Exploración petrolera: ¿cuáles son los riesgos y qué deberíamos exigir?

A partir de la posibilidad de que se realicen exploraciones sísmicas en busca de hidrocarburos en tres bloques marinos del Mar Argentino, 0223 dialogó con distintos expertos acerca de las distintas consecuencias socioambientales que podríamos vivir en el corto y mediano plazo. Qué dicen los representantes del Clúster de Energía. 

Expertos advierten las posibles consecuencias de la búsqueda de petróleo en el mar.

26 de Septiembre de 2021 18:01

La posibilidad de que se avance en el proyecto de exploración sísmica y posterior instalación de plataformas petroleras para la extracción de hidrocarburos frente a la costa de Mar del Plata causó revuelo en distintos actores de la sociedad. Por el momento, el plan que había sido autorizado por el gobierno nacional, quedó frenado: suspendieron la evaluación de impacto ambiental.

Más allá de esta decisión circunstancial, existe una exigencia por parte de la sociedad de respuestas coherentes frente a la crisis climática en la que todos estamos inmersos y no hace más que aumentar.

Recordemos que esta ley busca reglamentar la extracción de petróleo offshore en el Mar Argentino y particularmente en la costa atlántica, en el marco de las concesiones para realizar tareas de exploración sísmica que buscan hallar hidrocarburos en áreas de la Cuenca Argentina Norte (CAN), frente a Mar del Plata y Bahía Blanca para la posterior instalación de plataformas petroleras.

El comunicado oficial difundido en junio de este año por Greenpeace Mar del Plata decía: “La industria petrolera, con el aval del Estado, viene avanzando en la implementación de proyectos de exploración y explotación de petróleo y gas en el mar, a lo largo de toda la Costa Atlántica. Estos proyectos extractivistas, implementados a espaldas del pueblo, lejos de traer progreso y mejoras, provocarán severos impactos ambientales y sociales en nuestras comunidades”.

0223 dialogó con distintos expertos para conocer en qué situación de riesgo nos encontramos en términos socioambientales y para conocer su opinión acerca de qué deberíamos exigir como ciudadanos tanto al gobierno como a las empresas vinculadas a la destrucción del ecosistema marítimo.

 

Explotación petrolera y preservación del medioambiente

¿Es posible, como dijo Alberto Fernández, que se realicen las actividades de exploración sísmica y posterior explotación petrolera “preservando el acuerdo social y la sustentabilidad ambiental”?

Para Carolina García Curilaf, profesora, licenciada en filosofía, doctora en epistemología e historia de la ciencia y especialista en ecología y su filosofía, la respuesta es un “no” rotundo.

¿Se puede buscar petróleo en el mar y garantizar la sustentabilidad ambiental?

 

El Mar Argentino y toda su biodiversidad está amenazada por la exploración de petróleo. Además aumentarían la emisión de gases de efecto invernadero a pesar de los compromisos asumidos por Argentina en el Acuerdo de París”, sostiene García Curilaf, en concordancia con la posición asumida por Greenpeace Mar del Plata, la Asamblea Mar libre de Petroleras y otras organizaciones en defensa del medioambiente.

 

Dependemos de los océanos

+Los mares regulan el clima del planeta.

+Brindan innumerables beneficios ecosistémicos, como el alimento, la purificación del aire y de las aguas, es de interés científico, cultural y social.

+En la actualidad la mayor cantidad de nuestra población a nivel mundial vive a orilla de los océanos.

“El actual modelo civilizatorio resulta ecológicamente insostenible -continúa García Curilaf-, y como lo viene demostrando la ciencia, las modificaciones que se realicen sobre un ecosistema impactan sobre él, va a sufrir modificaciones inevitablemente. Teniendo en cuenta toda la evidencia científica existente puedo afirmar que los socioecosistemas se verán seriamente dañados con el avance del proyecto y hasta resulta difícil determinar con exactitud sus consecuencias a corto y largo plazo”.

Por su parte, Naciones Unidas señaló que lo que más contamina a los océanos al día de hoy son las prospecciones sísmicas, que es la primera etapa de la industria petrolera antes de la instalación de en este caso de las plataformas.

 

Cuáles son los principales riesgos en esta primera etapa

“La prospección sísmica consiste en disparos aéreos ejecutados por buques que son dirigidos hacia abajo con un considerable efecto horizontal -explica García Curilaf-. El sonido bajo el agua puede tener un alcance de hasta 100 kilómetros a la redonda, afectando a toda la trama trófica, desde organismos fotosintetizadores, como el fitoplancton hasta mamíferos como ballenas. El daño ocasionado es tanto en los peces adultos como las larvas, especialmente cuando la prospección se lleva a cabo en aquellas áreas en las que las especies cumplen partes cruciales de sus ciclos biológicos.

