

Por qué se produjo el cierre de la planta de Granja Tres Arroyos

A pesar de que el comunicado institucional justificó la medida por cuestiones de fuerza mayor, las desconfianzas aumentaron tras registrarse el retiro de maquinaria y el vaciamiento de las oficinas. Los delegados sindicales temen que la suspensión anunciada hasta nuevo aviso esconda un cese definitivo de las actividades productivas. Esta paralización se enmarca en un proceso sostenido de recortes que viene impactando en distintas instalaciones del país.

La suspensión es por tiempo indefinido.

Durante el transcurso del año la compañía acumula una seguidilla de cierres, suspensiones y cesantías en varios centros industriales. Recientemente se registraron más de doscientos cincuenta despidos en su planta de Concepción del Uruguay, sumado a interrupciones en los complejos de Pilar y Río Cuarto. Años atrás la firma ya había desmembrado su estructura con la baja definitiva de sus operaciones en la localidad de Tristán Suárez.

En el plano económico el gigante avícola atraviesa una delicada situación financiera con un pasivo que supera los trescientos cincuenta millones de dólares. Actualmente los ejecutivos negocian una compleja reestructuración de la deuda con sus acreedores que incluye la venta de activos no estratégicos y la quita de capital. Tras haber ingresado en un proceso preventivo de crisis la firma intenta reducir costos para sostener la operatividad.

La caída en las ventas derivó en la decisión de la empresa.

La paralización de este importante establecimiento vuelve a poner en jaque la estabilidad laboral de cientos de familias en el interior bonaerense. La firma supo posicionarse durante décadas como la principal referente del sector en el mercado nacional procesando más de 700 mil aves por jornada. La comunidad local aguarda la intervención de las autoridades laborales para resolver si la planta reabrirá sus puertas o si el cierre se tornará irreversible.

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