El precio de los alimentos subió en julio un 9% en los comercios marplatenses | 0223

El precio de los alimentos subió en julio un 9% en los comercios marplatenses

Los datos fueron suministrados por el instituto Isepci luego de un relevamiento mensual realizado en 120 comercios de cercanía en barrios populares. En lo que va del año, la inflación alcanza el 47% en el rubro alimenticio. 

En lo que va del 2022, el precio de los alimentos en las almacenes barriales subieron un 47% en Mar del Plata. Foto:0223

2 de Agosto de 2022 09:59

Por Redacción 0223

PARA 0223

La inflación se hizo sentir fuerte en julio en el precio de los alimentos, que sufrieron un aumento del 9,1% en las góndolas de los comercios de cercanía de Mar del Plata y suma un 47% en lo que va del 2022. Los datos fueron suministrados por el Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (Isepci), que alertó que una familia tipo necesita de al menos $43.000 para no caer en la indigencia. 

En base a un estudio efectuado en 120 comercios de cercanía ubicados en los barrios populares de Mar del Plata y Batán, se comprobó que una familia compuesta de dos personas adultas y dos hijos pequeños que en junio necesitaba $39.777 para comprar sus alimentos indispensables, en julio requirió de $43.390 para comprar los mismos productos y evitar caer por debajo de la línea de indigencia.

En ese marco, las frutas y verduras se mantienen al frente de los aumentos con un 19,4% en julio y 62,5% desde principios de año; los productos de almacén en los mismos períodos aumentaron 7% y 52% respectivamente y las carnes se incrementaron 7,3% el mes pasado, y 34% desde enero.

“Desde que comenzó el año los precios de los alimentos básicos subieron sistemáticamente. En julio los productos que más aumentaron fueron en el rubro verdulería, la lechuga 95%; la acelga 89%; la cebolla 67%; la batata 20%; de las frutas, la banana el 30%. Dentro del rubro almacén, se incrementaron el azúcar 31%; el café 20%; el aceite 19%, las galletitas dulces 17% y los fideos guiseros 11%; la harina 10%; y el arroz 9%. Mientras que en las carnes vacunas subieron la carnaza 17%, el asado y carne picada en torno al 6%; y el pescado el 14%”, precisó el Director del Isepci Mar del Plata, Rodrigo Blanco.

Rodrigo Blanco, director del Isepci y referente de Libres del Sur MDP. Foto archivo:0223

En paralelo, durante estos meses de invierno, el Isepci relevó los precios de la recarga de la garrafa de gas envasado de 10 kilos, en 61 comercios de cercanía de los barrios populares, donde se constató que en julio el promedio del precio aumentó casi 10% (subió a $851), con zonas como Batán y otros barrios en que se incrementó entre 12% y 15% de un mes al otro. Los datos demuestran el incumplimiento respecto del precio oficial de venta al público de la garrafa de 10kg ($607) que fija el estado nacional. El precio promedio de la recarga en la ciudad está más de un 40% por encima del “precio máximo de referencia”. 

En el plano político, Blanco, también referente de Libres del Sur en la ciudad, analizó que “en julio hubo otros récords igualmente sorprendentes: la ex Ministra de Economía también tuvo el suyo. Silvina Batakis fue Ministra del gobierno nacional durante 22 días. Durante su breve permanencia en el cargo, la inflación en general y la de alimentos en particular -que golpea fuertemente los presupuestos de las familias de menores recursos- estuvieron en el récord anual. Desde las organizaciones sociales una y otra vez le solicitaron entrevistas a las que nunca accedió. Pero la medida más importante que se tomó durante su gestión significó una fuerte concesión a los exportadores de cereales que implicará un importante incremento de sus ya enormes ganancias. Sin embargo, pese a que ejerció su cargo con una perspectiva sin matices de sostener y profundizar las inequidades en la distribución de los ingresos nacionales, fue corrida de su cargo porque los grandes grupos económicos de este país consideraron que las concesiones obtenidas eran demasiado pocas. Entonces ejercieron más presiones mediante corridas contra el peso para impulsar una devaluación, mientras fueron –y siguen siendo - protagonistas de los injustificados incrementos de precios.” 

“Hay que detener de manera urgente el impulso inflacionario que es motivado por múltiples causas, difíciles de abordar simultáneamente. Pero no puede buscarse ese objetivo frenando la actividad económica y achicando el déficit fiscal mediante la reducción del gasto del Estado. Por el contrario, el déficit en las cuentas del Estado hay que reducirlo mediante el incremento de la recaudación, imponiendo más contribuciones tributarias a los sectores económicos que vienen incrementando sus ya fuertes ganancias”, concluyó Blanco.