Diego Rodríguez, doctor en Ciencias Biológicas, profesor e investigador independiente del Conicet, también considera que hay suficiente evidencia científica mundial que demuestra que el sonido de las prospecciones acústicas es un factor de estrés sobre la fauna marina y que provoca cambios comportamentales y fisiológicos en varios grupos. No obstante, sostiene que “no hay evidencia concluyente de que esta actividad aumente la mortalidad o disminuye la supervivencia de la progenie”. Y lo detalla: “No hay suficientes elementos que permitan hablar de la disminución de la biodiversidad exclusivamente asociado con la sísmica. En términos generales, sí sabemos que la amenaza a la biodiversidad marina tiene múltiples fuentes, entre ellas la pesca no sustentable y la extensión de los residuos plásticos. La sísmica, en este caso, lo que haría sería aportar una amenaza más a la biodiversidad marina, aunque no la pondría como el eje de la mayor amenaza en términos de escala mundial”.

En cambio, García Curilaf menciona la existencia de estudios realizados sobre los impactos de la prospección sísmica en bancos de peces y demostraron que, “para algunas especies de interés comercial, se puede reducir la pesca en hasta un 45% del promedio. Asimismo, se ven afectadas variedades de aves y mamíferos marinos. En los cetáceos, a su vez, se ha detectado alteración en las respuestas frente a condiciones de estrés, aumento en la hipertensión y un desbalance endocrino”.

 

Existen dos grandes formas de contaminación que preocupan:

+Durante la explotación

+Por derrames

 

García Curilaf lo detalla: “Durante la perforación se emplean lodos que contienen sustancias tóxicas entre las que se encuentran solventes y metales pesados como, por ejemplo, benceno, tolueno, xileno, cadmio, mercurio, plomo y arsénico. Estos lodos se arrojan directamente al mar, siendo letales principalmente para la fauna del fondo; así, la vida marina muere en un radio de 500 metros del pozo de perforación. Además, los tóxicos ingresan a la trama trófica expandiendo sus efectos adversos, pudiendo llegar incluso al ser humano. Por otro lado, los yacimientos también contienen aguas de formación que constituyen un desecho en la industria petrolera y representan el mayor volumen de descarte líquido en las plataformas petroleras offshore. El gas extraído, muchas veces junto al petróleo, difícilmente puede ser almacenado en alta mar por lo que es común su quema, la cual se suma a la quema de combustibles fósiles que aumentan el efecto invernadero”.

 En cuanto a la posibilidad de contaminación por derrames, García Curilaf expresa que “durante la extracción como en el transporte, son habituales los accidentes que producen el derrame del recurso extraído. Los promedios históricos de Brasil y EEUU coinciden en aproximadamente 75 derrames cada mil millones de barriles extraídos. Si distinguimos entre derrames menores (menos de mil barriles) y derrames mayores (los que exceden esa cantidad) las expectativas más altas para la extracción de petróleo en el Mar Argentino, 10 mil millones de barriles, acarrearía entre 3 y 10 derrames mayores, y entre 80 y 140 derrames menores durante el lustro 2030-2035 que sería el de mayor apogeo para la extracción”.

En este sentido, Rodríguez sostiene que “los derrames no deberían ser entendidos como una de las amenazas más graves, y hace mención a uno de los últimos estudios del ITOPF.ORG que demuestran quela ‘marea negra’ habría logrado disminuir en los últimos años”.

Por su parte, la coordinadora de prensa de Greenpeace, Victoria Menghini, aseguró en conferencia de prensa que el estudio Situación actual y proyección de emisiones de gases de efecto invernadero en Argentina, de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires, determina que de realizarse la explotación petrolera en el bloque CAN 100, “la ocurrencia de derrames sería del 100 por ciento”.

 

Acuerdo de París, transición energética, meta 2050

Para Diego Rodríguez, la explotación de petróleo en el mar “es parte de un problema más grande que tiene nuestro país y que está vinculado directamente con la generación de energía”.

