Luna roja

31 de Enero de 2020 12:15

Otro conflicto más: guardavidas están en "alerta y movilización" por la clausura de Luna Roja

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La Unión de Guardavidas Agremiados (UGA) declaró el estado de situación en una asamblea que desarrolló este jueves. "Se van a tomar las medidas de fuerzas necesarias", advirtieron.

La continuidad de la temporada con el arranque de febrero encuentra una latente conflictividad en las playas: a las amenazas de medidas de fuerza de la Asociación Mutual de Guardavidas y Afines por sueldos adeudas, se sumó en las últimas horas el estado de "alerta y movilización" en el que se declararon los trabajadores nucleados en la Unión de Guardavidas Agremiados (UGA) frente al cierre del balneario Luna Roja.

La organización que conduce Francisco Bragado lo consensuó en una asamblea que desarrolló este jueves, en donde se analizó el contexto de la clausura en base a la creciente preocupación que rige al sector porque "peligra la fuente laboral de los compañeros y la seguridad del las personas que concurren a esa playa".

"Por esto último la Asamblea Soberana dictamina el estado de alerta y movilización. Se tomarán las medidas de fuerza necesarias para que el Estado se haga cargo de sus responsabilidades en cuanto al conflicto de Luna Roja y los Balnearios de Playas del Faro S.A", confirmaron desde el sindicato, a través de sus redes sociales.

En este marco, y a la espera de una respuesta que lleve una solución por parte de las autoridades municipales, la UGA informó que también se encuentra "en asamblea permanente" mientras persista el escenario de conflicto dentro de la Unidad Turística Fiscal (UTF) “Playa Bonita”, más conocida como "Luna Roja".

En las últimas horas, inspectores de la Municipalidad de General Pueyrredon constataron el riesgo de derrumbe sobre algunas cabañas que fueron construidas sobre el sector de acantilados de la playa. La falta de garantías en la estructura del lugar había sido fue denunciada por integrantes de asambleas y organizaciones que llevan adelante una larga lucha por el avance del sector privado que administra Horacio Ipucha.

Según comentaron fuentes consultadas por 0223, los clientes que hacían uso de las cabañas también utilizaban el servicio de carpas que se encuentran debajo del complejo a muy pocos metros. El estado de las cabañas fue motivo de la clausura de "Luna Roja" que se concretó el pasado 21 de enero.

Por el cierre del balneario, también se detectaron algunas anomalías en el restaurante y los dormis y la existencia de desagües cloacales no declarados provenientes del complejo de cabañas que desembocaban en las aguas del arroyo Lobería. A fines de diciembre del año pasado, los vecinos de la zona ya habían denunciado la construcción de cabañas a orillas del riachuelo.

 

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