Pastor hurtado

21 de Noviembre de 2019 15:35

Pidieron una condena de 35 años de cárcel para el Pastor Hurtado

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Está acusado del delito de trata, por haber captado a más de 20 personas a través de un mensaje de fe para reducirlas a la servidumbre, y de haber cometido numerosas violaciones.

El Ministerio Público Fiscal solicitó este jueves una pena de 35 años de prisión para el Pastor Isaías Nelson Hurtado, quien está acusado de numerosas violaciones y de haber captado a más de 20 personas a través de un mensaje de fe para reducirlas a la servidumbre, explotarlas laboralmente, y hasta desapoderarlas de sus bienes.

Frente a los jueces del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Roberto Falcone, Mario Portela y Alfredo Ruiz Paz, el fiscal general Juan Manuel Pettigiani justificó el pedido de pena al sostener que durante el debate "quedó acreditado que la finalidad central" de la organización religiosa que había montado entre julio de 2007 y julio de 2016 el hombre junto a su expareja, Patricia Soledad Padilla Coronado, era el "dinero". "En un momento, la iglesia no funcionaba pero Hurtado reclamaba dinero igual", graficó el funcionario.

"La existencia de cada uno de los hechos en juzgamiento como así también la participación en los mismos de los imputados ha quedado suficientemente acreditada por las constancias y testimoniales incorporadas como prueba al presente debate", consideró Pettigani, al exponer su alegato, y reparó también en la "falta de arrepentimiento" del falso pastor por el daño causado.

Tanto a Hurgado como a Padilla, Pettigiani los acusó de ser autor y partícipe necesaria respectivamente de los delitos de "trata de personas" consumando su explotación en la modalidad de "captación y acogimiento", utilizando "el engaño, la coerción y el abuso de la situación de vulnerabilidad" en que se encontraban las víctimas.

El fiscal general consideró que las imputaciones se agravan en "forma múltiple" por tratarse de 23 víctimas, por figurar como un "ministro de un culto no reconocido" y por involucra a dos víctimas menores de 18 años.

Además de imponerle una multa de 90 mil pesos, el funcionario judicial consideró responsable al Pastor de los delitos de "abuso sexual con acceso carnal" por cinco episodios de violación ocurridos entre julio y diciembre de 2011 y de "amenazas" contra algunas de las personas a las que sometía.

Por otra parte, reclamó que se libre oficio a la Secretaría Nacional de Cultos, la AFIP y la UIF para investigar a la organización "Dios es amor", que funciona sobre la avenida Independencia entre San Martin y Luro. "Si bien los testigos no plantearon hipótesis de entidad delictivas, mencionaron irregularidades que deben ser investigadas", argumentó.

Cómo funcionaba el "ministerio" del Pastor Hurtado

A través de los mensajes de fe y de existencia de un "ser superior", captaban y acogían personas en situaciones de vulnerabilidad –marcadas por su edad, estados de depresión, circunstancias familiares adversas, falta de contención, bajos recursos económicos y/o de educación- para congregarlas en reuniones que se llevaban a cabo en "el templo".

Una vez lograda la captación de las personas, que comenzaban a concurrir a las “reuniones del ministerio”, en los casos en que no eran oriundas de Mar del Plata se las instaba a mudarse a esta ciudad –en algunas ocasiones gestionándoles una vivienda cercana al “templo”-; y a quienes vivían en la ciudad se los compelía a vivir en sectores cercanos al domicilio de Hurtado, con la excusa de “la toma de territorio que implicaba tomar lugares estratégicos para cuidar la casa apostólica” , pero con el claro fin de controlar con mayor facilidad su libertad de autodeterminación y sus movimientos diarios y aislarlos de sus familias.

A partir de allí, las maniobras consistían en persuadir a sus víctimas para que aporten sus recursos económicos a las arcas del “Ministerio” y reducirlas a la servidumbre y/o explotarlas laboralmente, a efectos de que presten diferentes funciones en el mismo, explotándolas económicamente. Todo ello, de acuerdo a la investigación desarrollada por la Fiscalía Federal 2, se dio en perjuicio de más de 20 personas, aunque algunas de ellas no se identifican aún como víctimas de situaciones de explotación.

En concreto se las instaba a realizar tareas de limpieza; se les retenían sus salarios en caso de que tengan empleo en otro sitio; lograban la obtención de préstamos en distintas entidades financieras para beneficio de los investigados, dinero que nunca les era devuelto generándoles importantes deudas, como así también se las conducía a trasferir sus bienes a la congregación. Es decir, se generó una “pantalla” constituida a partir de un supuesto “ministerio religioso” con mensajes de fe y la existencia de un “ser superior” –que vendría a ser Hurtado, con el fin de ganar la voluntad de las personas y a partir de allí lograr su explotación.

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