Estados unidos

18 de Diciembre de 2019 14:20

La Cámara de Representantes debate el juicio político contra Trump

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Donald Trump y la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi

El presidente norteamericano denunció  "un intento de golpe de Estado ilegal y partidista".

La Cámara de Representantes de Estados Unidos inició este miércoles una histórica sesión en la que los legisladores debatirán sobre si avanzan con el proceso de juicio político contra el presidente Donald Trump, quien está a un paso de convertirse en el tercer mandatario del país en ser sometido a un juicio político.

La Cámara baja, controlada por los demócrata, decidirá al final del día si aprueba los cargos de "abuso de poder" y "obstrucción al trabajo del Congreso" contra el mandatario.

En el Senado, que probablemente abrirá el proceso en enero, se espera que Trump sea absuelto, pues se necesitan al menos 67 votos para destituirlo y los republicanos ostentan 53 de los 100 escaños.

El magnate republicano está acusado de intentar presionar a Ucrania para que investigara a uno de sus principales rivales de cara a las presidenciales de 2020, el exvicepresidente Joe Biden.

En la mañana Trump insistió en Twitter en que no hizo "nada malo", al día siguiente de dirigirle una amarga carta a la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, diciéndole que "la historia la juzgará duramente" por el proceso.

Para el mandatario, la votación en la Cámara Baja no es "más que un intento de golpe de Estado ilegal y partidista" motivado por el resentimiento y acusó nuevamente a los demócratas de ser "incapaces de aceptar el veredicto de las urnas".

El juicio político divide a los estadounidenses: 45% quiere que Trump sea destituido (77% entre los votantes demócratas) mientras un 47% se opone, según un sondeo de la CNN-SSR.

Solo dos de los 233 representantes demócratas podrían votar a favor de Trump, en tanto ninguno de los 197 legisladores republicanos ha anunciado hasta ahora su apoyo al proceso de destitución.

Hay pocas posibilidades de que el proceso contra Trump avance en el Senado, donde han sido juzgados dos presidentes: Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998, ambos exonerados. El republicano Richard Nixon, involucrado en el escándalo Watergate, prefirió renunciar en 1974 antes de sufrir este escarnio.

Consciente del riesgo electoral de lanzar el proceso, Pelosi contuvo durante mucho tiempo los llamados para abrir un procedimiento de destitución contra Trump, hasta que estalló el escándalo ucraniano.

Finalmente lanzó la investigación a fines de septiembre, tras conocerse la denuncia de un funcionario no identificado sobre la presunta conducta inapropiada del presidente durante una llamada telefónica el 25 de julio con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski.

 

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