“La fuente de energía primaria de nuestro país desde hace más de 60 años se basa en energías fósiles, lo que nos hace dependientes en más de un 90% a los hidrocarburos. A su vez, desde hace unos años también somos dependientes de su importación ya que el país ha perdido la producción de petróleo y gas. Por otro lado, la Argentina es signataria del Acuerdo de París, lo cual nos obliga a tener un balance cero de emisiones de gases contaminantes para 2050. Este escenario hace que el país deba iniciar un proceso de transición energética global y sostenible para salir de la altísima dependencia de los hidrocarburos. Pero esta transición va a llevar tiempo, se necesita actuar coordinadamente con la comunidad internacional y establecer una estrategia nacional con un plan a largo plazo con metas alcanzables e incluir a todos los sectores productivos ya que todos esos también son responsables de emisión de gases de efecto invernadero”, sostiene.

El cambio climático impacta en el nivel del mar: tiene los registros más altos en 3.000 años.

 

En el marco del aceleramiento del Cambio Climático, el último informe de IPPC de la ONU presentado en agosto de este año, alertó que “la tasa de aumento del nivel del mar está en sus registros más altos desde hace 3000 años”.

En este sentido, Carolina García Curilaf afirma que “el aumento en el nivel del mar está provocado por la emisión de gases de efecto invernadero sobre la atmosfera. El gas de mayor relevancia es el CO2 que es producto de la quema de combustibles fósiles y de carbón, pero sobre todo proviene de los combustibles fósiles. Esta quema provoca un cambio en la composición química de la atmosfera que desencadena el aumento de las temperaturas en todo el globo, que traen aparejados cambios en el clima. El cambio climático, además de generar el aumento en el nivel del mar, trae consecuencias incalculables para la vida en la tierra entre ellas, procesos de desertificación, largos períodos de sequias, inundaciones, transformaciones en los ecosistemas, es decir la biosfera se va desequilibrando repercutiendo sobre todos los seres vivos de la tierra y sus interconexiones”.

 

¿Qué deberíamos exigir como ciudadanos al gobierno y a las empresas?

Diego Rodríguez entiende que “debe establecerse una estrategia nacional de transición energética seria que nos lleve a depender menos de los hidrocarburos, de tener un aporte mayor de fuentes de energía de fuentes renovables y que nos permita llegar para el 2050 al balance de suma cero para evitar que la temperatura deje de aumentar. En cuanto a las empresas, debemos exigir que se ejecuten todas las mejoras tecnológicas necesarias para disminuir los impactos en los ecosistemas marinos, también la transparencia en la información, y que sean responsables de políticas de restauración ante el daño”.

Especialistas piden una estrategia nacional para incrementar el uso de energías renovables.

 

Para Carolina García Curilaf, “deberíamos exigirles que se cumpla el artículo 41 de nuestra Constitución Nacional, a tener el derecho a vivir en un medio ambienta sano, apto para el desarrollo y vida humana y para que las futuras generaciones también puedan satisfacer sus necesidades. También que se cuente con educación ambiental real. En democracia quienes nos representan por votación soberana deben obrar a favor del bienestar de su comunidad, si el actual modelo de producción industrial daña a la vida de la tierra y con ello a la población humana, entonces se debe realizar una reflexión crítica sobre nuestro presente y también se deben debatir nuevas propuestas de solución y salida a la grave crisis ecológica. También se deben implementar otras formas de proveernos de energía, como las energías renovables, si estás no resultan ser tan efectivas, las investigaciones científicas tienen que enfocarse en lograr soluciones. Se debe invertir en investigaciones científicas. Debemos ir modificando nuestro estilo de vida actual, ser conscientes de las consecuencias de nuestros actos sobre los ecosistemas e ir implementando cambios, como por ejemplo la realización de huertas, crianza de animales de corral de forma artesanal, entre otras alternativas inmediatas”.

 

Qué dice el sector productivo

Marcelo Guiscardo, presidente del Cluster de Energía Mar del Plata, considera que “este tipo de proyectos alienta la producción en la ciudad y la posibilidad de que ingresen a Mar del Plata grandes compañías con importantes inversiones”.

“Si se aprueba el proyecto exploratorio en el Mar Argentino, queremos ser nosotros, que somos marplatenses, quienes contribuyan con equipamiento, ciencia, ingeniería y todos nuestros conocimientos”, agrega Guiscardo y asegura, esperanzado, que puede tratarse de “una gran oportunidad para el sistema productivo local”.

En relación a los riesgos medioambientales producto de la exploración sísmica, afirma que “somos los mejores en la ciudad para definir si las exploraciones se hacen siguiendo las normas y con todas las precauciones necesarias” y que también son “los mejores formados para responder a problemas e imprevistos como puede ser un derrame en la fase de perforación”.

Dese el Cluster de Energía Mar del Plata piden participar en el proyecto para garantizar los cuidados.

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