Logran salvar a dos ballenas varadas en la costa bonaerense

La primera, que varó el domingo, se trató de una ballena jorobada hembra juvenil de 9,8 metros de largo y aproximadamente 8 toneladas de peso. La segunda, un macho de la misma especie y de 8,5 metros de largo y aproximadamente 7 toneladas, apareció el lunes por la noche en La Lucila del Mar.

El cetáceo rescatado este martes en las playas de Lucila del Mar.

5 de Octubre de 2021 14:06

Por Redacción 0223

PARA 0223

Durante las últimas 48 horas se registraron dos inusuales varamientos de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) en la provincia de Buenos Aires, específicamente en localidades del partido de La Costa.

Lamentablemente, estos eventos no se tratan de casos aislados sino que se suman a un preocupante registro de varamientos detectados en Argentina y Brasil en los últimos meses.

Fueron varias las fuerzas vivas de la región que intervinieron en su salvataje en el marco de diversos e impresionantes operativos.

Primer salvataje en Nueva Atlantis

La primera de ellas fue encontrada varada durante la mañana del domingo en las playas de la localidad balnearia de Nueva Atlantis. El operativo de rescate se activó luego de que una vecina de esa localidad diera aviso a la Fundación Mundo Marino que pudo atender el llamado rápidamente.

Para facilitar que la ballena recupere capacidad de flote se le colocaron unas lingas especiales bajo su cuerpo a la altura de sus aletas pectorales para que pudiera ser elevada por una máquina retroexcavadora con el objetivo de liberarla del fondo arenoso y llevarla a una zona de mayor profundidad. Ya, unos metros aguas adentro y con la ayuda de todos los rescatistas, los procedimientos de reflotación continuaron para que la ballena pudiera restablecer su movilidad reduciendo el acalambramiento producto del encalle. Poco después el animal comenzó a nadar por sus propios medios y logró alejarse de la costa.

El primer cetáceo salvado en la localidad de Nueva Atlantis.

El segundo rescate en Lucila del Mar

La segunda ballena, un macho juvenil de 8,5 metros de largo y, aproximadamente, 7 toneladas de peso, apareció varada el lunes a última hora de la tarde en la localidad de La Lucila del Mar. Respondiendo al llamado de rescate, la Fundación Mundo Marino envió personal capacitado al lugar para evaluar y monitorear la situación del animal.

Como con el varamiento anterior, el operativo evolucionó rápidamente. Fue necesario enderezar el animal, utilizar la asistencia de una retroexcavadora y lingas especiales para movilizarla a una profundidad donde fuera posible que flotara. Una vez allí la ballena reaccionó rápidamente y pudo nadar mar adentro.

La ballena rescatada este martes en Lucila del Mar.

Varamientos recurrentes

Estos animales evolucionaron para estar siempre en el agua dado que su constitución esquelética no está preparada para tolerar momentos prolongados en contacto con un sustrato sólido. Por eso la importancia de rápidamente ayudarlos a recuperar su capacidad de flote. Siempre los varamientos individuales indican que hay un proceso patológico que los desencadenó por lo que nos mantendremos atentos por si volviesen a salir”, aclaró Juan Pablo Loureiro, médico veterinario y director técnico de la Fundación Mundo Marino.

De los operativos de rescate fueron parte los funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Sostenible y Ambiente del partido de la Costa, Defensa Civil del Municipio, Prefectura Naval Argentina, Bomberos Voluntarios de Mar de Ajó, Guardavidas. En total, 30 personas ayudaron para que el rescate fuera exitoso.

Acerca de la ballena jorobada 

El nombre “jorobada” se debe a que tienen una pequeña joroba antes de su aleta dorsal que, al encorvarse antes de sumergirse, se pronuncia más. De distribución cosmopolita, se caracteriza por tener grandes aletas pectorales que pueden representar hasta casi un tercio de su tamaño y por tener protuberancias tanto en su cabeza como en las aletas.

Como el resto de los misticetos, la ballena jorobada posee barbas para filtrar el alimento entre la gran cantidad de agua que ingieren. Esto la diferencia de otros tipos de cetáceos como las orcas o delfines que se encuentran dentro del grupo de los odontocetos y cuya característica distintiva es la de tener dientes.

Otra característica de la ballena jorobada, y que es común al resto de los rorcuales, es que poseen una gran cantidad de pliegues ventrales desde la mandíbula hasta el ombligo y que les permiten distender la boca a la hora de alimentarse.  Su dieta se compone de plancton y peces que se encuentran en aguas de altura media o cercana a la superficie.

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