Medio ambiente

28 de Febrero de 2021 18:21

Las colillas de cigarrillos que contaminan las playas de Mar del Plata tardan 18 meses en descomponerse

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Las colillas de cigarrillos, el residuo plástico que predomina en las playas de Mar del Plata.

Miles de filtros son desechados en la arena y en los espacios públicos, lo que trae aparejado múltiples impactos estéticos, económicos y ambientales.

Mientras activistas y líderes mundiales abogan por un cambio en el consumo para disminuir el impacto climático, reducir los plásticos al mínimo se torna una necesidad con vistas al futuro. Entre este tipo de residuos uno de los que más predomina es la colilla de cigarrillo, que en Mar del Plata invade las playas y puede tardar hasta 18 meses en descomponerse.

"Las colillas de cigarrillos son considerados plásticos y predominan junto a otros plásticos como los principales residuos que uno puede encontrar en la playa", explicó Juan Pablo Seco Pon, investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Iimyc).

Un informe sobre la abundancia de desechos marinos en la costa atlántica de Argentina elaborado en febrero de 2015 con sus pares Alan Federico Rosenthal y María Eugenia Becherucci permitió contabilizar en apenas cinco días 4.322 colillas de cigarrillos que habían sido esparcidas por las playas de Mar del Plata y otras 800 en Villa Gesell, lo que da cuenta de la magnitud que representa la contaminación de estos residuos plásticos para el ambiente.

En declaraciones a 0223, Seco Pon indicó que los filtros de los cigarrillos son los residuos plásticos más predominantes en términos de abundancia entre los desechos marinos. El total de colillas recabadas en el muestreo que se llevó a cabo en diferentes playas permitió recolectar un total de 939,5 gramos desechados.

"Está en línea con la literatura mundial que pone de manifiesto que son uno de los principales residuos", señaló y precisó que, en base a las temperaturas que se registran en esta latitud, una colilla tarda aproximadamente 18 meses en descomponerse.

Además, el investigador adjunto del Iimyc reparó en que estos desechos tienen múltiples impactos. "En base a una percepción producto de la contaminación visual, las playas terminan siendo no elegidas para veranear y esto tiene una connotación a nivel económico", razonó. "Las colillas están compuestas por más de 90 contaminantes y tienen implicancias en la salud humana, además de contaminar el agua circundante", agregó sobre los riesgos que provocan en la naturaleza.

En la conclusión del informe, los profesionales repararon en que Mar del Plata es la ciudad costera más grande de Argentina y que muchas de sus playas son linderas a zonas comerciales y están afectadas a una mezcla de actividades diurnas y nocturnas. Este comportamiento que tiene lugar a toda hora es trascendental para dimensionar esta problemática ambiental.

Esta situación, entre otros motivos, llevó a Martina y Catalina, dos hermanas marplatenses de 7 y 9 años, respectivamente, a crear un "colillero" para que las personas que fuman tabaco eviten dañar el medioambiente. Su proyecto podría ser financiado una organización no gubernamental (ONG) de Inglaterra que apoya a niños inventores.

"Me parece que es una excelente propuesta. Es una iniciativa interesante de verla de niñas pequeñas, tiene un potencial valioso. El hecho de pensar a esa edad en cómo mitigar problemáticas originadas por nosotros es algo invaluable", consideró Seco Pon.

El profesional del Conicet destacó también que "afortunadamente hay campañas de vacunación en las que el consumidor se topa con carteles que explican el impacto y cómo hacer una disposición de la colilla" en los atados de los cigarrillos, aunque lamentó que haya "una falta de control del Estado sobre estos temas". "Siempre queda supeditado a la responsabilidad del ciudadano", concluyó.

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