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Huertas comunitarias

28 de Octubre de 2018 09:15

Aseguran que el proyecto de huertas comunitarias de Arroyo es “una cosa traída de los pelos”

Desde la Asamblea Paren de Fumigarnos advierten que el municipio aún no tiene previsto cómo conseguirá las semillas, cómo se trabajará la tierra ni qué tipo de fertilizantes utilizarán. “No hay nada”, definieron. También aseguran que no tienen personal idóneo para esa tarea.

A siete meses del anuncio de la iniciativa y a pocas semanas de que se pusiera en condiciones el primer lugar donde funcionará una de las huertas comunitarias en terrenos baldíos impulsadas por el gobierno de Carlos Arroyo, desde la Asamblea Paren de Fumigarnos aseguran que el proyecto es “una cosa traída de los pelos” ya que aún no se sabe de dónde se obtendrán las semillas, qué tipo de fertilizantes se utilizará y tampoco cuentan con personal idóneo para trabajar la tierra.

Así lo advirtió Eduardo Roberts, miembro de la Asamblea, quien también reparó en que el municipio tampoco convocó a “muchísimos emprendimientos o sectores” vinculados con la actividad para participar del proyecto. “El que tiene conocimiento sobre el tema sabe que organizar una huerta comunitaria en un barrio lleva un trabajo de largo alcance, no 20 días”, puntualizó en declaraciones a Radio 10 Mar del plata.

En ese sentido, hizo hincapié en que a pesar de que en uno de los espacios las máquinas del Emvial “dejaron todo listo”para comenzar a trabajar, “se encontraron con la dificultad de que no tienen gente” para esa tarea. el primer lugar que armaron hace más de un mes no está en funcionamiento. “Estamos en octubre y, para alguien que conoce medianamente el trabajo de la tierra, es el momento de mayor laboreo, de tener plantines y acá no hay nada de eso”, subrayó más adelante.

A su vez, Roberts recordó que, al anunciar la idea, el intendente municipal dijo que uno de los objetivos era emplear a jóvenes y, sobre todo, “sacar a los pibes de la droga” pero “nadie supo decirnos ningún momento cómo se iba a hacer, cómo iban a trabajar la tierra o si iba a ser con o sin agrotóxicos”. “Evidentemente fue una cosa armada al tun tun y a los hechos vamos”, reflexionó.

En cuanto a la participación de las iglesia evangélicas, Roberts dijo desconocer qué experiencia tienen en la materia. “Nos dijeron que fueron los únicos que se involucraron en el proyecto”, contó.

Sin embargo, insistió en que el gobierno omitió convocar a aquellos sectores que sí tienen experiencia en el tema y consideró que ese fue el motivo por el cual el Ejecutivo pidió a través de una nota interna a todas las áreas del municipio que aporten personal para llevar a cabo las huertas comunitarias. “Fue un manotazo de ahogados pero en la práctica, en los hechos, no tienen la gente para trabajar”, enfatizó.

En tanto, respecto del origen de las semillas y del tipo de fertilizantes que tienen previsto utilizar, Roberts aseveró: "No hay absolutamente nada". "Nos enteramos que habían hecho el pedido de semillas a Pro Huerta, con respecto a la utilización de agroquímicos no dijo absolutamente nada. Es una cosa traída de los pelos y con una evidente falta de conocimiento de lo que es hacer y trabajar en una huerta, y más de forma comunitaria", concluyó.